Géneros y Sexualidades

MIGRACIÓN FORZADA

Migración femenina en Centroamérica es producto de la violencia: CNDH

Con base en investigación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos y la Universidad Nacional Autónoma de México, la violencia en Guatemala, Honduras y El Salvador es responsable de migración femenina.

Martes 19 de diciembre de 2017 | 17:45

Los resultados de la investigación “Los desafíos de la migración y los albergues como oasis. Encuesta nacional de personas migrantes en tránsito por México” demuestran que el principal motivo de migración entre las mujeres centroamericanas es el flagelo de la violencia: al menos el 46.6% de las entrevistadas aseguró que temía por su vida o integridad física y emocional si permanecía en su lugar de origen.

El segundo motivo que impulsa a las mujeres a migrar es económico. La crisis económica repercute con más fuerza sobre los sectores precarizados, obligándolos a buscar mejores condiciones de vida en otros países. Algunas mujeres han tenido que abandonar a sus hijos, padres e incluso a la familia entera, para buscar la supervivencia de sí mismas y de sus familiares. Así lo reflejó el 32% de las encuestadas.

Sin embargo, al observar los resultados de la encuesta realizada entre hombres y mujeres, los motivos se invierten: la falta de empleos y motivos económicos son el principal motor de migración de los países del triángulo norte de Centroamérica; las personas migrantes son principalmente hombres, mujeres, adolescentes y, en alguno casos, infantes. Su destino es Estados Unidos, y México sirve de paso por la cercanía con el vecino del norte. El 51% de las personas entrevistadas alegó este motivo (el económico) para arribar a uno de estos dos países mientras que el 35.7% sostuvo que sus razones migratorias se relacionan directamente con la violencia e inseguridad que sufren en sus países.

Las personas encuestadas son más de mil migrantes que han transitado en nuestro país en más de 15 años. Los datos arrojan que las personas migrantes deciden vivir en México porque consideran que las condiciones de seguridad y vida que se ofrecen son mejores que las que tienen sus países; para otras personas, sus razones no son tan voluntarias, su destino era Estados Unidos sin embargo, debido a las duras políticas antinmigrantes que desde la administración de Barack Obama se han implementado, deciden permanecer en tierras mexicanas.

La nacionalidad de las personas migrantes de paso por México, en su mayoría, es de origen centroamericano, (el 94.4%) mientras que el 5.6 por ciento faltante lo abarcan distintas nacionalidades como haitianos, cubanos, rusos, brasileños e italianos, entre otras.

La encuesta fue realizada en conjunto entre la CNDH y el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM y, adicionalmente a los datos ya expresados, se determinó que el índice de robos a las personas migrantes es alto: por lo menos el 20.3% lo ha vivido. Los secuestros los han sufrido el 10.7%, en cambio el crimen organizado sólo el 10.2 %. Además de estos tres conflictos, el 4.6% de los encuestados denunció que en algún momento experimentó racismo y discriminación.

Los porcentajes continúan, y las mujeres son el sector más vulnerable de la población migratoria, a las principales causas de movilidad se unen la violencia sexual y física que puedan padecer mientras arriban a su destino. Algunas son víctimas de explotación sexual o trata de personas. La violencia es continua y aunque estos datos no se vean reflejados en el estudio, cientos de mujeres migrantes lo han denunciado.

En México los estados con más índice de inseguridad para las personas migrantes son los que conforman el sur y el norte del país: de Chiapas al Estado de México, por una parte, y Tamaulipas, Sonora, Chihuahua y Baja California, por la otra.

Aun cuando la investigación tampoco revele la complicidad entre la delincuencia organizada, el Ejército, Migración y la Policía, hombres y mujeres migrantes han denunciado que fueron agraviados por algún miembro de estas instituciones. Qué lejos están de respetar algún derecho humano de cualquier persona migrante. Han sido personas organizadas quienes se han encargado de garantizar que una mínima parte de los migrantes lleguen con bien a su destino y que su estancia en México sea, ante las condiciones adversas, lo más soportable posible.

Por último, el estudio finaliza con una serie de recomendaciones hacia las autoridades mexicanas para mejorar las condiciones de las personas migrantes y que sus derechos elementales sean respetados. Aunque bien sabemos que las recomendaciones de la CNDH son mínimamente escuchadas y aceptadas por los gobiernos federal y estatales.






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