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CÁTEDRA LIBRE “KARL MARX” EN MADRID

Marx vuelve a las universidades y ya tiene una “Cátedra Libre”

A sala llena, este miércoles comenzó la Cátedra Libre Karl Marx en la UAM, una iniciativa de la agrupación Armas de la Critica de Madrid. La Cátedra ya recibió invitaciones para brindar charlas en otras ciudades.

Viernes 25 de noviembre | Edición del día

Foto: Armas de la Crítica

“Marx tenía Razón”. Con este título sugerente se anunciaba la primera conferencia de la Cátedra Libre de marxismo en la UAM. Una actividad presentada como “una introducción al materialismo histórico y su vigencia en la actualidad” que contó con la participación de decenas de estudiantes, a sala llena.

Josefina Martínez, directora de la Cátedra, historiadora e integrante de la redacción de Izquierda Diario, expuso algunos de los conceptos fundamentales del marxismo, en contrapunto con las teorías liberales y posmodernas que fueron hegemónicas con el auge el neoliberalismo.

“Para presentar una introducción al materialismo histórico y su vigencia en la actualidad, es necesario polemizar con las teorías que decretaron la ‘muerte del marxismo’, que lo atacaron diciendo que era anacrónico, que no podía explicar las sociedades actuales”, explicó.

“Como decimos en el título de esta charla, nosotros sostenemos que al revés de lo que dijeron muchos, Marx tenía razón, y que, es más, mucho de lo que dijo es hoy más vigente aún que cuando fue escrito”, agregaba.

Josefina Martínez desarrolló la idea de que “el marxismo es una concepción del mundo, una crítica radical al capitalismo, al mismo tiempo que una guía para la acción revolucionaria, para transformar este mundo en que vivimos.”

“De ahí que -aseguraba- en tanto el capitalismo sigue existiendo, y soportamos todos los días sus miserias, sus monstruosidades y su barbarie, el marxismo tiene mucha razón de existir. Lo anacrónico no es el marxismo, sino las teorías que pretendieron hacernos creer que el capitalismo era un sistema que podía repartir prosperidad para todos, o que era ‘humanizable’”.

En primera sesión de la cátedra se abordaron diferentes aspectos del marxismo. El primero fue “la concepción materialista de la historia, en contraposición al idealismo en las ciencias sociales.”

Desde la Cátedra se sostuvo que bajo la hegemonía del posmodernismo se llegó “al extremo de leer la sociedad como un texto, con múltiples interpretaciones posibles, haciendo pedazos todo criterio de verdad más allá de la subjetividad individual”. Es decir, lo material “se desvanecía en el discurso, y el materialismo histórico no era más que otro gran relato de la modernidad con pretensiones totalizantes, cientificistas y evolucionistas”.

Esto generó “una pobreza creativa y explicativa en las ciencias sociales considerable”, asegura Martínez. Pero, al mismo tiempo, escondía una “complicidad con el sistema dominante, que se ocultaba detrás de una aparente radicalidad discursiva”.

“Esa idea de que todo es efímero, fragmentario, liquido, inmaterial, acompañaba la ideología de la globalización neoliberal que pedía fragmentar a los colectivos sociales, dejar a los individuos aislados como consumidores, destruir a los sujetos sociales como sindicatos, etc. Es decir que los ataques al materialismo histórico fueron funcionales al poder.”

La concepción materialista elaborada por Marx, en cambio, “rescataba la dialéctica hegeliana y el rol activo del sujeto, aunque restituyéndole bases materiales. Para Marx, el movimiento de la ‘negación de la negación’, el movimiento a través de contradicciones, era la clave para explicar el cambio histórico. Pero este era el cambio de una historia real, de hombres reales, con los pies en la tierra y no en el cielo”.

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Otro aspecto que se abordó es la crítica de la economía política y la tendencia a las crisis capitalistas, en contraposición a la idea de un capitalismo “próspero” que puede “derramar riqueza” hacia todos.

Desde la Cátedra se señaló que un ejemplo de la incapacidad de los teóricos liberales para interpretar la realidad es la irrupción de la crisis capitalista que sacudió al mundo en 2008. Los neoliberales decían que “el capitalismo era un sistema que iba a crecer de forma permanente. Tan idealistas eran que pretendían que el sistema financiero funcionaba casi de forma mágica, generando por sí mismo más dinero, en un ciclo ascendente y sin fin. Pero las burbujas se pincharon y se chocaron de frente con la realidad de la crisis.”

