Cultura

ENTREVISTA

Martina Giacoboni presenta su libro Ignífugo

Entrevista a Martina Giacoboni*, estudiante de la carrera Artes de la Escritura de la Universidad Nacional de las Artes, quien en el mes de la mujer publicó Ignífugo de la editorial Textosintrusos. Una compilación de textos, poemas y dibujos con diferentes temáticas, pero con bastante peso en las cuestiones de género.

Domingo 8 de abril | 18:33

  • ¿Desde cuándo empezaste con la escritura?

Yo escribo desde que tengo 12 años. Escribo por catarsis personal, más psicología que otra cosa. Para mí fue el desahogo. Tenía siempre el cuaderno lleno de cosas que iba escribiendo. En ese momento me di cuenta y dije: “upa, esto va en serio”. Ya cuando tuve 15-16, cuando fui adolescente, abrí un blog. Yo soy de pueblo chico y ahí la gente leía más por morbo. Yo soy de Chajarí, Entre Ríos, y la gente se interesa por chusmeríos a veces… Entonces eso hace que uno escriba, otro toque la guitarra, como que está marcado quién hace qué en cada lugar. Desde ahí arranqué el camino. Siempre me interesó la literatura, toda mi adolescencia leí y en los últimos años leí mucho más de arte contemporáneo que no conocía y me alucinaron.

Es increíble cómo cambia la rama del 2000 para acá. Yo soy una apasionada de Romina Paula. Incluso quise poner todas citas de mujeres en el libro porque la iniciativa era publicarlo en el mes de la mujer. El editor quería hacer eso porque no tenía muchas mujeres en el catálogo. Me pareció súper copado, me propuse leer todas mujeres este año, así que...

  • ¿Cómo surgió el nombre del libro?

El primer cuento le da nombre al libro, surgió porque tengo la teoría de que cuando uno lee un libro y queda en la estantería, lo que pasa entre ese libro y el lector, esa relación, no se deshace nunca. O sea, el libro se puede mojar, quemar y siempre queda ignífugo, por eso quería que tenga ese mensaje, que la literatura queda en las mentes, es imposible sacarla. Los ideales no se queman.

  • ¿El tema de la trata cómo llegó al libro?

Qué sé yo, tengo muchos actores que me interesaron mucho, sobre todo en ciudad chica. Ahí siempre se sabe quiénes son los que cometen crímenes o quiénes cometen actos de corrupción y nunca se los encarcelan o nunca se los hacen un juicio justo porque son “hijos de”, o son personas importantes, comisarios y demás. Hubo un caso en el ‘98, en mi ciudad mataron a una chica y nunca se supo quién fue el autor del crimen. Se dice que son hijos de médicos muy reconocidos de allá, que se encubrió mucho en el hospital, la llevaron a la morgue, la pusieron en una heladera y estuvo mucho tiempo así, plantaron un cuerpo. Entonces hace 20 años de eso y nunca se supo qué pasó con la chica. Un entramado de poder impresionante. Alejandra Martinez se llamaba.

  • Entonces te basaste en ese caso como disparador…

A ella no se las llevaron para la trata, pero un grupo de pibes que la secuestró, la mató, la violó, y son hijos de gente muy importante, entonces se tapó todo el caso y quedó impune. Me basé mucho en eso, no me tocó personalmente pero es un pueblo chico y digo: “eso no puede pasar” y sin embargo pasa y no hay justicia para nadie. Entonces los círculos de poder son más grandes en la ciudad chica que en la ciudad grande.

  • Sí, hacés referencia todo el tiempo a esto, entre ciudad chica y grande se nota, con el lenguaje, con todo. ¿Vos creés que eso te influencia mucho en la literatura tuya, en tu producción, en el lenguaje o sutilezas así?

Yo me crié 18 años ahí y después me mudé para acá. Primero me costó bastante sacarme la tonada, hablaba como la gente de allá y mucha gente no me entendía. Y después utilizamos términos que acá no se usan. Quise plasmarlo bastante eso para que no se pierda porque en realidad me basé en que está en Entre Ríos pero no puse ningún lugar en particular y los pueblos que se nombran son ficticios, porque no quería nombrar algún lugar ya que la gente piensa que nada es ficción. Tampoco quería meterme tan de lleno en un personaje que no existe y crear una confusión o lo que sea.

  • ¿Y a vos por qué te interesa tocar estos temas, qué es lo que te lleva a tocarlos? ¿Algo más actual como el 8M o antes habías militado?

