Cultura

ARTE Y DENUNCIA

Matar a patadas

Jueves por la tarde, un grupo de artistas irrumpió con una performance en el microcentro frente al Centro de Monitoreo de la Ciudad denunciando los asesinatos cometidos por la policía.

Jueves 3 de octubre | Edición del día

Fotografías: Matías Baglietto

MATAR A PATADAS

Jorge Gómez caminaba por San Cristóbal. El polícia Esteban Armando Ramírez le pegó una patada en el pecho y lo mató. Marcelo D’Alessandro es el secretario de seguridad de la ciudad, y Patricia Bullrich, ministra de seguridad de la Nación, dicen que lo de la patada estuvo bien. Que el policía lo hizo para “mantener la distancia”.
Unos días después, Vicente Ferrer fue asesinado a golpes por custodios de Coto, en San Telmo.
Todos los días, lxs trabajadorxs senegaleses; jóvenes de barrios y villas; obrerxs que reclaman contra despidos y cierres de fábrica, feriantes, artesanxs, vendedorxs ambulantes; artistas callejerxs son golpeadxs, torturadxs y asesinados por la policía.

MATAR A PATADAS
Matar a tiros o con torturas.
Matar por robar; por no robar; por ocupar la calle; por trabajar en la calle; por portación de cara; por luchar.
Matar y encubrir.
Matar y desaparecer.
Matar para disciplinar.
La represión como naturaleza
La patada, como signo mudo, bestial
Nosotrxs no podemos tomar distancia.
Hagamos barricadas con nuestros cuerpos mudos de horror. No queremos acostumbrarnos a la
muerte, al silencio ni a tomar distancia.
Si patean a unx nos patean a todxs.

Con este texto, hoy por la tarde un grupo de artistas autoconvocados irrumpió con una performance en el microcentro, frente al Centro de Monitoreo de la Policía de la Ciudad.

Los cuerpos se hicieron presentes para denunciar la represión y la muerte en manos de la policía. Se desplomaron frente a la mirada de los transeúntes y de la misma policía.

Para finalizar la acción, colocaron una gran bandera con la insignia convocante: “Matar a patadas”.

Los artistas organizadores reflexionaron al respecto: “A partir de la patada del policía a Jorge Gómez, una de las integrantes del grupo escribió un texto que hablaba de ´tomar distancia´, tomando el supuesto justificativo de la patada. Escribiendo la distancia que había de las distintas salas de teatro con el lugar del asesinato y apelando a lo poético, pensamos porque no debíamos tomar distancia. Ese fue el disparador de la acción, frente a ese gesto brutal.”

Por último agregaron: “No es la patada la anomalía, la policía mata a una persona por día, pero esa patada, que fue replicada en todos los medios por la toma de una cámara de seguridad que registró el asesinato; diciendo que eso estaba bien y mintiéndonos en la cara. Por eso quisimos reaccionar desde lo artístico. Queríamos interpelar desde lo sensible, al resto del colectivo artístico y accionar contra la violencia institucional, ya que más allá de cualquier gobierno la policía sigue asesinando y eso; es orgánico del sistema. Si nos consideramos artistas no podemos estar por fuera de la sensibilidad frente a lo atroz”.

Al finalizar la acción artística, a Juan Pablo Barrientos, integrante de la “Revista Crítica” que había concurrido a registrar el hecho, tres efectivos de la policía lo intimaron: - ¿De qué medio es usted? Documentos por favor… No, esa credencial no sirve. DNI por favor.

  •  ¡Ah, tiene antecedentes! Antecedentes por resistencia a la autoridad…
  •  Me parece que no corresponde que me hables así. No tengo antecedentes, es una causa armada por la fuerza que integrás. Y me detuvieron en estas mismas condiciones: estaba trabajando con mi cámara y me llevaron detenido.
  •  (Sonrisas socarronas de los efectivos).

    La misma policía que era denunciada, hoy también amedrentó a un trabajador de prensa.







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