Política

EDITORIAL

Marzo de marchas y paros

Editorial de la edición impresa de La Izquierda Diario.

Miércoles 15 de marzo | Edición del día

El gobierno acusó el golpe. En 3 días, del 6 al 8 de marzo, hubo diversas manifestaciones de bronca y de lucha. El paro de 48 horas de los docentes nacionales arrancó con movilizaciones masivas en la Ciudad de Buenos Aires y varias provincias. En la capital frente al Ministerio de Educación se escuchó fuerte el reclamo a la CGT (y las CTA) de ”paro, paro, paro general”. Acuña, el triunviro cegetista, tragó saliva. No sabía que era solo el anticipo de lo que pasaría al día siguiente.

El martes 7 era la concentración sin paro de la CGT. Todo el mundo esperaba que ahí anunciaran cuando sería el paro más chamuyado de la historia. Pero nada de eso pasó. La bronca acumulada fue el detonante y el “paro, paro…” se volvió de miles. Después los más exaltados lo cambiaron por “poné la fecha...” y tiraron cosas. El triunvirato y también Pablo Moyano tuvieron que salir corriendo y custodiados del palco. Al otro día en las fábricas y lugares de trabajo se festejaba el repudio que sufrieron los burócratas cegetistas.

Y el miércoles 8, el Dia Internacional de la Mujer, la marcha a Plaza de Mayo fue la más numerosa en años, como en el resto del país. Ese día en más de 50 países se convocó al paro internacional de mujeres y se realizaron actos masivos. En nuestro país los docentes arrancaron que Suteba convocara y continuar así el paro de 48 horas que finalmente fue de toda la semana. En algunas fábricas, las compañeras de Pan y Rosas y de las agrupaciones clasistas - como la Bordó de Alimentación - propusieron y garantizaron que el paro fuera efectivo y junto con los varones, pese a la burocracia del sindicato y la patronal imperialista como en PepsiCo. Fue algo inédito. Un gran ejemplo a difundir. Un orgullo para quienes militamos en el PTS. En la gran columna de Pan y Rosas a la Plaza de mayo, de las más numerosas y más entusiastas, encabezadas por Andrea D´Atri y Myriam Bregman participaron y subieron al palco las obreras de la Textil Neuquén que luchan contra el cierre y por su fuente de trabajo. Fue una gran jornada de lucha que coronaba 3 días de agitación por las calles de Argentina. Habían superado todos los pronósticos previos.

El gobierno acusó el golpe. Y salió a tratar de desactivar la huelga docente y el paro sin fecha de la CGT. Anuló la suba del agua, y pateó el tarifazo de transporte y de gas para más adelante y en cuotas. Promulgó la aprobada ley de emergencia para los movimientos sociales (desocupados y planes cooperativistas) que igual salieron a acampar y reclamar.

Por eso exigimos a las centrales sindicales un paro activo y un plan de lucha ya. Como plantea Claudio Dellecarbonara en este periódico, desde el sindicalismo combativo y la izquierda peleamos para que se realicen asambleas en los lugares de trabajo para que los trabajadores podamos discutir las medidas y el pliego de reclamos para frenar el ajuste. Asambleas para que los que luchan, como los docentes, puedan decidir lo que se negocia y lo que no. (Ver página 3).

El gobierno macrista tiene el apoyo abierto o implícito del peronismo (FPV, Massa y Bloque Justicialista de Bossio) para aprobar sus leyes antiobreras. Alicia Kirchner les ofrece solo un 15% de aumento a los docentes: es como Vidal. Todos ellos quieren que la crisis la paguemos nosotros, los trabajadores, con cierres, despidos, suspensiones, tarifazos, inflación y bajos salarios.

Los dirigentes de la CGT están con el FPV o con Massa, el Momo Venegas con Macri, Baradel y Yasky son kirchneristas. Toda la burocracia sindical nos quiere llevar detrás de alguna variante capitalista. No solo debemos enfrentarlos y derrotarlos en cada sindicato sino combatir su política de colaboración de clases, que significa que los trabajadores debemos unirnos a los empresarios.

No. No es ese el camino, sino el opuesto. El de la independencia política de los trabajadores de toda variante patronal. La que impulsa el Frente de Izquierda y de los Trabajadores desde que se fundó hace 6 años.

Por eso el Frente de Izquierda con otros grupos de izquierda hicimos un bloque aparte en la marcha de la CGT. Porque levantamos un programa distinto. No queremos salvar a los empresarios nacionales que son los que nos explotan y despiden a diario. Queremos defender a la única clase productora de este país: los trabajadores. Y la disyuntiva es de fierro: o la crisis la pagamos los trabajadores o la pagan los capitalistas. Nuestra vida es más importante que sus ganancias. Y esto vale también para los empresarios del rock y los funcionarios cómplices que provocan muertes como en Olavarría.

En su presentación como precandidato del PTS en el FIT, Nicolás Del Caño lanzó la campaña por las 6 horas, 5 días a la semana. Para que trabajemos todos y trabajemos menos. Sin reducir el salario y que cubra la canasta familiar (ver contratapa).

La lucha es política. Es por ganar a los trabajadores para una salida anticapitalista. Para los que hoy luchan como los docentes, AGR o Textil Neuquén o los que lo harán mañana porque les cierran la empresa o les quieren congelar el salario. Para que se organicen sindical y políticamente con la izquierda. El PTS le propuso a los compañeros del PO e IS que este 24 de marzo hagamos una gran columna unitaria del Frente de Izquierda. Donde marchemos contra los militares genocidas y los empresarios que los mandaron y los curas que los apoyaron, junto al EMVJ (Encuentro Memoria, Verdad y Justicia), del cual forma parte el CeProDH y en el que Myriam Bregman es una destacada dirigente. No marcharemos con los que bancaron al General Milani, genocida hoy detenido.

Y también propusimos a los compañeros del FIT que hagamos un acto del 1º de mayo contra el ajuste de Macri y de la “oposición” patronal y contra la burocracia sindical. Para que la crisis la paguen los capitalistas.






Temas relacionados

La Izquierda Diario impreso   /    Política

Comentarios

DEJAR COMENTARIO