No es casualidad entonces, argumentaron desde la Cátedra, que en los últimos años volviera el interés por Marx y muchos tuvieran que reconocer que “Marx tenía razón”. “Porque lo que Marx pronosticó es que el sistema capitalista engendra sus propias contradicciones, crisis cada vez más profundas, y aumenta la desigualdad social, acumulando en un polo la riqueza y en el otro polo la miseria.”

“Marx descubrió el secreto de la producción capitalista, la plusvalía, es decir el trabajo humano apropiado por los capitalistas y no pago, fuente de las ganancias. El trabajo humano es la única mercancía que puede generar nuevos valores”, y esto no ha cambiado 150 años después de que Marx publicara el primer tomo de El Capital.

Pero este no fue el único descubrimiento de Marx, sino que relacionado con lo anterior, “afirmó que el capitalismo lleva en su seno su propia destrucción, porque en su interior se desarrolla lo que se conoce como la Ley tendencial de la caída de la tasa de ganancia”. Una ley tendencial, aclaran, que “no quiere decir que el capitalismo esté todo el tiempo en crisis ni vaya automáticamente hacia su destrucción”.

“En los años ‘70, buscando factores contrarrestantes a la caída de la tasa de ganancia, se desarrolló un proceso de hipertrofia del sistema financiero y el crédito, la expansión capitalista hacia Europa del Este y China, la incorporación de mano de obra barata y, sobre todo, la ofensiva neoliberal.” Y fueron esos mismos factores contrarrestantes “los que llevaron luego a un salto en la crisis. El capitalismo crea y recrea sus crisis”, concluyeron.

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Posteriormente se abordaron otros puntos: la historia de las sociedades como la historia de lucha de clases; la clase obrera como sujeto hegemónico de transformación social; la polémica de Rosa Luxemburgo contra la idea de que el capitalismo se puede reformar; y la concepción marxista del Estado, en contraposición a las teorías liberales del Estado como “entidad neutral”, expresión de la “voluntad general”.

El debate sobre el Estado, que se retomará en las siguientes sesiones, tiene una gran vigencia, aseguran los organizadores de la Cátedra, en momentos en que formaciones como Podemos han llegado al Parlamento y a los llamados Ayuntamientos del cambio, y está presente un debate sobre la relación entre la participación en las instituciones y la lucha de clases.

“La definición del Estado y la estrategia de lucha frontal contra el Estado es un aspecto clave del materialismo histórico. No se puede ser marxista y pensar que el Estado es una institución neutral, que no es un Estado de clase, o que si una persona con buenas intenciones está ocupando esas instituciones estas van a emanciparse del Estado capitalista”.

Para finalizar, se planteó que, desde el punto de vista de Marx, “la lucha de la clase obrera, que es una lucha política por el poder del Estado, es la lucha por otro tipo de Estado, un estado de nueva forma, que destruye la dominación de clases y por lo tanto la condición de existencia de ese mismo estado, por lo que tiende a desaparecer. En el comunismo no hay estado, no hay clases.” Algo muy diferente, explicaron, del camino que tomaron los llamados “socialismos reales” desde la consolidación del estalinismo en la ex Unión Soviética.

En la conclusión se destacó que la Cátedra Libre Karl Marx busca “defender y debatir sobre las ideas del marxismo, de Marx, de Engels, de Lenin, de León Trotsky, de Rosa Luxemburgo, de Antonio Gramsci, no como repetidores de fórmulas, sino como la apropiación de un método, como lecciones para el mundo actual.”

“Es necesario pensar, con nuestras propias cabezas, las contradicciones de la sociedad actual y las vías para su transformación, para no resignarnos a que este es el único presente posible”.

Al finalizar se abrió un rico debate que promete continuar en la próxima sesión, el miércoles 30 de noviembre, a las 14 horas, en la Facultad de Filosofía de la UAM.

En diciembre la Cátedra Libre también llegará a la Universidad de Zaragoza y ya se han recibido solicitudes para presentarla en otras ciudades a partir de febrero.

Esta Cátedra, así como el seminario Armas de la Crítica impulsado por nuestros compañeros y compañeras de No Pasarán en Barcelona, y otras actividades que también se desarrollarán en Zaragoza impulsadas por el SEI, son parte de una ofensiva ideológica que nos hemos propuesto desde nuestra red de agrupaciones para reactualizar las armas de la crítica del marxismo revolucionario.




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