MANO DURA

Masacre de Pergamino: “Justicia sería que no haya un pibe más muerto en manos del Estado”

Este lunes comenzó el juicio por la muerte de siete jóvenes en una comisaría de Pergamino, tras un incendio. Seis policías de la Bonaerense están imputados. Hablamos con la mamá de una de las víctimas.

Rosa D'Alesio

@rosaquiara

Lunes 2 de septiembre | 22:41

En los tribunales de Pergamino comenzó el juicio por la masacre de la comisaría 1°, ocurrida el 2 de marzo de 2017. Seis ex policías están imputados por la muerte de siete jóvenes. Están acusados de abandono de persona.

El juicio está a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal N° 1 de la localidad bonaerense, integrado por los jueces Miguel Gáspari, Guillermo Burrone y Danilo Cuestas.

En los lineamientos, el fiscal Néstor Mastorchio sostuvo que durante el debate quedará probado que los acusados cometieron el delito de "abandono de persona seguido de muerte por multiplicidad de víctimas", que contempla penas que van de los 5 a los 15 años de cárcel.

En tanto, este lunes a las afueras del Tribunal, luego de finalizada la primera audiencia, una centenar de personas acompañó la conferencia de prensa que realizaron familiares de las víctimas, abogados y abogadas de la querella, además de integrantes de la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).

El 2 de marzo de 2017, Sergio Filiberto, Fernando Latorre, Alán Córdoba, John Claros, Franco Pizarro, Juan José Cabrera y Federico Perrota murieron asfixiados y quemados, encerrados en la celda 1 de la comisaría 1° de Pergamino, donde había 19 presos alojados.

De acuerdo a las autopsias, todos murieron por inhalación de monóxido de carbono y sofocación a raíz de la presencia del fuego. Según el Ministerio Público Fiscal, los policías no dieron el auxilio inmediato desde el primer foco de incendio, luego impidieron el ingreso a tiempo de los bomberos "para la salvaguarda de las víctimas".

Por estos hechos están imputados seis policías de la Bonaerense: el comisario Alberto Donza, quien estuvo prófugo durante catorce meses y llegó al juicio detenido en el penal de Campana con prisión preventiva; sargento Brian Carrizo; oficial subayudante de servicio Alexis Miguel Eva; el oficial de refuerzo de imaginaria Matías Exequiel Guiletti; Carolina Denise Guevara; y Sergio Ramón Rodas.

Hablamos con Cristina, mamá de Sergio Filiberto, uno de los jóvenes que perdió la vida por decisión de los policías de la Comisaría 1 de Pergamino.

¿Cómo fue la primera jornada de este juicio?

  •  Realizamos una conferencia de prensa ante los medios locales (radio y canales de televisión) y otros medios alternativos que viajaron desde Buenos Aires. El acompañamiento de la gente afuera del recinto nos dio tranquilidad.

    No pude estar en la audiencia, porque mañana declaro. Recién después podré ingresar y seguir el juicio desde adentro.

    Todos los que estuvieron presentes salieron satisfechos, porque nuestros abogados fundamentaron correctamente la denuncia. No así los abogados de los seis policías imputados.

    Esto recién se inicia y hay que esperar.

    ¿Cómo era Sergio, que hacía?

  •  Sergi era un joven de 27 años, que vivía conmigo. Los dos trabajamos en el Hospital San José de Pergamino. Entró como camillero y después de una lesión en la rodilla, pasó al área administrativa. Su sonrisa está grabada en las fotos que tengo de él.

    Espero pueda descansar en paz y que podamos limpiar su memoria. Toda la gente los conoció después que la muerte los encontró en ese lugar tan oscuro. Cualquiera en este sistema puede cometer un error, a veces ni siquiera tenés que cometer un error. Cuando vivís en un sistema de mano dura, podes morir en cualquier momento.

    ¿Qué opina sobre las políticas de seguridad de este gobierno?

  •  La política de mano dura no es solo de este gobierno. Hay más de 6.000 jóvenes asesinados por el gatillo fácil. En épocas de dictadura hubo 30.000 desaparecidos, en democracia utilizan esta otra forma de disciplinar.

    En este gobierno aumentaron los casos de gatillo fácil, porque hay una ministra que los defiende. El hecho de que feliciten a cualquiera de las fuerzas de seguridad que mata, empeora todo. No creo que su tarea sea matar.

    Lo que más me importa, es que la sociedad no naturalice esa violencia. Espero que cambien la cabeza de nuestros vecinos, que en un primer momento nos dijeron, como hicieron con los 30.000 desaparecidos, ‘si están ahí adentro, es por algo’. Si algo habían cometido, no tenían que darle la pena de muerte como hicieron estos seis imputados.

    ¿Cómo entiende que se haría justicia por el crimen de su hijo?

  •  Se haría justicia si no hubiera una piba, ni un pibe menos muertos en mano del Estado. Ni en los lugares de encierro, ni en las calles por gatillo fácil. Además, la justicia, como nosotros decimos siempre, es a medias porque nuestros hijos no vuelven más.

    Por otro lado están las condenas que se piden para los imputados. Los juzgan por abandono de personas, a nosotros nos parece poco, y pueden tener de 5 a 15 años.

    Nosotros solo queremos que reciban una condena ejemplar, que sea efectiva y que vayan a cárceles comunes. Cuatro de los seis imputados hace dos años y medio que gozan de arresto domiciliario. Están en el seno de sus hogares. El comisario Alberto Sebastián estuvo prófugo durante 400 días.

    Una mamá que entró hoy dice que los imputados estaban sonrientes, ni se inmutaron ante la mirada de las madres.

    La impunidad los reviste de una perversidad atroz. Eso es lo que debería cambiar.

    ¿Qué edad tenían los jóvenes que murieron?

  •  Los siete chicos eran jóvenes de 18 años a 27, algunos eran padres. Como nos dijo Pérez Esquivel una vez que vino acá: ‘estos chicos más que criminales, estaban enfermos’.

    Y lo que hacía mi hijo era su privacidad. Las adicciones se deben tratar en salud pública, y no resolverse a través de medidas punitivas. No debería ser penalizado el consumo.

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    ¿Tienen testigos de lo que pasó ese día en la Comisaría?

  •  Sí, hay doce sobrevivientes que agradecemos que sean valientes en denunciar. Ellos saben que ese incendio podrían haberlo apagado con un balde. Ni siquiera llamaron a los bomberos, ni a salud pública.

    Ninguno de los que murieron, al igual que los que sobrevivieron, tenía condenas. Mi hijo hacia 28 días que estaba detenido. Ninguno tuvo el derecho de tener un juicio, como lo van a tener los seis imputados.

    El debate oral continuará este martes a las 10 horas en el TOC N°1 de Pergamino. Las audiencias se llevarán adelante hasta mediados de octubre, y se realizarán lunes, martes y miércoles. La Izquierda Diario informará sobre este juicio, que vuelve a tener en el banquillo de los acusados a integrantes de las fuerzas de seguridad.

    La lucha de los familiares y amigos de las víctimas logró que se juzgue a los policías de la Bonaerense. Que como dice Cristina: “la política de mano dura no es solo de este gobierno. Hay más de 6.000 jóvenes asesinados por el Estado” desde 1983 hasta hoy.

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