Mundo Obrero

DESDE LA FÁBRICA

Metalúrgicos: se está despertando un gigante dormido

Desde la línea de producción de una de las plantas de Siderar el cronista charla con compañeros. Caló, la UOM, Techint, el ajuste de Macri y una nueva generación que no se resigna a perder conquistas.

Sábado 7 de mayo de 2016 | Edición del día

Antes que nada una aclaración. Todos los diálogos y expresiones de los obreros son reales. Solo por cuestiones de seguridad se alteraron algunas circunstancias y tiempos de las escenas.

El Negro (N)- Caló está recontradesprestigiado, no jodamos. Durante estos años cerró paritarias a la baja y tiene un discurso que los compañeros no terminan de entender. Por ejemplo el otro día dijo que si las empresas quieren despedir que despidan pero que a los que están trabajando les paguen un buen sueldo.

El Polaco (P)- ¿Y cuando justificó el premio al presentismo que ponen las empresas porque dijo que si no los jóvenes salen a la noche y después llegan tarde al trabajo? Es un caradura ese Caló.

Todos en la fábrica estaban esperando que para este jueves 5, que se había anunciado como el día del inicio de un plan de lucha nacional, desde el gremio los convocaran a movilizar, parando la planta. Pero no fue así. Por eso en las líneas de producción piensan tan mal de Caló. Muchos dicen “seguro que si va por un 35 termina arreglando por un 25”. Se lo ve como un traidor, como alguien que no sale a luchar y al que no le importa lo que le pase a los trabajadores.

(P)- El otro día el Beto me decía, así apesadumbrado, “Polaco, hace veinte años que trabajo en la fábrica y ésta es la primera vez que no llego a fin de mes”.

(N)- Es que pegan por donde más duele, por el bolsillo. Nos atacan directamente al sueldo. Yo sé de compañeros que se estaban construyendo la casa y cada vez pueden comprar menos ladrillos.

En la fábrica muchos despotrican contra el gobierno anterior y hasta no hace mucho tenían bastante expectativa con Macri. Pero eso ahora empezó a erosionarse. Un trabajador conocido en la fábrica, que no suele hablar de política, el otro día dijo a varios de sus compañeros de sector (entre los que estaba este cronista) que él votó a Macri pero que eso no quiere decir que no le vaya a exigir lo que prometió en la campaña, como la quita del impuesto al salario o la pobreza cero.

Y vale aclarar que Siderar (sus cinco plantas y sus diez mil obreros) es una siderúrgica muy grande. Por eso los sueldos son relativamente buenos, comparando con el resto del gremio. La rama siderúrgica tiene un sueldo básico de alrededor de $ 8.500, que con los adicionales por categorías y demás llegan a ser de $ 17.000 o 18.000. Si un trabajador tiene más de veinte años de fábrica puede llegar a acobrar unos $ 22.000. Así que el tema de los precios de la canasta básica no se llega a sentir del todo, como sí lo sienten infinidad de personas. Lo que sí mató a los obreros de la fábrica fue la suba del precio de la nafta, porque la mayoría tiene su autito y el aumento les exprime el bolsillo.

(P)- Decí que, scando lo que hicieron en Siderca Campana, acá en particular no hubo casi despidos.

(N)- Es que los empresarios no son giles. Saben que las bases de gremio tienen una larga historia de lucha y podemos plantarnos al primer ataques que quieran hacer.

(P)- La verdad que eso está muy bueno. Aunque algunos se pasan para el otro lado y dejan de preocuparse por lo que le pasa al resto de los laburantes.

Entre los obreros que votaron a Macri y los kirchneristas adentro de la fábrica ya hay una guerra. El hecho indica un nivel de politización que hasta hace poco no existía. Los k levantan cabeza con un discurso para desenmascarar a Macri por todo lo que viene haciendo, que es un gobierno que viene a reventarle el bolsillo a toda la clase. Eso, lejos de todo peronismo, reflota en algunos compañeros un discurso que roza lo clasista. Grata sorpresa la de este cronista.

El Turco (T)- A todos los muchachos nos preocupa, sí, un tema. Hoy no hay compañero que no hable de la apertura total para la importación de acero chino, lo que afecta a Siderca en particular, es decir no a nosotros, pero como todo es del mismo grupo no sabemos hasta dónde van a querer que paguemos nosotros la crisis.

(N)- Bueno, justamente ahí ya despidieron a mil y pico de obreros y adentro hicieron pasar un plan de ajuste y flexibilización. Eso en Siderar parece que se están cuidando de no hacerlo.

Inevitablemente la marcha del 29 de abril politizó muchísimo a la fábrica. Incluso hubo un poco de malestar porque como no fue paro no pudieron movilizarse a Capital. Ahí quienes vienen militando “tapados” desde hace tiempo pudieron meter la discusión sobre por qué hace eso el gremio. Y sin dudas es para enfrentarse a los trabajadores, ya que sí moviendo sus aparatos y delegados y juntaron entre todas las centrales decenas y decenas de miles de personas, imaginate la potencia que pueden mostrarsi se decidiean a mover a la base.

Este cronista recibió de varios compañeros la misma opinión sobre las marchas del 29 y de la del jueves 5. Al decírseles que es “un garrón” que no se pueda ir a las marchas por culpa de la misma burocracia ellos responden “tranquilo, esto recién empieza”. Y eso es una predisposición a luchar enorme.

Si bien este cronista no conoce al detalle lo que pasa en todas las fábricas de Techint, sí está en condiciones de asegurar que por el momento no hay un proceso “asambleario” o algo así que ayude a la organización. Y no es tanto por miedo o impotencia de los compañeros sino porque la burocracia en tantos años logró desmoralizar a la base. Salvo cuando surgen procesos de lucha más duros, donde se da una unidad bastante lograda. Ahora, si bien no está ese proceso asambleario lo que sí se viene dando es el encuentro social entre los trabajadores, por fuera del horario de la fábrica, juntarse a jugar al fútbol y a charlar. Eso, a comparación de años atrás, es nuevo.

Durante mucho tiempo la base en general se mantuvo cómoda, apoyada en ciertas conquistas que llevan años. Recién ahora está empezando a haber más disconformidad al ir sintiendo el ajuste de Macri más concretamente en el bolsillo. Sin embargo por el momento eso es incipiente. Hoy se sigue escuchando a varios que votaron a Macri que intentan defender lo máximo posible al gobierno.

Una cosa que sí se puede constatar en las fábricas. Hay muchos pibes nuevos, jóvenes de edad, que se están metiendo en la vida sindical. Hay algo ahí dando vueltas. Es un intento de querer mejorar sus condiciones de vida. Hay algo que los moviliza a tener que hacerlo y no es precisamente ni el prestigio ni el rol cotidiano que cumplen los delegados, las seccionales y la UOM nacional.

En ese sentido hoy la burocracia está demostrando su afan de reubicarse todo lo posible para no perder sus privilegios de casta parasitaria. Año a año van perdiendo el apoyo de la base. Por eso cuanto más presión desde abajo haya más se ven obligados a fortalecer su propia burocracia. Y lo van a hacer tomando justamente las demandas de la base para “ponerse a la cabeza”, expropiándole la bandera a la base para terminar traicionando.

(N)- Yo sé que va a llevar tiempo, pero acá huelo a rebelión obrera, loco.

(P)- ¡Buena!... jaja... Ojalá no te equivoques, amigo, y nos carguemos a todos estos garcas.







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