Sociedad

DOSSIER PATAGONIA NO NUCLEAR

Medardo Ávila Vázquez: “Las consecuencias de Chernobyl en leucemias y malformaciones aún no terminan”

Entrevistamos al médico cordobés de la Red Universitaria de Ambiente y Salud (Reduas) a propósito del plan que Macri acordó con China para instalar una central nuclear en la Patagonia.

Roberto Andrés

@RoberAndres1982

Sábado 30 de septiembre | Edición del día

Medardo Ávila Vázquez es médico de la Universidad Nacional de Córdoba, coordinador de la Red de médicos de pueblos fumigados y miembro de la Red Universitaria de Ambiente y Salud. Le preguntamos al médico cordobés acerca de por qué debemos rechazar las nuevas centrales nucleares y esto nos dijo:

“Desde el punto de vista de la salud, como experto en salud ambiental, es que a esta altura del siglo XXI la energía nuclear no es una alternativa segura. Tenemos problemas ecológicos que amenazan la salud colectiva de la humanidad, entre ellas el cambio climático, la contaminación la matriz energética, dependiente de combustibles fósiles, y la energía nuclear no es una alternativa porque es una energía que cuando se pone en marcha genera niveles de contaminación incontrolables”.

“Está claro que las plantas nucleares generan un daño a la población. En Europa, en Francia especialmente que es el país que más plantas nucleares tiene y es más dependiente del lado nuclear de la matriz energética, se ha demostrado hasta cuatro veces la prevalencia de leucemia en las personas que viven en los alrededores de las plantas, hasta dos mil metros de las zonas en donde hay plantas nucleares. Y construir en Argentina nuevas plantas realmente responde a las necesidades de negocios, sobre todo a empresas que hacen negocio a expensas del Estado”.

“Nosotros los humanos estamos adaptados a vivir en un ambiente en donde los niveles de radiación imperante no nos dañan. Nosotros tenemos la capacidad de nuestro cuerpo, nuestras células, nuestra estructura biológica, a repeler la radiación y a reparar las estructuras que se van dañando, pero nos hemos adaptado (y los demás seres) a niveles de radiación bajos”.

“Las plantas nucleares no se pueden apagar de un día para el otro. Sí se puede dejar de usar la energía que sale de ella, y meterla en los cables de alta tensión para su utilización, pero la planta nuclear, el núcleo sigue generando radiación nuclear de forma incontrolable. No se puede reducir, y por miles de años. Y las plantas nucleares en desuso son un problema ecológico, contaminan el agua principalmente, que es fundamental para la vida humana”.

En una entrevista para CBA24 en marzo de este año señalaste que hay un depósito que tiene 57 mil toneladas de residuos radioactivos. ¿Hay datos, informes o estudios en Argentina que señalen que es seguro vivir cerca de estos residuos?

“Esos residuos están en un barrio de Córdoba, en unas fosas que llaman chichón. Son residuos de la fabricación del combustible de uranio. En las plantas nucleares hay unos piletones donde van depositando las varillas radiactivas ya usadas, que siguen generando radiación. Esas piletas se construyeron con las plantas para albergar sus desechos. Luego se agrandaron porque Argentina estiró la vida útil de las centrales”.

“No hay estudios, que yo conozca, sobre impacto en salud de radiación nuclear. En los barrios que están en Córdoba nunca se realizaron evaluaciones epidemiológicas. No sabemos. (De todas maneras no tenemos un reclamo de vecinos para eso).

Dijiste que la humanidad aprendió a vivir con cierto grado de radioactividad natural. ¿Cómo es eso?

“La Tierra tenía mucha más radioactividad hace millones de años. Cuando esta disminuye, y la atmosfera se vuelve respirable es cuando comienza a desarrollarse la vida. Nuestra especie (no la humanidad, que es más cultural) se desarrolla y expande con niveles tolerables de radiación. No soportamos una exposición mayor. Lo primero que se afecta es la capacidad reproductiva. Puede que el individuo no enferme ni muera pero pierde capacidad reproductiva”.

Hay defensores de la energía nuclear que argumentan que hay más muertos por accidentes de tránsito que por accidentes nucleares. ¿Te parece una comparación sensata?

Las consecuencias de Chernobyl en leucemias, malformaciones congénitas y abortos espontáneos aún no terminan, el accidente de tránsito ya termino hace 30 años. ¿Se entiende? Las consecuencias no son solo la gente que muere quemada por el calor del accidente, el agua se vuelve radiactiva, el aire se respira con isotopos radiactivos que no se apagan, sino al cabo de 200 o 300 años. Hay un problema de negocios, hay un problema de lobby económico o hay un problema de lobby militar. La energía nuclear tiene un vínculo directo con la guerra y la industria bélica. La única razón lógica de sostener la industria nuclear y poseer armas de destrucción masiva. La única.








Temas relacionados

Patagonia No Nuclear   /    Comision Nacional de Energia Atómica   /    Ecología y medioambiente   /    Córdoba   /    CABA   /    Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO