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TEXTILES EN MÉXICO

México: 1300 despedidos por el cierre de Wrangler y Dickies

Más de mil trabajadores textiles de Coahuila quedaron en la calle por el cierre de las dos multinacionales estadounidenses.

Sábado 11 de agosto | Edición del día

Las fabricantes de pantalones Dickies y Wrangler liquidaron entre ambas más de 1.300 trabajadores sin previo aviso.

Las gerencias de ambas fabricantes de pantalones que tenían 20 años en la región se limitaron a confirmar el cierre de operaciones y el inicio de liquidaciones que no se extenderá más allá de mediados de la siguiente semana, según estimaron.

“Le puedo confirmar que estamos liquidando personal, pero será el corporativo nacional el que detalle las razones del cierre, en cada uno de los casos”, dijo Salvador Prieto, gerente de Wrangler.

Se estima que el cierre de dos empresas textiles que operaron hasta este jueves dejará un impacto económico estimado de 5,5 millones de pesos (cerca de 290.834 de dólares) al mes en la región de los cinco manantiales de Coahuila.

Aunque las autoridades de ambas empresas alegan que “las razones que pudieron haber causado el cierre de ambas textiles es el ausentismo y la rotación de personal en las empresas”, la medida contradice las enormes ganancias que acumulan los dueños de este tipo de empresas. Tan solo en 2017, los ingresos del grupo Dickies se estiman en 7.500 millones de dólares al año.

Son 500 empleos en el caso de Allende que desaparecen de la noche a la mañana, y donde se van a dejar de gastar económicamente solo en el municipio cerca de 700 mil pesos por semana, lo que implica casi 3 millones de pesos de circulante en una población que económicamente tenía una dependencia total con el grupo Wrangler.

De acuerdo con las autoridades locales será el municipio de Piedras Negras el que absorba las vacantes, pues tiene déficit en los sectores industrial, maquilador, de comercio y servicios, que esperan cubrir el próximo jueves en una feria del empleo que han programado especialmente para que los trabajadores despedidos encuentren empleo en la siguiente semana.

En el municipio de Zaragoza, la empresa Dickies liquidó a los trabajadores sin previo aviso; el impacto económico al mes para ese pequeño municipio será de casi 2.5 millones de pesos.

Lo que no dicen los gerentes y dueños de estas empresas es que detrás de cada trabajador existe una familia entera en la incertidumbre; cientos de padres y madres de familia que por la cercanía del lugar acudieron a trabajar en esta empresa, hoy a pesar de haberlos liquidado, comienza un largo camino para encontrar trabajo, pagar sus gastos, alimentación y a lo cual se suma el reciente inicio de clases para sus hijos.

Otras empresas del norte del país operan de la misma manera, dejando en la calle a cientos de trabajadores y sus familias. Al despido se suma el hostigamiento cuando los trabajadores deciden organizarse y pelear por sus puestos de trabajo. Pero además está situación se recrudece cuando los trabajadores se apuestan a reclamar una representación sindical independiente de la patronal o sectores charriles. Es fundamental forjar sindicatos democráticos que representen los reclamos de la base trabajadora e impulsar la unidad entre sectores contra cualquier amenaza de despido o cierre de empresa.







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