Política Chile

POLITICA

Más de 30 miembros de la Democracia Cristiana renuncian al partido y evitan posible expulsión

Durante la jornada de ayer, y a través de una carta, los exmilitantes DC y miembros del grupo “progresismo con progreso” tomaron la decisión de abandonar la colectividad y evitar una posible expulsión, una imagen poco honrosa para importantes ex personeros de la Concertación.

Antonio Paez

Secretario Sindicato Starbucks

Domingo 7 de enero | 07:35

Desde la derrota en las pasadas elecciones de diciembre, la Democracia Cristiana está sumida en una enorme crisis, probablemente la mayor que ha vivido desde el retorno a la democracia.

Durante la jornada de ayer un grupo de 31 militantes, liderados por la ex ministra de educación -e hija del histórico Patricio Aylwin- Mariana Aylwin, decidieron abandonar su histórico partido para así no tener que presentarse ante el tribunal de disciplina del partido.

El conflicto detonó a propósito de los dichos de la ex ministra en torno al rol de oposición que debería ocupar la DC (una oposición constructiva) y anteriormente su negativa a apoyar a Alejandro Guillier en segunda vuelta.

Pero más allá de ambos hechos puntuales, el sector denominado “progresismo con progreso” hace meses que se articulaba para criticar el curso “izquierdista” de la Nueva Mayoría y por lo tanto el supuesto abandono del electorado de centro, que sería el votante natural, de la DC.

De ahí que este grupo fuera el mayor promotor de la campaña de Goic y del “camino propio” que dejó a la DC con un derrotero electoral de proporciones. Además de lo electoral este grupo criticó fuertemente iniciativas claves del gobierno de Bachelet como la reforma educacional, tributaria, constitucional, aborto entre otras.

Desde ahí en adelante, y con Aylwin como vocera, el grupo logró una gran
exposición mediática debido a sus criticas al gobierno y a la coalición oficialista, además de mostrar públicamente sus simpatías por Piñera y Chile Vamos.

Fracturas en la DC y el quiebre del centro político.

Como explicábamos aquí: “El viejo partido burgués de centro vive su agonía (...) La crisis más profunda está iniciando su camino. Si se resquebraja en rupturas o agoniza lentamente está por verse, aunque en ningún caso es sinónimo de muerte del "centro". Es decir, la crisis que obviamente está golpeando a la DC es parte de una estructural de la política nacional y tiene relación con las tendencias a la polarización política donde el centro deja de ocupar un rol preponderante, pero tampoco lo hace desaparecer.

La Democracia Cristiana hoy se encuentra presionada por diversos grupos internos, hacia la izquierda (Provoste, rincón, Cornejo, etc.) y hacia la derecha (Aylwin, Martínez, Alvear, Zaldívar, etc.), ambos sectores que convivieron por décadas gracias al consenso neoliberal, hoy deben tomar posición y arriesgar su supervivencia.

El problema es que la DC sin una brújula clara, sin proyecto estratégico se desangra por aclarar su lugar en el nuevo escenario nacional, imposibilitada de desarrollar un proyecto programático en su rol de oposición, sufrirá nuevas tenciones internas ya que el sector de Aylwin es uno más de los tantos que existen y que seguramente buscarán posicionar a la DC más cerca del futuro gobierno que del proyecto que se gesta a la izquierda de este.

Sin lugar a duda el tránsito histórico de este partido se definirá en el próximo periodo, y aunque no se puede dar a nadie por muerto, quizás las nuevas generaciones mirarán a la DC como se vio a los radicales durante la transición.

Te puede interesar: Crónica de una muerte anunciada para un partido del orden






Temas relacionados

Democracia Cristiana   /   Política Chile   /   Crisis

Comentarios

DEJAR COMENTARIO