Política

CRÍMENES, CASTIGOS E IMPUNIDAD

Masacre de diciembre de 2001: una sentencia histórica con sabor amargo

Por primera vez desde 1983 se condenó a funcionarios por reprimir y matar en una protesta social. Pero mientras Mathov y Santos recibieron penas menores a 5 años, varios policías fueron absueltos.

Sábado 17 de diciembre de 2016 | Edición del día

Ayer, a casi quince años de los hechos en cuestión, Comodoro Py se llenó de gente.

Familiares de víctimas, sobrevivientes y organizaciones de derechos humanos ocuparon la sala del subsuelo de los tribunales de Retiro para escuchar la sentencia contra algunos de los máximos responsables de la represión durante las jornadas del 19 y 20 de diciembre de 2001 en la Ciudad de Buenos Aires.

Como había anticipado Adriana Meyer en este diario, un escenario posible era que en la sentencia primara la teoría de los “excesos” y fueran condenados sólo algunos policías que dispararon, aunque muchos jefes policiales hubieran declarado que acataban “órdenes políticas y de la Justicia”.

Sin embargo, ayer el fallo del Tribunal Oral en lo Criminal Federal N° 6 de la Ciudad fue un poco más contradictorio. Si por un lado los jueces José Valentín Martínez Sobrino, Rodrigo Giménez Uriburu y Adrián Martín condenaron al exsecretario de Seguridad de De la Rúa, Enrique Mathov, y al exjefe de la Policía Federal de entonces, Rubén Santos, por el otro absolvieron a varios policías que habían sido identificados por las querellas como ejecutores directos de los crímenes.

Para comprender las disparidades entre algunas condenas y las absoluciones habrá que esperar al 4 de agosto, cuando el tribunal dé a conocer los fundamentos de la sentencia.

Ayer se cerró una etapa de la causa N° 1527, caratulada “Mathov, Enrique José y otros s/abuso de autoridad y violación de deberes de funcionario público”. Los hechos investigados son, nada menos, que la represión llevada adelante por la Policía Federal en el centro porteño el 20 de diciembre de 2001.

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Esa tarde cayeron asesinados en el centro porteño Alberto Márquez, Gastón Riva, Carlos Almirón, Diego Lamagna y Gustavo Benedetto. Y casi mueren Martín Galli y Paula Simonetti. También se investigaron en el juicio las lesiones, en distinto grado, sufridas por 117 personas en el mismo radio geográfico.

Nueve condenados

La condena al exsecretario de Seguridad Mathov se inscribe en la historia de la justicia argentina como una rareza. Nunca, desde 1983 a la fecha, un funcionario político de altísimo rango había sido condenado por ordenar la represión a una protesta social. Otro tanto podría decirse de la condena a Rubén Santos, el jefe de la Federal que cumplía servicios para el gobierno de la Alianza.

Aunque suene a poco, y a injusto, que Mathov haya recibido 4 años y 9 meses de prisión y Santos otros 4, se constituye en un precedente hasta ahora desconocido.

El abogado del Centro de Estudios Legales y Sociales (Cels), Rodrigo Borda, dijo a este diario apenas conocida la sentencia que los cuatro acusados por su querella fueron condenados con penas cercanas a las que ellos habían pedido.

“El desafío que nos habíamos planteado en este juicio era procurar la condena de los responsables de la conducción, de la dirección y de la supervisión de aquel operativo. Fundamentalmente de Mathov, el responsable político”, dijo Borda.

Y agregó que “en ese sentido este fallo es un precedente importante porque es la primera vez que en democracia se consigue una condena de un funcionario político por un hecho de represión policial”.

Los siete condenados restantes fueron los policías Carlos López (6 años),
Roberto Juárez (4 años y medio), Víctor Belloni (3 años), Omar Bellante (3 años en suspenso), Raúl Andreozzi (3 años en suspenso), Norberto Gaudiero (3 años y medio) y Ariel Firpo Castro (3 años en suspenso).

Video: reacción de familiares en la sala y testimonio de Marta Pinedo

Mirá el video Myriam Bregman: “Para el Código Penal está bien que Mathov y Santos reciban penas mínimas”

Ocho libres

En la misma sentencia los jueces absolvieron a los miembros de la Policía Federal Orlando Oliverio, Mario Seia, Eugenio Figueroa, Sebastián Saporitti, Horacio Berardi y Norberto Sabbino. Y sobreseyeron a los uniformados Jorge Toma y Carlos Loforte.

Estas absoluciones generaron mucha indignación entre los familiares y amigos de las víctimas, quienes se fueron de los tribunales sin comprender por qué mientras Mathov y Santos fueron condenados quedaron libres quienes apretaron los gatillos.

Una explicación podría ser la que ayer mismo dieron los fiscales del juicio. “Se logró una muy buena sentencia en cuanto a las autoridades políticas”, dijeron al sitio Fiscales. Pero reconocieron que el tribunal “adhirió en forma parcial” a lo que ellos habían postulado. Para ellos hubo “diferencias en cuanto a los hechos ocurridos en la 9 de julio y Avenida de Mayo”, con lo cual no se midieron con la misma vara los hechos producidos en las cercanías del Obelisco (donde cayó muerto Márquez) y los que se sucedieron en inmediaciones de la Plaza de Mayo (donde fallecieron Riva, Almirón y Lamagna).

