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FRANCIA

Masiva asamblea en la universidad de Toulouse contra el giro represivo del gobierno Hollande

La movilización de los secundarios parisinos contra la violencia policial tendió a declinar este jueves, en parte debido a la fuerte represión al movimiento, en particular en los suburbios norte de la capital, en el departamento de Seine-Saint-Denis. Sin embargo, en Toulouse, la cuarta ciudad del país, se reunían mientras tanto 1.200 estudiantes en la universidad Jean Jaurès-Le Mirail.

Sábado 15 de noviembre de 2014 | Edición del día

Siendo más del doble de los reunidos la semana anterior, los estudiantes votaron un llamado de fuertes contenido antigubernamental. La asamblea se pronunció, entre otras cosas, contra los recortes al presupuesto educacional y la austeridad, contra la prosecución del proyecto de construcción del dique de Sivens y sobre todo contra la violencia policial. Los estudiantes en lucha ratificaron su apoyo a los procesados y condenados por las marchas del primero y del 8 de noviembre en homenaje a Remi Fraisse, el joven activista de 21 años asesinado por la policía en el Sur de Francia mientras se manifestaba contra el proyecto de represa en Sivens. Exigieron también la renuncia del ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, y llamaron a seguir con la lucha y extender el movimiento, empezando por participar en las manifestaciones previstas para los días 15 y 22 de noviembre.

El éxito de la asamblea se explica en parte por el hecho de que Remi era estudiante en Toulouse, pero también por la indignación ante los informes internos de la gendarmería, realizados en el marco de la investigación por la muerte del joven, y que sacó a la luz el diario Le Monde. En los extractos publicados, se lee claramente que no solo la gendarmería supo desde el vamos, en la noche del sábado 25 de octubre, que había matado a un joven manifestante de un tiro de granada, sino que Cazeneuve y, en última instancia, el Premier Valls, mintieron reiteradamente cuando tardaron 48 horas en pronunciarse sobre la tragedia de Sivens.

El gobierno se abroquela frente a las críticas que vienen de la oposición ecologista y de izquierda, pero sobre todo no vacila en profundizar su giro derechista, reprimiendo salvajemente a estudiantes secundarios de los barrios populares de la “banlieue” parisina y prohibiendo distintas manifestaciones. Fue el caso de la de Toulouse, del sábado pasado, después de la que, en una clara provocación policíaca, fueron detenidos 21 manifestantes, entre los cuales estaba Gaëtan, estudiante afiliado al sindicato Sud Etudiant y militante del Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), cuyo proceso está previsto para el 4 de diciembre.

A pesar de las duras penas de prisión con las cuales ya condenaron a diversos manifestantes y de la mano dura de la policía, el movimiento estudiantil no se rinde. En Rennes (Bretaña), unos 200 jóvenes se manifestaron el jueves 13, a pesar del cierre administrativo de la universidad decretado por el rector, hecho rarísimo en Francia, para evitar que se reúna una asamblea. En Rouen (Normandía), la protesta no merma, no obstante el desalojo por parte de la policía de un campamento alzado al lado del Palacio de Justicia en solidaridad con Sivens.

Pero, sobre todo, en un país como Francia en que el movimiento estudiantil tiene cierta tradición en actuar de dinamizador del movimiento obrero, como en 2006, durante el movimiento contra la reforma del mercado laboral para los jóvenes (CPE), pero, sobre todo, en mayo del ‘68, la asamblea de la universidad de Toulouse indica que la juventud podría transformarse en un elemento catalizador del fuerte descontento social y de la vasta impopularidad que caracteriza el presidente, y esto lo tiene bien presente el gobierno. De ahí la insistencia de los estudiantes de Toulouse en llamar a extender la movilización y a masificar las manifestaciones llamadas en los próximos días.







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