Juventud

PRECARIZACIÓN LABORAL

“Me despiden por estudiar”

Ingresan datos en una computadora durante horas. Se lo denomina “data entry” y son el paladín del trabajo precario. Un sector de la juventud aplica a estos trabajos para luego ser descartados fácilmente. Izquierda Diario entrevistó a Carolina, joven trabajadora y estudiante de Lomas de Zamora (Gran Buenos Aires), despedida de una empresa canadiense que terceriza en la Argentina.

Martes 2 de diciembre de 2014 | Edición del día

¿En qué empresa trabajabas?

Se llama Avec Insurance Managers, aunque legalmente yo estaba contratada por Tabebuia S.R.L. que se encuentra en Argentina, nos tercerizaban. En Argentina están desde el 2011. En total éramos 30, pero no todos estábamos acá. En un momento despidieron gente y quedamos siete personas haciendo todo el trabajo. Tenemos entre 20 y 27 años, todas estudiantes. La mayoría entraba por medio de la bolsa de trabajo de internet llamada Zona Jobs y también por recomendación de compañeras. Los requisitos eran vivir en zona sur, ser mujer, saber inglés y secundario terminado. Nunca supimos por qué elegían mujeres, según ellos era por el “ambiente laboral”.

¿Cómo era una jornada laboral?

El horario de ingreso es a las 9 de la mañana. Nos sentábamos en la computadora e iniciábamos todos los programas de trabajo. Siempre la misma rutina. Teníamos prohibido entrar a otros programas en la computadora. A la 1 teníamos una hora de descanso y luego continuábamos hasta las 5 de la tarde. Los fin de mes como había que facturar te decían que te quedes “un ratito más” pero nunca te lo pagaban. Exigían ritmos de producción comparándonos con el trabajo de otras compañeras y si producías más, empezaban a exigirte ese mínimo.

¿Cómo era el trato de los jefes con ustedes?
Con los de Canadá, casi ni contacto teníamos. Vinieron dos veces, tres o cuatro días. Se suponía que nos tenían que entrenar pero nunca hicieron nada de eso. Solo te observaban sin importar nuestros problemas personales, al igual que nuestra jefa de acá, que era una intermediaria. De mi parte el trato nunca fue muy bueno porque nos mentían en muchas cosas y eso no me gustaba. Tampoco nos tenían compasión si alguna se tenía que ir 10 minutos. Nos decía que teníamos que estar contentas por trabajar ocho horas, que nos hacían un favor y que por eso no nos merecíamos pedir días de estudio. También nos decía que solo nos correspondían tres días al año de ausencias por enfermedad.

¿Cuándo empezaron los despidos?

En el 2012 empezaron a echar de a poco, siempre sin causa y a las de mayor antigüedad. A la primera dijeron que fue por falta de productividad pero nunca vimos pruebas de ello. Otra porque hubo un paro de transportes y no pudo llegar a trabajar. Otros casos por pedido de días de estudio o vacaciones, siempre cosas que nos corresponden. Otra compañera, había tenido un problema en la espalda, llamó a la ART por ser un problema laboral y por eso la echaron.

¿Cómo fue tu despido?

Entré en julio de 2012, así que serían dos años y cinco meses que trabajaba. El 26 de noviembre llegué y me dicen que se había terminado mi relación de trabajo, que me podía ir a mi casa. El día anterior había pedido por primera vez un día de examen de los veinte que me corresponden. Llevé certificado de la UNLa (Universidad de Lanús) pero me echaron diciendo que me habían avisado que ellos no daban días de estudio. Me despiden por estudiar. Ese mismo día también echan a mi compañera que había faltado tres días por enfermedad. Le dijeron que por un mes tenía que recuperar esos días trabajando horas extras y sin tener su hora de almuerzo y la echaron por oponerse. Nos dijeron que ellos ponían reglas aparte de las del Convenio de comercio y que nosotras las teníamos que respetar.

¿Y el sindicato?

En este tiempo el sindicato nunca se acercó.

¿Por qué crees que toman a jóvenes?

No entiendo por qué toman jóvenes y que estudian si no nos van a dar los días de estudio. Quizás es por el hecho de que no tenemos hijos o porque piensan que no tenemos experiencia para reclamar lo que nos corresponde. Se piensan que somos incompetentes y nos pueden manejar mentalmente. Muchas compañeras dejaron de estudiar. Yo también dejé un cuatrimestre y cursé menos materias por no llegar. Yo estudio diseño gráfico y hago todo muy lento porque me lleva mucho tiempo. No dormía y llegaba al trabajo con unas ojeras gigantes. Me sacrifiqué mucho. Mis compañeras tienen miedo con todo esto que paso. No saben qué hacer. No se pueden enfermar porque se quedan sin trabajo. Cuando ingresamos todas sabemos que es un trabajo eventual, incluso la jefa, pero continuamos ahí porque está muy difícil conseguir trabajo.







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