Economía

OBAMA EN ALEMANIA

Masivo rechazo al Tratado de Libre Comercio que impulsan Obama y Merkel

El sábado se realizó una multitudinaria marcha en Hannover, Alemania, para rechazar la conformación del TTIP, entre EE.UU. y Europa, que impulsan Barack Obama y Angela Merkel.

Guadalupe Bravo

Economista | @GuadaaBravo

Martes 26 de abril de 2016 | Edición del día

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, realizó su última visita a Alemania, como jefe de estado. La agenda de Obama y su par alemana, Angela Merkel, estuvo cargada de discusiones e intercambios sobre el panorama mundial, y estuvo centrada en la propuesta para poner en pie un nuevo Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos y Europa.

Bajo un contexto económico que prevé un bajísimo crecimiento de la economía mundial, donde Estados Unidos no logra consolidar su recuperación económica, la crisis petrolera de constante caída de los precios se mantiene abierta, y en Europa además del riesgo de “Brexit” (posible salida de Gran Bretaña de la Unión Europea) se espera un débil crecimiento, Barack Obama y Angela Merkel decidieron impulsar un nuevo acuerdo comercial. Según la visión de los mandatarios el polémico acuerdo tendrá como objetivo “dinamizar” las inversiones, principalmente desde Estados Unidos hacia Europa.

Además, Obama hizo un llamado a sus aliados europeos a aumentar el gasto en defensa para abordar las amenazas de seguridad como Estado Islámico, mientras anunciaba ayer el envío de nuevas tropas a Siria para colaborar con los ejércitos locales que combaten contra ISIS.

El TTIP ampliamente rechazado por favorecer sólo a las corporaciones

El TTIP (Transatlantic Trade and Investment Partnership) o Asociación Transatlántica de Comercio e Inversión, es un acuerdo comercial entre Estados Unidos y Europa. Esta semana se desarrollará en Nueva York una nueva reunión para “acelerar” las negociaciones y confirmar su puesta en marcha. El polémico acuerdo pretende “facilitar” los intercambios comerciales entre ambas zonas, suavizando las regulaciones existentes, con el fin de encontrar beneficios económicos mutuos que aporten a la suba del PBI de sus miembros. Vale decir que como cada Acuerdo Comercial existente, hay un oscuro lado B.

Para muestra basta ver los alcances del reciente Acuerdo de Asociación del Transpacífico (TTP por sus siglas en inglés) que regula desde normas medioambientales y laborales, protege la propiedad intelectual de las multinacionales, regula la propiedad de productos tecnológicos y farmacéuticos y la creación de instancias de arbitraje que, según los críticos, erosionan la soberanía nacional.

En el caso del TTIP, la “armonización” de regulaciones afectaría los siguientes productos: materiales cosméticos, productos de ingeniería, nuevas tecnologías, materiales médicos, pesticidas, productos farmacéuticos, textiles y vehículos. El acuerdo que podría regir sobre el 60% del PBI mundial, contiene además una cláusula muy discutida, que podría usarse en caso de disputas entre las empresas extranjeras con las autoridades, fijando una cláusula de resolución de conflictos con un arbitraje técnico que permitiría eludir la justicia.

Las masivas manifestaciones que se realizaron el sábado en Hannover y otras ciudades alemanas, contaron con la participación de grupos ecologistas, organizaciones humanitarias, sindicatos y partidos políticos, que se oponen al acuerdo por sus efectos sobre los estándares de calidad de los productos, el daño medioambiental por la falta de regulaciones, los impactos sobre los derechos laborales y la limitación de la soberanía de los países implicados.

Frente al fuerte rechazo al TTIP, Obama declaraba a un medio alemán el TTIP es "una de las mejores herramientas para impulsar el crecimiento" y para crear puestos de trabajo tanto en EEUU como en Europa.

Mantener Europa unida

El mensaje final de la visita europea de Obama, fue un llamado a mantener la unidad en el viejo continente, y decía: "vine aquí hoy al corazón de Europa para decir que Estados Unidos y el mundo entero necesitan una Europa fuerte y próspera y democrática y unida".

Y agregó: "Este es un momento decisivo, y lo que sucede en este continente tiene consecuencias para todo el mundo. Si una Europa unida, pacífica, liberal, pluralista, de libre mercado, comienza a dudar de sí misma, comienza a cuestionar el progreso logrado en las últimas décadas, entonces no podemos esperar que continúe el progreso que se está dando ahora en muchos lugares del mundo".

A poco mas de medio año para concluir su segundo mandato presidencial, la administración Obama muestra una agenda política a la “ofensiva”. En el caso europeo el logro será poner en pie este acuerdo comercial de gran importancia, como el TTP lo fue el año pasado, considerado el mayor acuerdo comercial de la historia. Las relaciones de deshielo entre Cuba y EE.UU. son parte de la misma ofensiva, y otro “logro” histórico.

A través de estas políticas de libre comercio se intenta reforzar el poder de mercado de las empresas norteamericanos en el resto del mundo, que sólo buscan aumentar sus ganancias a costa de modificar relaciones laborales o aumentar la contaminación ambiental, por ese motivo ya son ampliamente rechazados.







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