Economía

ENDEUDAMIENTO

Luis Caputo, el ministro “offshore” a la caza de más deuda

Finanzas colocará dos títulos. Las dudas rondan sobre la demanda esperada y cuál será la tasa de interés que pidan los especuladores. La encrucijada del “gradualismo” y la necesidad de endeudamiento.

Miércoles 28 de febrero | 12:27

El Gobierno vuelve a los “mercados” en búsqueda de deuda en pesos. El ministerio de Finanzas colocará dos títulos a 2020 y 2023. Hay dudas sobre la tasa de interés que exigirán los especuladores en un escenario internacional más volátil y de cuánto será la demanda por los títulos.

Una oferta especial hará el Gobierno. A diferencia de las paritarias a la baja para los trabajadores para los inversores habrá cláusula gatillo. Uno de los bonos será al 2020, por hasta $ 30.000 millones de valor nominal, con una tasa fija de 1,6 % y CER más 4 %.

El otro título, Boncer 2023, será hasta $ 30.000 millones y se emitirá a cinco años, se ofrecerá a CER más 4 % anual.

Temores por un endeudamiento más caro

La reciente caída de Wall Street encendió las alarmas en el país porque los especuladores podrían volcarse hacia los activos considerados más seguros, como son los bonos del tesoro norteamericano. Eso implicaría que podrían deshacerse de activos considerados más riesgosos, como los bonos de deuda de los países “emergentes”.

En el caso de Argentina, los bonos son considerados riesgosos para las calificadoras a pesar del pago millonario a los especuladores. El default de 2001, el conflicto con los fondos buitres y el default técnico, que dispuso el juez neoyorkino Griesa son los “factores de riesgo” para los inversores.

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Los planes de Cambiemos de continuar con el endeudamiento aprovechando el dinero barato en el mundo quedaron truncos, la Fed se prepara para subir las tasas este año y los títulos podrían encarecerse. Allí residen los temores del Gobierno ante las nuevas colocaciones de bonos.

Sin embargo, hay especialistas que sostienen que un dólar alto (ayer la divisa alcanzó un nuevo record histórico) atraerá a los especuladores para cambiar dólares a pesos y aprovechar las elevadas tasas de interés que mantiene Sturzenegger en el Banco Central. Por ejemplo, en medio de las turbulencias externas, el 7 de febrero el Gobierno logró colocar $ 70.400 millones. La bicicleta financiera es un negocio difícil de rechazar.

En caso de ser exitosa la colocación de bonos para el Gobierno, según los especialistas Cambiemos habrá conseguido el 50 % de las necesidades financieras para este año. La estrecha relación de Caputo con los especuladores y bancos colaboró en esta tarea. Así, Marcos Peña, jefe de Gabinete a pesar del escándalo por las cuentas offshore del ministro de Finanzas afirmó “lo recontra banco. Si lo banco, es por algo”.

Los desequilibrios y el “gradualismo”

El Gobierno luego del triunfo electoral de octubre esperaba comenzar su plan de “reformismo permanente”, acelerar las reformas y satisfacer los pedidos del capital de mayor ajuste, pero el amplio rechazo por la reforma previsional hizo que Cambiemos tuviera que “recalcular” sus planes.

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La vuelta forzosa al “gradualismo” obliga al Gobierno a cubrir el creciente déficit fiscal con endeudamiento. La reducción de subsidios, que implicó más tarifazos de los servicios públicos, no alcanzó para reducir los gastos, porque los intereses de la deuda profundizaron el déficit.

Según ASAP, en 2017 se devengaron cerca de $ 314.000 millones en concepto de intereses. El déficit financiero aumentó en 2017 un 30 % respecto de 2016.

Por su parte, los dólares no abundan en el esquema macrista. El déficit comercial en enero alcanzó casi los U$S 1.000 millones y el año pasado la balanza comercial cerró con un rojo de U$S 8.471 millones. La sequía de estos meses, que algunos especialistas afirman que es la peor de los últimos 44 años, oscurecerá el panorama de las exportaciones agudizando el déficit.

La fuga de capitales es otro factor de sangría de dólares, en 2017 la formación de activos externos llegó a U$S 19.410 millones.

El ritmo de endeudamiento es señalado por los economistas como un elemento riesgoso para el mediano plazo. Ayer el exsecretario de Finanzas, Guillermo Nielsen afirmó sobre el endeudamiento que “es un error muy grande lo que se está haciendo, de endeudarse a mansalva. Se está trabajando para la próxima crisis de deuda, la verdad es esa".

Según un informe de Cifra, entre 2015 y los primeros tres trimestres de 2017 la deuda externa total del país aumentó US$ 48.939 millones “por efecto de la expansión de la deuda externa pública, cuyo aumento fue de U$S 47.810 millones en términos netos”. En este cálculo no se registra como nueva deuda externa la vinculada con el pago a los fondos buitres que el Indec los computó como “atrasos” de la deuda en el período 2006-2015.

El documento afirma que en caso de incluir la deuda con los fondos buitres el endeudamiento público alcanzaría a U$S 37.884 millones en 2016 y a U$S 65.592 en los dos años de Cambiemos.

Mientras el “hit del verano” se extiende en canchas de futbol y recitales expresando el malestar social contra Cambiemos, la economía no traerá alivio para el Gobierno.

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