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BARILOCHE

Mi Bus prepara la huida con $ 650 millones en los bolsillos

La ciudad amaneció con un nuevo paro de choferes, que fue levantado en horas del mediodía, en reclamo de los sueldos de mayo mientras la empresa amenaza con abandonar el servicio después de haber multiplicado por miles su inversión inicial y habiendo incumplido totalmente el contrato.

Martes 9 de junio | 15:10

Mi Bus, marca comercial de la empresa Amancay SRL, tiene en sus manos la explotación del Transporte Urbano Público desde febrero de 2017 cuando el municipio firmó un convenio con la empresa tras quedar la licitación vacante por falta de oferentes. A tres años y medio de la firma del contrato la empresa amenaza con abandonar el servicio, algo que ya hizo en Villa La Angostura días atrás, luego de incumplirlo reiteradamente. Como en todo el país, las patronales presionan por subsidios mientras incumplen con el servicio y no pagan salarios; es hora de que los trabajadores se organicen por sus derechos, por el cumplimiento del convenio de UTA como los conductores de la 18 de Mayo y La Golondrina.

Desde febrero de 2019 la empresa recibe de parte del municipio de Bariloche millonarios subsidios que llegaron a los 8 millones mensuales. A eso hay que sumar los subsidios nacionales y provinciales que la empresa también recibe y que sólo estuvieron congelados durante algunos meses. No conforme con eso, Amancay SRL sostiene que tiene perdidas y amenaza con abandonar el servicio sino reciben al menos 30 millones de pesos de subsidio, que es el déficit que los empresarios dicen tener si no existieran subsidios. Hoy recibe más de 20 millones y recauda por el costo de pasajes uno 25 millones.

Preparando el terreno para que nadie extrañe el servicio, la empresa comenzó hace meses a atrasar el pago a trabajadores lo que derivó en paros como el de hoy, y dejo en la calle a cientos de usuarios llevando la frecuencia de todas líneas de veinte minutos a una hora como mínimo. El contrato, entre otras cosas, le posibilita a la empresa abandonar el servicio sin que eso conlleve ninguna penalidad.

Hoy se conoció, gracias al trabajo de la Multisectorial por el trasporte público, que la empresa incumplió totalmente el contrato siempre con la connivencia del intendente Gustavo Gennuso. Las tarifas solo podían ser modificadas previa presentación de los balances de la empresa siendo esta una de las grandes estafas de Mi Bus y el municipio. En febrero de este año se presentó una nota reclamando los balances de los tres años de explotación del servicio lo que dejó en evidencia que nunca se cumplió ese punto del contrato. Por lo cual los sucesivos aumentos que llevaron el boleto a los actuales 35 pesos se hicieron en forma ilegal.

La empresa que se conformó una semana antes de desembarcar en Bariloche, lo hizo con un capital de solo 120 mil pesos. El contrato en el que la empresa se comprometía a invertir en 100 unidades 0 km exigía que el 5 por ciento de ese capital sea de propiedad de la empresa para tomarlo como garantía del contrato, pero esta semana se conoció que todas las unidades estaban prendadas según se desprende de los balances no pudiendo tomarse como garantía.

Con este panorama una empresa que recibió sumas millonarias para pagar salarios de los 250 trabajadores, por un supuesto déficit que nunca demostró, prepara el terreno para irse de la ciudad luego de cometer una estafa. Invirtió 120 mil pesos y se llevaría en activos, si se cuentan las 100 unidades pagadas con dinero público y ganancias, cerca de 650 millones de pesos. Otra irregularidad de los balances es que en ellos figuran como costos los 14.300.300 pesos del leasing de las unidades, lo que no es otra cosa que una capitalización de la empresa mediante fraude.

Los rumores que terminan de conformar un horizonte trágico para la ciudad son, que ante la eventual salida de Mi Bus, el servicio caería en manos de la empresa Vía Bariloche a través de su marca KO-KO sin ninguna licitación. Vale recordar que la semana pasada el municipio extendió, desoyendo todos los reclamos de la sociedad, el contrato por la explotación del Cerro Catedral a esa misma firma propiedad de la familia Trappa que parece ser quien realmente gobierna Bariloche.

A este modelo de gobierno, con y para los empresarios, le oponemos la perspectiva de la estatización bajo gestión de los trabajadores y usuarios para garantizar un servicio de calidad, barato y eficiente con los mismos recursos que el estado destina permanentemente a subsidiar estas patronales, que lo único que les interesa es hacer negocio con el derecho elemental del transporte urbano.







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