Economía

CONDICIONES DE TRABAJO

Más flexibilidad, el “remedio” de La Nación ante los juicios laborales

El diario La Nación publicó ayer un editorial que saluda que Macri apuntara contra la “mafia de los juicios laborales”, pero reclama cambios en las condiciones de trabajo.

Esteban Mercatante

@estebanm1870

Miércoles 14 de junio | Edición del día

El editorial de La Nación de ayer saludó las declaraciones de Macri contra la "mafia de los juicios laborales". Pero al mismo tiempo señaló que “la reducción de los niveles de informalidad y de litigiosidad, deberán empezar por la búsqueda de un amplio consenso en torno de una política que flexibilice las condiciones de contratación”.

Te puede interesar: ¿“Industria del juicio” o “industria de la precarización laboral”?

Como en los tiempos de Menem y Cavallo, la flexibilización de las leyes laborales es presentada como receta para mejorar el empleo formal y reducir la carga de la justicia laboral.

Como si la historia no mostrara que, por el contrario, las últimas décadas de cambios en las leyes laborales para “modernizarlas”, poniendo fin a numerosas conquistas para los trabajadores, no hubieran ido acompañadas del aumento de la informalidad.

¿Querrá La Nación una “modernización” al estilo de Amazon, que tiene a sus “asociados” (que ya no son empleados) trabajando hasta 11 horas seguidas sin poder ni ir al baño para cumplir con las condiciones de entrega de los paquetes que despacha el gigante de la venta digital?

Pero además, en el relato del diario oligárquico, al igual que en el del presidente, parece como si en los años kirchneristas se hubiera producido una “regresión” en material laboral en perjuicio de las empresas.

Al contrario, como señalamos en nuestra investigación sobre los gobiernos kirchneristas, si bien desde 2003 se derogaron algunas leyes de flexibilización laboral sancionadas en los noventa y se introdujeron numerosas modificaciones en el régimen laboral, la ley 25.250 (“ley Banelco” votada en 2000 mediante la compra de voluntades de varios legisladores), claramente identificada con el avance precarizador, fue sustituida por la ley 25.877 (La economía argentina en su laberinto, p. 117).

Como observa Clara Marticorena en Trabajo y negociación colectiva (2015), los aspectos modificados por esta última fueron “limitados en lo que se refiere a la reversión de los contenidos sancionados durante la década pasada”, es decir, los años noventa. Mientras la nueva normativa modificó los aspectos relativos al derecho colectivo del trabajo, “tendió a convalidar los mecanismos previamente establecidos” en lo atinente a flexibilización de las condiciones de trabajo y pérdida de derechos en el empleo formal.

Por otro lado, y como muestran de manera contundente sectores como el automotriz, durante los doce años de gobiernos kirchneristas el ministerio de Trabajo dio entusiasta aval a convenios como los firmados por el SMATA durante el período 2003-2015, que continuaron introduciendo siempre nuevas cláusulas que permitieron a las multinacionales automotrices aprovechar de la manera más “eficiente” a la fuerza de trabajo contratada, pudiendo descargar con mayor facilidad sobre las espaldas de asalariados los costos de cualquier retracción en la actividad del sector.

Te puede interesar: El SMATA, pionero en la flexibilización y precarización








Temas relacionados

Flexibilización laboral   /    Mauricio Macri   /    Reforma laboral   /    Juicio   /    Economía Nacional   /    Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO