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Mundial de Rugby: arrancan los mano a mano

Se acabó el tiempo de las pruebas y la rotación, ahora es a todo o nada. El que pierde, se vuelve. Y la primera ronda, que no siempre en los Mundiales de rugby es demasiado interesante en términos de emociones, esta vez dejó un par de cuestiones jugosas para repasar de cara a los cuartos de final.

Matías Fabrizio

Periodista deportivo @matiasfabrizio

Jueves 17 de octubre | 20:30

Los primeros dos partidos serán en la noche del viernes, ya entrada la madrugada del sábado para los que estamos al oeste del mundo. Arrancan la jornada Inglaterra y Australia a las 4.15hs (ARG), duelo de campeones del mundo, que se han enfrentado incluso en finales (1991 y 2003). Y luego se cruzan Nueva Zelanda e Irlanda, el tricampeón y rey absoluto del deporte contra el único británico que, siendo potencia, nunca ha llegado a semifinales. Son, además, 1 y 2 del ránking de World Rugby (lo eran, en realidad, hasta el inicio del mundial, luego semana a semana esta tabla varía). De sábado en la noche a domingo por la madrugada juegan Gales vs Francia (4.15hs) y Japón vs Sudáfrica (7.15hs).

El duelo entre ingleses y australianos era posible, porque si Australia caía ante Gales, como sucedió, iba a ser el segundo de su grupo, con Inglaterra como favorito para ganar el suyo y así cruzarse luego. En el seleccionado de Eddie Jones, que por supuesto va con toda la artillería, será titular por primera vez Mako Vunipola. El pilar de 123 kilos y raíces tonganas y neocelandesas jugó un rato ante Argentina únicamente, así que llega recuperado de una lesión pero con poco rodaje. Por los Wallabies, hay dos ausencias de nombre: Sekope Kepu, pilar derecho, y Tevita Kuridrani, centro.

Que Nueva Zelanda e Irlanda se enfrenten era poco probable en la previa, ambos pintaban para ganadores de grupo, a lo sumo se podía pensar en que Sudáfrica derrote a los All Blacks. Pero la patada que le pegó Japón al tablero generó este partidazo entre el candidato de siempre y uno que quiere por fin poder decir, al menos, que han hecho un gran Mundial. Es tan grande el desafío para Irlanda como incómodo, en algún punto: si pierden ante Nueva Zelanda no será más que otro Mundial que pasa sin pena ni gloria. Los neocelandeses van por el sueño, por la historia, buscan seguir camino a su cuarto título, el tercero al hilo. Un asterisco para que se ilusionen San Patricio y compañía: en este último ciclo fueron sus únicas dos victorias ante este rival 40-29 (2016) y 16-9 (2018).

Gales y Francia se vieron por última vez en Mundiales en el 2011, en semis. El Dragón era el equipo sensación por aquel entonces, porque mezclaba algunos nombres de experiencia con muchos jóvenes de altísimo nivel, que hoy siguen jugando. Pero por un tackle peligroso fue expulsado temprano su capitán, Sam Warburton (hoy retirado).

Se hizo cuesta arriba y Francia, que había hecho una pésima primera ronda, siendo goleado por los All Blacks y perdiendo con Tonga, pudo ganarle 9-8. Típico del buen Francia, después llegó a la final y estuvo a nada de ganarle a Nueva Zelanda, con quien volvió a cruzarse. Ganaron los hombres de negro con apretado 8-7.

Un lindo antecedente para un lindo cruce de cuartos. En Gales no estará ni en el banco Leigh Halfpenny, fullback y uno de los grandes destacados de estos últimos 10 años en la selección británica. Es puramente 15 y Warren Gatland eligió cubrir entre los reservas otros puestos. Francia va con todo, de hecho respecto al partido del debut ante Argentina, que para los franceses era también el juego a ganar, hay un solo cambio: juega Bernard Le Roux y no Arthur Iturria en la segunda línea.

