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Mary Fairfax Somerville: una de las más destacadas mujeres de ciencia del siglo XIX

Un 28 de noviembre de 1872 fallecía Mary Fairfax Somerville, matemática, astrónoma y una de las más destacadas mujeres de ciencia del siglo XIX

Jueves 28 de noviembre | Edición del día

Mary Fairfax Somerville, abogaba por el acceso de las mujeres al conocimiento. La historia ha destacado su capacidad para la enseñanza y la divulgación del conocimiento científico. A los 92 años en sus últimos días escribió "mi memoria para los acontecimientos ordinarios es débil, pero no para las matemáticas o las experiencias científicas. Todavía soy capaz de leer libros de álgebra superior durante cuatro o cinco horas por la mañana, e incluso de resolver problemas"

Fue una científica y matemática escocesa que, como en tantos otros casos, el hecho de ser mujer le ocasionó toda clase de limitaciones y dificultades. Sin embargo, supo sobreponerse y luchar hasta conseguir sus propósitos. No le eran permitidos ni el acceso a la universidad ni a instituciones científicas, motivo por el que la adquisición de conocimientos exigía un mayor esfuerzo. Preocupada por divulgar el pensamiento científico de su época, su traducción de la Mecánica Celeste de Laplace fue un logro que la animó a escribir una serie de obras sobre física y las fuerzas naturales del universo que le ganaron la admiración pública.

En cuanto a sus datos biográficos, diremos que nació en Edinburgo, siendo su padre un alto oficial de la armada. De chica manifestó inquietudes por el conocimiento de los fenómenos naturales, realizando estudios de manera autodidacta. Interés que no era aceptado por su padre, debiendo realizar sus lecturas de manera clandestina.

En 1804 se casa con un oficial de marina, con quien se traslada a Londres. Tienen dos hijos, y el esposo, que tampoco comprendía su afición por la ciencia, fallece al tercer año de matrimonio, dejándola en una situación de independencia económica que le permitirá ampliar sus lecturas y estudiar matemáticas, estudio que realizó con el científico William Wallace. Las matemáticas le fueron útiles para fundamentar sus obras.

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Mary Fairfax llega al mundo de la ciencia en una época en la que se ha despertado un gran interés por el conocimiento y en el que ha surgido una cantidad de sociedades culturales de todo tipo, hecho que favorece su acceso a la ciencia, a su aprendizaje y a la difusión posterior de sus obras.

En 1812 se casa con William Somerville, médico de la marina, que compartía y respaldaba sus intereses científicos. William se asocia a la Royal Society, institución que no admitía mujeres [1] y copia allí los artículos que interesaban a Mary. En 1817 visitan París, donde toman contacto con científicos como Laplace, Poisson y Lagrange quienes le facilitan tratados físicos y matemáticos avanzados.

En 1826 Mary Fairfax Somerville escribió su primer artículo sobre las propiedades magnéticas de los rayos ultravioletas, al que siguieron varios artículos sobre temas acordes, que fueron publicados por la Royal Society. Siendo los primeros artículos publicados por una mujer, no obstante la agitación que provocó, logró con ello el respeto de los científicos y fue admitida en los salones londinenses. Muchos científicos iniciaron una correspondencia regular con ella. Tuvo la amistad del astrónomo John Herschel con quien pudo estudiar, desde la perspectiva newtoniana, las leyes que rigen el universo. Fue en 1827 cuando la Royal Society instó a Mary a que tradujera la Mécanique Céleste de Laplace. Mary tuvo la idea de hacer una versión sencilla, de divulgación. Sin embargo, el libro (titulado Mechanism of the Heavens) resultó sumamente interesante, con un prólogo de Mary que daba una base matemática y un estilo que hacían la obra más comprensible al público en general. Fue tal su éxito, que tuvo muchas reediciones.

Cuando John Stuart Mill escribió en 1869 El sometimiento de la mujer, un manifiesto en el que abogaba por el sufragio femenino, el derecho de la mujer a la educación, y denunciaba la violencia doméstica contra la mujer, Mary fue de los intelectuales que manifestaron su adhesión.

Ada Lovelace, una científica inglesa precursora de la computación (considerada hoy como la primera programadora) acudió de joven al consejo de Mary, quien la animó y la guió y le facilitó materiales para sus estudios.

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En 1834 Mary publicó La conexión de las ciencias físicas, obra de gran nivel, donde enlazaba conceptos de física, meteorología, geografía y astronomía y con una notable explicación matemática del mundo físico. Le ganaron el reconocimiento de científicos notables como Faraday, Whewell, Maxwell. De esta obra, en virtud de su éxito, produjo nueve ediciones sucesivas, todas mejoradas. En la tercera edición, de 1836, comentó la dificultad que presentaba el cálculo de la posición de Urano y sospechaba de la existencia de un planeta desconocido que perturbaba tales cálculos. Esta conjetura llevó a que astrónomos contemporáneos descubrieran a Neptuno.

En 1835, junto a Carolina Herschel, son las dos primeras mujeres en recibir la medalla de honor de la Sociedad de Astronomía. En 1848 redacta Physical Geography, el primer texto sobre el tema y su obra más difundida, que será utilizada en los colegios durante décadas. Por su enfoque evolucionista, fue duramente criticada por el clero, lo que incrementó su éxito. A sus 85 años, en 1864 publica Ciencia microscópica y molecular, en la que estudiaba la composición microscópica de la materia.

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En vida, Mary recibió muchas distinciones, fue nombrada miembro honorario de Sociedades de Física de diferentes ciudades europeas; en 1879 en Oxford se crea el Sommerville College en homenaje a su lucha por la educación de las mujeres y para mantener vivo su legado.

Falleció en 1872, a los 92 años. Había redactado sus memorias, donde ofrecía sus ideas sobre la ciencia, sus ideas filosóficas, y donde abogaba por el acceso de las mujeres al conocimiento. La historia ha destacado su capacidad para la enseñanza y la divulgación del conocimiento científico, su rigor, su claridad y su infatigable dedicación al trabajo.



[1Para que admitiera mujeres en su seno hubo que esperar hasta 1945!







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