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SANIDAD

Más inversión y menos limosnas para la sanidad pública

Varias asociaciones en defensa de la Sanidad Pública rechazan la donación de 320 millones de euros realizada por Amancio Ortega para la compra los equipos de diagnóstico y tratamiento del cáncer.

Jorge Calderón

Historiador y Profesor de Secundaria, Zaragoza

Miércoles 7 de junio | 17:55

La noticia puede resultar sorprendente para muchos o incluso para algunos puede resultar negativa y estar radicalmente en contra de la misma. ¿Cómo vamos a rechazar tanto dinero para luchar contra una cosa tan terrible como el cáncer? afirmarán. ¿Da igual de donde venga o quien dé, el dinero, lo importante es que está ahí y hay que cogerlo?, recalcarán otros y otras. Sin embargo, si se ve un poco que hay “detrás” de la noticia, veremos, como se suele decir “Que nos oro todo lo que reluce”.

Los sanitarios gritan “No queremos limosnas”

El pasado mes de marzo la Fundación Amancio Ortega anunciaba la donación de 320 millones de euros para la renovación de los equipos de diagnóstico y tratamiento del cáncer en los hospitales públicos. Sin embargo, no es hasta unos pocos días cuando han empezado a darse dentro del colectivo sanitario numerosas muestras de rechazo a la misma.

Este pasado lunes 5 la Asociación para la Defensa de la Sanidad Pública de Aragón mostró su rechazo a la donación de 10 millones que esta fundación ha acordado con la Consejería de Sanidad del Gobierno de Aragón. Defendían su decisión afirmando que “no debemos recurrir, aceptar, ni agradecer la generosidad, altruismo o caridad de ninguna persona o entidad. Debemos aspirar a una adecuada financiación de las necesidades mediante una fiscalidad progresiva que redistribuya recursos priorizando la sanidad pública”.

Como decíamos el rechazo de esta asociación de la sanidad pública no es un caso aislado. La asociación equivalente de Canarias, la semana anterior, rechazó los 17 millones pactados por su gobierno. Ya antes las asociaciones de País Vasco y Galicia habían hecho públicos comunicados mostrando su rechazo y denunciando la "penetración de la ideología neoliberal en la utilización de la tecnología médica".

El portavoz de la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública (FADSP), el colectivo estatal que agrupa a todos estas asociaciones, lo dejaba claro al afirmar que “no queremos vivir de limosnas. Otra médica destacada de esta asociación ha recalcado que “parece poco serio, en un país desarrollado, que una persona rica financie la sanidad. Nosotros preferimos que se paguen los impuestos y no vivir de limosnas”.

Donación millonaria del mayor explotador y evasor de impuestos del país

Esta última afirmación es crucial porque hay que recordar quién hace esta donación. Se trata de Amancio Ortega, dueño del mayor grupo textil del mundo, “Inditex (Zara), y la 4º persona más rica del mundo con una fortuna de más de 71.300 millones de dólares, que crece año tras año.

Esta fortuna la ha conseguido con una empresa que constantemente es denunciada por trabajo infantil, abusos salariales y laborales y explotación sin límite a sus trabajadores y trabajadoras. No hay que olvidar que la mayoría de sus prendas son realizadas en fábricas instaladas en países como Vietnam o Bangladesh, donde las condiciones laborales y salariales de sus empleados son pésimas, rozando la miseria. Sin embargo no hace falta irse tan lejos. Aquí en el Estado español y más concretamente en Zaragoza, donde tiene un gran centro logístico de distribución, los testimonios de los y las que trabajan allí y sobre todo en las empresas subcontratas por éstas son escalofriantes.

Además de con una salvaje explotación laboral, su gran fortuna también la ha conseguido gracias a la evasión de impuestos. Se calcula que solo entre 2011 y 2014, con agresivas técnicas de ingeniería fiscal, dejó de pagar más de 585,72 millones de euros a la Hacienda española.

Por una Sanidad Pública con la financiación necesaria

Tras todo lo explicado, alguien puede afirmar que sigue siendo una buena idea aceptar este dinero “manchado de sangre”. Lo único que pretende este personaje es lavar su imagen. O alguien cree que es casualidad que realice esta donación justo solo unos meses después que saliera la noticia de su evasión de impuestos.

No podemos caer en la lógica de que la sanidad pública u otros servicios esenciales como la Educación, se financien con la “generosidad altruista” de nuestros millonarios.

Se debe financiar a través de una suficiente inversión pública y esta ha de estar basada en que los que “más tienen paguen más”. Es vergonzoso y sonrojante que en el Estado español, un trabajador o trabajadora que vive de un salario, tenga mayor presión fiscal (hasta un 21% o más) que un empresario como Amancio Ortega que con sus “manejos fiscales” puede llegar a pagar un 1% y a veces ni eso.






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