Desde la Fiscalía dijeron que van a esperar a conocer los fundamentos “para analizar la posibilidad de presentar un eventual recurso de Casación”.

Esas explicaciones, obviamente, no le sirven a Marta Pinedo, la compañera de Alberto Márquez. A la salida de Comodoro Py Pinedo dijo a este diario que “es muy injusto todo lo que pasó. El asesino de mi marido, el comisario Oliveiro, quedó absuelto, como la gran mayoría de los acusados. Hubo condenas para los que eran la cúpula, pero el ejecutor quedó libre. Salimos todos muy mal. Él fue el que lo mató, es decir que tendría que estar preso junto a los otros. No sé qué pasó pero el Tribunal lo absolvió, teniendo videos, pruebas, de todo. Nosotros vamos a seguir peleando.”

La diputada (MC) Myriam Bregman acompañó a los familiares durante la lectura de la sentencia. Y si bien coincidió con Pinedo en que el fallo dejó un sabor amargo para muchos, encontró una explicación política a lo ocurrido. “Siempre hay que remarcar que es gracias a la lucha de los familiares y a los organismos de derechos humanos que estos juicios no duermen en un cajón y llegan a estas instancias. Es difícil pensar que después de tantos años va a haber verdadera justicia. Así y todo se logró condenar a Mathov y a Santos, dos de los responsables de haber dado la orden de reprimir. Esto no evita analizar, como lo hacemos siempre en este tipo de causas, que las condenas que prevé el Código Penal para este tipo de responsabilidades políticas son menores.”

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En ese sentido la abogada del Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CeProDH) recordó que en este juicio no estuvo Fernando De la Rúa, “ y los que son condenados reciben una pena ínfima. Estos elementos más la absolución de algunos policías dejó un sabor muy amargo en los familiares que estaban en la sala y por eso vivimos momentos de dolor y llanto. Al igual que por los casos Fuentealba o Puente Peyrredón, éstas son causas para analizar, ya que se dividen las responsabilidades y a los máximos responsables, como un presidente, se los pone por fuera de lo que en realidad se trata de una verdadera cadena de mandos”.

“A donde vayan los iremos a buscar”

Quienes presenciaron las alternativas de este juicio no van a olvidar fácilmente algunas cosas. Por ejemplo que ayer, antes de comenzar la lectura de la sentencia, cuando ingresaron los fotógrafos de prensa a tomar imágenes los acusados de menor rango en la Federal se tapaban la cara. En contraste, Mathov y Santos durante todo el juicio mantuvieron una actitud altanera y soberbia.

O también que el día de los alegatos uno de los abogados del exjefe de la Federal Santos insultó, ante la pasividad del Tribunal, a los familiares de las víctimas y a los sobrevivientes.

Por eso apenas terminaron de escuchar la sentencia, con el combo de condenas y absoluciones encima, quienes poblaban la sala del público estallaron en una mezcla de aplausos nerviosos y bronca contenida.

“¡Impunidad!” fue el primer grito que se escuchó. Como muestra el video que acompaña esta nota, en segundos la sala se transformó en un hervidero. En un momento los insultos fueron dirigidos sin distinción a jueces y acusados. “¡Asesinos, dense vuelta que acá estamos!”, gritaba una mujer con voz enronquecida. Luego vendría el cántico que ya lleva décadas dedicado a los criminales del Estado: “Olé olé, olé olá, como a los nazis les va a pasar, a donde vayan los iremos a buscar”.

Las palabras de María Arena, viuda de Gastón Riva, sintetizaron parte del sentimiento general que inundó la sala de Comodoro Py. A este diario Arena dijo que tras el fallo se siente “muy triste, porque a pesar de todos estos años y de que a algunos se los haya condenado con la máxima pena posible, no creo que esto alcance ni termine de reparar”.

Más tarde Arena diría al diario Página/12 que el fallo le produjo “sentimientos encontrados” porque “por un lado es bueno haber llegado a esta instancia, y con las condenas de (Enrique) Mathov y (Rubén) Santos, pero lamento mucho que el Tribunal haya absuelto a tantos policías que estuvieron involucrados en la represión de esos días”.

“La verdad, esperábamos una sentencia más amplia, pero la lucha sigue y seguramente apelaremos”, sentenció la viuda de Riva.

Para el abogado del Cels tampoco terminó ayer su tarea. Rodrigo Borda recordó que, si de responsabilidades políticas se trata, Fernando de la Rúa no puede quedar afuera. “Ramón Mestre, el superior de Mathov, hubiera estado aquí pero falleció. No tengo dudas de que hubiera sido condenado también. Y tenemos expectativas de que ahora la Comisión Interamericana de Derechos Humanos obligue al Estado argentino a enjuiciar a De la Rúa.”








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