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ALEMANIA

Lufthansa: huelgas contra la precariedad laboral, cuestionan a las cúpulas sindicales alemanas

Los trabajadores de Lufthansa se enfrentan a nuevos ataques en sus condiciones laborales. En Alemania se vienen desarrollando huelgas obreras contra la precariedad laboral y cuestionando a la burocracia sindical.

Peter Robe

Berlín | @robe_peter

Martes 3 de noviembre de 2015 | Edición del día

Los trabajadores de Lufthansa están amenazados por un ataque enorme: la vieja aerolínea pierde ganancias y quiere descargar su crisis sobre las espaldas de sus trabajadores, creando una sub-empresa, la aerolínea de bajo costo (como Ryanair, Easyjet o Germanwings) Eurowings. Pero para poder competir con los precios bajos de otras líneas quiere bajar no solo los sueldos, sino todas las condiciones de trabajo de la planta de unos 120 mil trabajadores.

Esto ya creó un amplio descontento entre los trabajadores, sobre todo los pilotos que todavía cuentan con sueldos altos y contratos seguros y están organizados en la Federación Cockpit.

A mitad de año pasado empezaron una huelga que tenía como eje central la lucha por jubilaciones y un sistema de transición dignas para 5.400 trabajadores que era objeto de recortes de la empresa. Otro eje era la lucha contra el ataque precarizador, la demanda más sentida y la razón por la que las 13 jornadas de huelga se hicieron sentir muy fuerte en el tránsito aéreo.

Ante una nueva huelga, Lufthansa demandó al sindicato frente al tribunal laboral del Estado Federal de Hesse, por luchar por demandas que no son objeto del convenio colectivo y una decisión empresarial. La justicia dio razón a la patronal y declaró ilegal la huelga, lo que es un duro golpe al débil derecho a huelga en Alemania.

De hecho, muchas de las luchas más importantes en este año tenían como motor razones por fuera del convenio colectivo ya que respondieron a ataques mayores que superaron las esferas meramente sindicales.

Tal es el caso de los maquinistas que lucharon por mejores sueldos y menos horas de trabajo, pero sobre todo por poder ejercer su legítimo derecho a huelga frente el ataque empresarial de la Deutsche Bahn (DB) que contó con la complicidad de la burocracia sindical oficialista de la EVG y el gobierno que decretó la ley de "unidad de los convenios" que permite negociar solo al sindicato con más afiliados y por ende, hacer huelga.

Otro caso más es el de los trabajadores de Correos, que lucharon contra el proyecto flexibilizador de la Deutsche Post de crear una sub-empresa con peores condiciones de trabajo, que además era un ataque a las estructuras sindicales establecidas por décadas en la empresa ex-estatal.

Lufthansa es un ejemplo relativamente nuevo dentro del mundo sindical en Alemania que se dio a raíz de la decadencia del modelo sindical de los burócratas dirigentes que no luchan contra la precarización y los brutales ataques patronales, como la Agenda 2010 de la SPD que estableció los "trabajados de un euro", los mini-empleos y los mini-salarios.

Esto fragmentó objetivamente a la clase obrera alemana entre una masa cada vez mayor de trabajadores precarizados y un número grande pero cada vez más reducido de trabajadores "en blanco" o fijos, con sueldos altos y contratos seguros, sobre todo en la gran industria exportadora (automotriz, construcción de maquinas pesadas, industria química, etc.).

Pero además cuestionó para millones de trabajadores, sobre todo jóvenes, a los organizaciones de la clase obrera como los sindicatos o los comités de empresa, que no luchan por sus intereses y siempre están con la patronal.

Esto explica que la mayoría de los sindicatos si no luchan – la gran excepción es el sindicato metalúrgico IG Metall – pierde cada vez más afiliados y poder de negociación. Esto fragmenta aún más a la clase trabajadora que busca otras alternativas, como en el caso de Lufthansa es el sindicato de los pilotos.

Un resultado de esta "decadencia sindical" producto de la política traidora de las cúpulas son los conflictos entre los distintos sindicatos. Lejos de favorecer la unidad obrera en la lucha, las direcciones dividen a los trabajadores en pos de sus propios intereses de "derrotar" al otro sindicato, sacarlo de la empresa pero no para tener un sindicato único fuerte para la lucha, sino para tener más sueldos y poder negociar mejor con la empresa a espaldas de los trabajadores.

Este fenómeno se da en Lufthansa en todas sus facetas. Así existen tres sindicatos: el primero es el tradicional sindicato del sector servicios (VER.DI) que viene perdiendo sectores enteros por su política conciliadora y pro-empresarial. Ya en 1992 se separó el personal de cabina y fundó la organización independiente de auxiliares de vuelo (UFO) que tiene unos 10 mil afiliados. El tercer sindicato es la "Federación Cabina de pilotaje"(VC) de los pilotos que tienen la mayor fuerza de huelga – con "pocos" trabajadores pueden causar grandes daños económicos.

El sindicato UFO es el que anunció el lunes pasado que habrá huelgas, sin definir fechas exactas. Tema central es el sistema de pensiones y de transición, pero el ataque precarizador está detrás de las medidas. Pero ya ofrecieron un acuerdo donde los trabajadores serán sujetos de recortes en salarios y jubilaciones para acordar estándares mínimos sobre las condiciones de trabajo en Eurowings.

Es claro que la burocracia no quiere salvar las condiciones de trabajo de todos los trabajadores sino acepta la lógica empresarial de que "todas las partes tienen que recortar" cuando en realidad siempre son los trabajadores.

Pero confrontado con la intransigencia imperialista es posible que vayan a la huelga. Para esta pidieron el apoyo de los otros dos sindicatos para debatir medidas de fuerza conjuntas. Pero lamentablemente es poco probable que se realicen. La UFO mismo no movió nada durante el último año y las 13 jornadas de lucha de los pilotos. Y organizan su propio "Sindicato industrial del transporte aéreo“ para sacar a VER.DI de la empresa.

Es claro que estos conflictos entre cúpulas sindicales no tiene nada que ver con los intereses de los trabajadores e incluso va en desmedro de su lucha.

El ataque de Lufthansa aumenta la precarización en un sector clave del sector logístico y de infraestructura de esta empresa tradicional imperialista. En la lucha por mayores ganancias todas las empresas tienen que recurrir a bajar los sueldos y empeorar las condiciones de trabajo de sus empleados.

Las consecuencias de la competencia internacional de las aerolíneas se ve también en Francia donde Air France anunció un plan de despidos de 2.900 trabajadores lo que causó una enorme rebelión obrera que costó las camisas de varios de sus directores que escapaban de los trabajadores combativos. En los próximos días habrá nuevas acciones por parte de los trabajadores de Air France.

Al oeste como al este del Rin los capitalistas quieren que los trabajadores paguen la cuenta de su crisis con despidos, bajos salarios y flexibilización laboral. Si ellos resisten, como los trabajadores de Air France y los pilotos de Lufthansa, la clase dominante a través de la justicia, el parlamento y el chantaje empresarial responde con represión y restricción del derecho a la huelga.

Por eso los trabajadores de Lufthansa deberían "hacerlo como en Air France", luchando con métodos combativos. Pero es necesario tanto la más amplia unidad entre los trabajadores, a pesar y en contra de las cúpulas sindicales que dividen y traicionan a los obreros, como la solidaridad desde la vanguardia obrera que salió a la lucha durante este año y la juventud.







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