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Mirta Baravalle presenta un hábeas corpus por su hija embarazada desaparecida en 1976

La Co-fundadora de Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, anunció que presentará un hábeas corpus en la justicia este martes, al cumplirse 43 años del secuestro y desaparición forzada de mi hija Ana María Baravalle, embarazada de 5 meses.

Lunes 26 de agosto | 15:27

En la conferencia de prensa que se realizó en el monumento a Belgrano en la Plaza de Mayo, lugar de aquel primer encuentro de las Madres, Mirta estuvo acompañada por el Premio Nóbel de la Paz Adolfo Perez Esquivel, Elia Espen de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, María Victoria Moyano, Nieta Restituída por Abuelas de Plaza de Mayo, Alejandrina Barry, referente del Partido de los Trabajadores Socialistas y el Ce.Pro.Dh, Jorge Sobrado, sobreviviente de la dictadura, trabajadores de la fábrica bajo gestión obrera Madygraf y Carlos Oroño, hijo de desaparecidos y trabajador de FATE, entre otros.

Alejandrina Barry, Carlos Oroño, Elia Espen, Jorge "Turco" Sobrado y Mirta Baravalle
Alejandrina Barry, Carlos Oroño, Elia Espen, Jorge "Turco" Sobrado y Mirta Baravalle

La presentación que realizará mañana martes al cumplirse 43 años del secuestro de su hija, será para reclamar al Estado que desde hace más de 4 décadas y a sus 94 años no sabe que pasó con Ana María y el hijo o hija que esperaba ni con su yerno, Julio César Galizzi.

El bebé nació en cautiverio a fines de diciembre de 1976 o principios de enero de 1977, la pareja quería llamarlo Camila o Ernesto.

La lucha de Mirta de tantos años por encontrar a sus seres queridos, pero también a los más de 400 que aún siguen apropiados, merece que en forma urgente pueda llegar a saber que pasó, donde están y que pueda abrazar a Camila o Ernesto como tanto esperó durante todos estos años.

Hace pocos días se cumplió un año de la partida de Chicha Mariani, otra de las fundadoras de Abuelas de Plaza de Mayo, que no logró abrazar a su nieta secuestrada con sólo 3 meses de vida, Clara Anahí.

Es inadmisible que después de 43 años, Madres como Mirta tengan que seguir buscando. Es imperiosa la apertura inmediata de todos los archivos, que siguen en manos del Estado y de la Iglesia y que ningún gobierno desde el 1983 hasta hoy abrió.







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