VIAJE OFICIAL

Macri en Holanda: elogios e inspiración para su plan flexibilizador

Macri cosechó elogios por la gestión que está "dando frutos" y por su política de "diálogo y consenso" con todos los sectores. ¿Hablan en serio?

Juana Galarraga

@Juana_Galarraga

Miércoles 29 de marzo de 2017 | Edición del día

Fotografía: EFE

La visita de Mauricio Macri a Holanda finalizó ayer tras dos días de actos y encuentros protocolares con diferentes funcionarios de las tierras de la reina Máxima Zorreguieta. La actividad oficial en el marco de la primera visita de un mandatario argentino en los Países Bajos, comenzó el lunes tras un acto, en el que los reyes Guillermo y Máxima recibieron a Macri y a Juliana Awada.

Ayer por la tarde, trascendió una de las últimas imágenes del presidente en Holanda, tras firmar un acuerdo de cooperación mutua y de asistencia técnica con el rey Guillermo para transformar el puerto de Buenos Aires. Otros acuerdos alcanzados están relacionados con infraestructura hídrica y energética.

Este viaje de Macri tuvo como principal objetivo la búsqueda de inversiones. Como en otras oportunidades, el presidente se mostró decidido y confiado en que los inversores holandeses se encontrarán seducidos por las bondades que ofrece el “cambio” en Argentina para favorecer sus negocios. Con esta obstinación, se reunió con 250 empresarios del país europeo en el marco del Fórum de Negocios de Ámsterdam.

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¿Por qué será?

A pesar de la agenda apretada, Macri se tomó tiempo para brindar una entrevista en un café a los medios Clarín, La Nación y a la agencia Telam. Según publicó Clarín ayer, el presidente muy distendido, aseguró que nunca prometió “un milagro de un día para el otro”. La afirmación del mandatario pretendía explicar por qué, a pesar de tantas inversiones anunciadas, tantos viajes protocolares y reuniones con empresarios de diversas partes del mundo, la gente no siente que recibe buenas noticias para su vida.

“Muchos argentinos no lo sienten todavía a este cambio de tendencia, que hemos logrado bajando la inflación y empezando a crecer. Y es lógico. No es en todos lados del país ni en todos los sectores igual. Es una recuperación que comenzó y que va a ir extendiéndose, poco a poco, al resto de la sociedad (…) Ahora el camino es mejorar todos los días un paso, en la dirección correcta. Insisto, entiendo que todavía hay gente que no percibe que la Argentina está mejorando. Pero en el 2017 vamos a crecer. El 2018 va a ser mejor que el 2017 y el 2019 va a ser mejor que el 2018 todavía”.

¿No suena parecido a la promesa del brillante segundo semestre que tanto pregonó Cambiemos en el marco de la campaña electoral de 2015? Mauricio Macri no prometió un milagro, pero sí dijo que en el segundo semestre de 2016 la Argentina iba a ver la luz y brotes verdes. Ahora, ante el empantanamiento pasmoso de su plan, ya no sabe con qué argumento entusiasmar. Las promesas de inversiones y las buenas vibras que el presidente y su esposa puedan percibir entre actos, brindis y encuentros coquetos en el exterior, no tienen nada que ver con la situación de la población argentina que padece el ajuste, los tarifazos y los despidos. ¿A qué cambio de tendencia se refiere Macri?, ¿de qué crecimiento habla? Todos los indicadores contradicen la versión del oficialismo que no sabe cómo maquillar la realidad.

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Inspiración holandesa

Ayer Macri cosechó elogios sobre su gestión y el curso de su política económica de parte de Mark Rutte, primer ministro de los Países Bajos. El presidente se reunió con el funcionario holandés y también mantuvo un encuentro con los legisladores del país.

"Presidente Macri: sus reformas están comenzando a dar fruto. La economía argentina comenzó a crecer desde finales de 2016 y el FMI prevé un crecimiento del 2,7 % para 2017. Usted trabaja por conseguir una economía abierta y por fomentar el comercio internacional. Son señales positivas en tiempos en los que muchos tienden a retirarse detrás de sus fronteras", dijo Rutte.

La realidad es que Macri tiene un serio problema precisamente en este aspecto. Todo su esquema de apertura económica y endeudamiento, basado en los lazos de dependencia con el imperialismo sobre la base de la globalización, choca de frente con la realidad a nivel internacional. Muestra de esto es el discurso fuertemente proteccionista de Donald Trump, o el Brexit y la inminente salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Otro aspecto destacado por Rutte fue la supuesta vocación de diálogo y acuerdo del Gobierno nacional. Macri por su parte, señaló que ve la experiencia holandesa de diálogo social, conocida como "pólder", como un camino a seguir.

El holandés insistió en la necesidad de recurrir al diálogo como motor de las "reformas para impulsar la recuperación económica" y para "mantener el empleo". Rutte recordó el "acuerdo social" mencionado por Macri, alcanzado en los Países Bajos en 2013 a partir de un mecanismo análogo al que el gobierno argentino impulsó en el sector petrolero y automotriz.

El funcionario holandés y Macri están de acuerdo en mostrar como políticas de diálogo y consenso, a algo que no son más que acuerdos de flexibilización laboral, políticas que favorecen la obtención de mayores ganancias sobre la base de mayor explotación de la clase trabajadora.

No solo al presidente se le endulzaron los oídos al escuchar hablar de este tan mentado “diálogo social”. Luis Miguel Echevere, presidente de la Sociedad Rural Argentina sostuvo que “ha sido muy interesante lo que escuchamos en el almuerzo sobre la experiencia holandesa del diálogo social". Gerardo Martínez, secretario general de la Uocra, fue parte de la comitiva que acompañó al presidente y también se mostró entusiasmado por la idea. “Estoy convencido de que el diálogo social es el único camino. Creo que Argentina tiene que crecer con una estrategia a largo plazo y en ese sentido un diálogo de este tipo es clave". Martínez es parte de los dirigentes sindicales que se muestran menos proclives aun que el resto de sus pares, a impulsar medidas como el paro nacional anunciado por la CGT para el 6 de abril. Martínez por el contrario, apuesta al diálogo y el acercamiento con Cambiemos, esperanzado en el impulso del Gobierno a la obra pública.

Oportuno para el Gobierno posar de dialoguista ante el mundo. ¿La voluntad de diálogo y consenso de la que habla será la que muestra María Eugenia Vidal con los docentes bonaerenses? Los trabajadores y las trabajadoras de Argentina ya conocen la farsa que se esconde tras los rostros hipócritas que pregonan el camino del diálogo.







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