EDUCACIÓN PÚBLICA

Mar del Plata: la escuela 58 lleva más de un año sin edificio propio

Tras más de 10 años de desidia de parte de las autoridades de turno y pese a los reclamos de las diferentes direcciones de la escuela, “la 58” de Mar del Plata se convirtió en un triste monumento a la falta de inversión en la educación pública.

Martes 17 de abril | 12:09

María Eugenia Vidal apunta contra los y las docentes de la escuela pública, para explicar los resultados del “operativo aprender”.

La gobernadora que cuando fue legisladora tuvo más ausentes que presentes, dice que maestras y maestros hacen paros y se toman demasiadas licencias. Pero Vidal oculta la destrucción de la escuela pública, que va de la mano con el desarrollo de la educación privada. Un buen negocio para pocos, y una educación que es mejor cuanto más se paga.

Una muestra de esto es la Escuela de Educación Secundaria nº 58 de Mar del Plata, en la que el año pasado se perdieron cerca de tres meses de clases por la pérdida del edificio. La 58, como le llama la comunidad, es una escuela emplazada en el barrio “el martillo”, un barrio obrero de la tercer ciudad con mayor desocupación de la Argentina.

El 8 de abril del año pasado, luego de una fuerte lluvia, el edificio quedó inutilizable. Pero la realidad es que todo comenzó hace más de una década, cuando una canaleta del techo del gimnasio que se encuentra en la planta alta comenzó a desbordar agua hacia adentro.

A partir de ahí, algunas veces iba un operario a limpiar esa canaleta, pero lo que hacía falta era una obra de reparación para que el problema no avanzara. A pesar de los reclamos de las diferentes direcciones en todo ese tiempo, el estado hizo oídos sordos a todos los reclamos, mientras lluvia tras lluvia el agua fue destruyendo el edificio.

Primero se perdió el gimnasio que tenía piso flotante. Docentes y padres tuvieron que retirar el piso deteriorado porque así no se podía usar el gimnasio. El piso que estaba abajo era peor aún. Pero el agua no se detuvo, y también destruyó el techo de la planta baja, donde están los salones, y la instalación eléctrica. Hoy por hoy se filtra agua por rajaduras de la losa, por lo que hay que hacer un estudio sobre la estructura del edificio. Son muchos años de abandono, y algo que tenía antes un costo moderado, hoy es una obra enorme.

Las autoridades del establecimiento, los docentes, padres y estudiantes han hecho reclamos de todo tipo. A pesar de esto, no se pudo evitar que durante el año pasado las clases se desarrollaran en instalaciones del estadio Minela y actualmente en una capilla cercana.

Durante un año sin edificio, el denominador común fueron las promesas de los funcionarios. La consejera escolar Sofía Badié llegó a decir que les consiguieron el espacio del estadio, lugar en el que los estudiantes estaban “contentos y cómodos”. Omitió decir que el estadio quedaba a 2 kilómetros de la escuela, razón por la que se perdió un 50% de la matrícula. Para la mayoría de los chicos y chicas, la pérdida de la escuela no fue sólo perder su lugar, sino que han dejado de ver a amigos y amigas, y hoy se sienten abandonados ya que jamás fue un sólo operario a comenzar la obra.

Tras un año de desidia, la comunidad educativa decidió hacer una jornada de protesta para hacer visible el reclamo por las condiciones de la escuela. Se hará el miércoles próximo de 10:00 a 13:00 h en la intersección de las avenidas Peralta Ramos y Fortunato de la Plaza.







Temas relacionados

Problemas edilicios   /    Mar del Plata   /    Educación

Comentarios

DEJAR COMENTARIO