Géneros y Sexualidades

ABORTO LEGAL

Marcos Peña anunció que el Gobierno no vetaría la ley del aborto

Tras el pedido de la Iglesia, el jefe de Gabinete Marcos Peña, anunció que el Poder Ejecutivo desestima el uso del veto presidencial de conseguirse la sanción del proyecto de ley en el Senado.

Martes 10 de julio | 10:45

En el tedeum del 9 de julio, el arzobispo Víctor Fernández, aprovechó la ocasión para arrojarse en contra de la legalización del aborto, en consonancia con la presión que viene ejerciendo la Iglesia católica tras la media sanción del proyecto de ley. En la ceremonia se encontraba la gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, quien se tomó una selfie con un pañuelo de los militantes antiabortistas.

Fernández sugirió al presidente que, de aprobarse el proyecto de ley por la legalización del aborto, debería vetarlo como lo hizo su par uruguayo, Tabaré Vázquez. “Tabaré permitió el debate (…) y tomó la decisión de vetarlo”, apuntó al respecto. A lo que agregó que es algo que "depende de qué fuerza tenga esa convicción en la persona”.

El arzobispo, que también se desempeñó como rector de la Universidad Católica Argentina (UCA), sabe muy bien que Mauricio Macri se posicionó sucesivas veces en contra de este derecho elemental. Así también puede decirse de los principales dirigentes de Cambiemos, incluyendo a la vicepresidenta Gabriela Michetti, que llegó al punto de cuestionar el recurso legal que habilita la interrupción voluntaria del embarazo en casos de violación.

Sin embargo, el jefe de Gabinete Marcos Peña, anunció que el Ejecutivo no utilizaría el veto presidencial en caso de aprobarse la legalización del proyecto de ley. El Gobierno no quiere pagar el costo político de oponerse a la marea verde que inunda las calles de todo el país. No obstante, sus principales dirigentes, como Gabriela Michetti, impulsan todo tipo de maniobras en el Senado para obstaculizar la aprobación de la ley.

Este martes se inician las jornadas de expositores en la Cámara de Senadores, donde asistirán diversos expositores, para culminar en la votación que tendrá lugar el próximo 8 de agosto. La Iglesia redobló su presión sobre el parlamento, como demostraron las misas en Tucumán y La Plata, que se suman a las declaraciones del Papa Francisco comparando el derecho al aborto con las políticas eugenésicas implementadas por el nazismo.

El movimiento de mujeres y de diversidad sexual debe redoblar la pelea para conquistar la sanción del proyecto de ley tal cual como fue aprobado en la Cámara de Diputados. No podemos confiar en los partidos tradicionales: ni en la retrógrada coalición oficialista, ni en las distintas variantes del peronismo. Todos ellos, tienen profundas ligazones con la Iglesia Católica, que históricamente se ha opuesto a la ampliación de derechos. A pesar de los sermones entre sotanas, las calles ya hablaron por sí solas: la marea verde se transformó en tsunami y tiene ahora el desafío de inundar la Cámara Alta.







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