El cuarto cuarto de final, entre Japón y Sudáfrica, tiene historia reciente. Y es el partido del Mundial 2015 al cual ya se ha hecho tanta referencia viendo que los locales volvieron en este 2019 a vencer a equipos a del Tier 1 (el top 10 de selecciones del mundo). Fue el primer partido de ambos por el Grupo B de hace cuatro años, y en la última jugada los asiáticos anotaron try y conversión para ganar 34-32 a los Springboks. El batacazo más grande de los mundiales.
Japón fue el equipo con mejor cantidad de puntos en la primera fase (19), así que ya no les corre a favor el “factor sorpresa”. Y menos que menos ante Sudáfrica, visto el recuerdo del párrafo anterior. Pero tienen con qué lastimar. El apertura Yu Tamura tiene 48 puntos y es goleador del torneo, el wing Kotaro Matsushima es uno de los dos tryman (junto a Josh Adams, de Gales) con cinco tries apoyados, además de haber corrido 350 metros con la pelota en la mano y lograr once quiebres ofensivos. Dos armas resonantes para que los locales sigan haciendo historia.

Los Springboks buscan ganar su tercer Mundial, después del histórico 1995 con Nelson Mandela como padrino del seleccionado y del 2007. Si los ocho delanteros sudafricanos se imponen y dominan a los japoneses, los backs van a poder jugar. Si no hacen valer su mayor kilaje y envergadura física, puede tener ventaja Japón. Como casi siempre, lo que pase en el juego fijo y los rucks va a determinar buena parte del desarrollo posterior. Lo cierto es que Sudáfrica va a tener que arremangarse y trabajar fuerte los 80 minutos para ganarle a este Japón.

El cierre de la zona de grupos estuvo lleno de particularidades

Lo más importante para destacar es lo mal que la pasaron los japoneses las últimas dos semanas. Esta es época de tifones en Japón, pero el tifón Hagibis resultó ser el más poderoso en sesenta años. Por esos días las autoridades hablaron de lluvias “sin precedentes”, de vientos de más de 200 km/h y aún no hay precisiones en la información sobre cantidad exacta de muertos, heridos y desaparecidos. Muchos turistas que viajaron a ver el Mundial, incluso familiares de jugadores, quedaron algunos días varados sin poder salir de sus hoteles por razones lógicas de seguridad. Naturalmente prever cuándo va a llegar el peor temporal en décadas no es posible. ¿No se podía atrasar el Mundial unas semanas para que haya menos gente en las zonas afectadas y para que Japón no tenga recursos, agentes de seguridad, etc. abocados al torneo?

Sin perder de vista que lo importante es la situación de la gente local, hay que repasar que esto afectó la normal realización del últimos partidos de la fase de grupos. Nueva Zelanda vs Italia, Inglaterra vs Francia y Namibia vs Canadá fueron suspendidos y decretados como empates 0-0. Una decisión polémica e injusta con algunos seleccionados directa o indirectamente afectados.

Ingleses, franceses y neocelandeses jugarán sus partidos ante Australia, Gales e Irlanda, respectivamente, con considerablemente mayor tiempo de descanso. Namibia y Canadá estaban eliminados, pero planificaron un Mundial de cuatro partidos, con rotaciones y recambios para jugar del primero al cuarto, no para jugar tres. Sin embargo, la gran polémica se generó con Italia y su partido ante los mencionados All Blacks. ¿Qué chances tenían los italianos de ganar ese día? Casi ninguna, y el “casi” es porque en definitiva siempre hay que jugar, pero la realidad es más tirando a que no tenían oportunidad. El asunto es que si Italia ganaba ante los AB’s, clasificaba y los dejaba afuera. Es decir, World Rugby, con la suspensión de este encuentro, decretó quién pasaba y quién no.

¿No se podía mudar la sede hacia el oeste del país, la zona que no estaba afectada? ¿No se podía adelantar o postergar el partido? ¿No previeron ninguna opción que no sea suspender en caso de que el tifón golpeara fuerte? La cereza del postre ya para bajar la persiana era Japón vs Escocia. Terminó ganando el local con bonus incluido y clasificó como primero del grupo. Los escoceses estaban obligados a ganar para clasificar, y estuvo en la discusión si no se iba a suspender este encuentro también. Basta imaginarse el escenario si una suspensión favorecía al local directamente. Dicen que en Glasgow ya preparaban un juicio a World Rugby si esto sucedía.







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