Primero porque soy mujer. Creo que siendo mujer no se puede estar por fuera de esto. Nunca viví ningún caso de violencia de género, pero sí conocí mucho en ciudad chica. Ahí tienen una mentalidad mucho más machista, excluyente, homofóbica, entonces siento que me tocó más por ahí, por ese lado, por el lado de ser o parecer que a las chicas en las secundarias se las formatea para ser algo y a los chicos no tienen la misma condena social que las chicas. Es todo terrible, al conocerse ahí es todo mucho peor, porque allá te conocen todos en la calle. Es como en las películas americanas… Aparte se conoce mucho de las chicas, con los pibes no pasa lo mismo.

  • ¿Y en particular cómo viste el 8M?

Me pareció increíble, aunque no pude ir, me hubiera gustado estar. Que se empodere la mujer a nivel mundial me parece un hito fundamental en nuestra historia. Que se le dé la importancia que tiene que tener me parece increíble. A dos años esto no pasaba. Me parece bien que se replantee la imagen de la mujer en la sociedad y que también se replantee esto de mostrar a la mujer como objeto de intercambio, que me parece horrible. No miro televisión más que nada por eso: porque todo el tiempo estamos intercambiándonos, vistiéndonos para el otro, para el hombre, para vender nuestra imagen.

  • ¿Cómo lo ves en el arte y en específico en la literatura?

En el arte en general lo vi mucho que se trabaja en autores todos masculinos en su mayoría. Mismo en las facultades... por ejemplo, en Artes de la Esctritura de la UNA (Universidad Nacional de las Artes) no hay muchas mujeres que se trabajen. En los teóricos de los primeros años son todos hombres y no hay casi mujeres, como Tulmin. Me parece que está bueno que ahora se le dé la importancia que se merece. En la literatura la mujer es muy bastardeada, o sea he visto notas de todo tipo en Playground. Soy fanática de Luna Miguel, ella escribe en Playground, es parte del Colectivo Feminista de Playground. Y se nota mucho cómo la mujer tiene que escalar mucho más alto para llegar al mismo lugar que está el hombre en la literatura y en el arte en general, en la música. Siempre el hombre tiene más lugar y no puede ser así.

  • ¿Qué pensás de que en las Universidades no se dan a leer tantas autoras mujeres?

Yo creo que antiguamente se ocultó mucho en el campo del arte, por ejemplo, hay muchas mujeres que firmaban sus obras como hombres. Hoy en día deberían integrar a las bibliografías a muchísimas autoras mujeres. A mí, particularmente, me llega mucho más el relato de una mujer, generalmente es mucho más sensible, tiene más conciencia social, porque no nace en el mismo lugar de la escala social, no tiene los mismos privilegios que el hombre.

  • Vos además estabas en una editorial que estaba promoviendo autoras mujeres…

Sí, Textosintrusos se puso ahora a promoverlo. Por ejemplo publicó a Agustina Basterrica que fue la ganadora del Premio Clarín con Cadáver Exquisito en el 2017. Ella publicó por primera vez su texto en Intrusos. En marzo se publicaron 4 mujeres. Publicamos una antología con estudiantes de Escitura el año pasado y fuimos compiladores y también trabajo editorial. Con este libro también, además de escribirlo lo edité, de hecho los dibujos también son míos. Además todo tiene que quedar bien, esto alineado. El diseño de tapa lo hizo mi cuñado, el resto de los dibujos los hice yo.

  • Las historias intercaladas con poemas, ¿por qué se te ocurrió hacerlas de esa manera?

Porque primero surgió la idea de publicarla pero yo le dije al editor que no tenía una novela, me falta muchísimo para llegar. Y el editor me dijo que podía publicar lo que yo sintiera y quiera publicar. Y los poemas como que se intercalan con los cuentos y como que se conectan entre ellos.

  • Para cerrar, ¿tenés algún autor/a favoritx?

Mi favorita es Romina Paula, me leí los tres libros que publicó ella con Entropía. Llegué a ella a través de un profesor de Taller de Escritura, que nos recomendaba libros de autorxs que tengan una forma parecida de escribir a la nuestra.

El profesor me había dicho que yo tengo la facilidad de poner en palabras los sentimientos y de hacer sentir al lector lo que yo estoy sintiendo. Por eso me recomendó a Romina Paula. Estuvo muy buena la iniciativa, leer cosas que a una le gustan y que tienen la misma idea de la escritura.

  • ¿Y de la literatura Universal?

En general leo más literatura argentina. Leí mucho a Borges y a Cortázar; en general cuando uno empieza a leer, Cortázar es el primer amor. Después uno va llegando a encontrar lo que más le gusta, es un recorrido. Cuando compro libros no lo hago por inercia, sino que por un interés en la temática o en el autor o por recomendación, eso me llevo a leer muchos contemporáneos, como Gabriela Cabezón Cámara, que me pareció increíble.


*Para contactarla marti.giacoboni@gmail.com







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