Política

JUICIO DE LA ESMA

Los últimos días de un largo juicio

Hace cuatro años mi hermana y yo declarábamos en el tramo 3 de la megacausa ESMA. Hoy, a nueve días de la sentencia comparto algunos pensamientos en base a mi declaración en el juicio.

Maine García

Hija de desaparecidos | Miembro del CeProDH

Lunes 20 de noviembre | 17:04

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Mi papá Gustavo

Mi papá se llamaba Gustavo Delfor García Cappannini. Nació el 20 de Mayo de 1951 y creció en City Bell hasta el fallecimiento de su padre a partir de lo cual se fueron a vivir a La Plata. Hizo el colegio secundario en el Liceo Víctor Mercante y luego estudió Física en la Facultad de Ciencias Exactas, donde estudiaba con mi mamá y se pusieron de novios. Trabajaba en el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires. Dibujaba y pintaba hermosamente desde los 13 años. Era militante de la organización Montoneros. Tenía mucha formación teórico – política.

Tenía 25 años al momento de su secuestro el 14 de octubre de 1976. Ese día asistía a una cita con compañeros en Constitución a las 20hs, la cual es delatada durante la mañana por Miguel Ángel Lauletta, tal como él mismo afirmó en su declaración que es parte de esta causa. Junto con mi papá secuestran a otras cuatro personas, de las cuales 3 se encuentran aún desaparecidos.

Mi mamá Matilde

Mi mamá se llamaba Matilde Itzigsohn. Nació el 10 de Agosto de 1949. Era la cuarta hija de mis abuelos. Se crió en La Plata y cursó el bachiller en el Liceo Víctor Mercante. Luego estudió Física. Trabajaba como operadora de IBM en el Astillero Río Santiago. Era una luchadora gremial con mucho coraje. Luchaba por las mejoras en las condiciones de trabajo, teniendo una perspectiva de género. Entre otras cosas, peleaba por una guardería dentro del Astillero. Hoy el Jardín Maternal del ARS lleva su nombre: “El jardín de Tili” Era miembro de la Juventud Trabajadora Peronista y de Montoneros. Y de la lista Celeste de ARS. Tenía 27 años al momento de su secuestro.

En La Plata la represión era feroz, es una de las ciudades con más desaparecidos del país. Mi mamá estaba muy buscada. El 31 de marzo de 1976 fue despedida por la ley 21260 que autorizaba a dar de baja por razones de seguridad al personal del estado vinculado a actividades de carácter “subversivo o disociador”.
El 16 de marzo de 1977 a las 16hs mi mamá nos dejó a mi hermana y a mí en el departamento de mis abuelos maternos en Almagro y no volvió más. Fue secuestrada en las inmediaciones del departamento de mis abuelos ubicado en Díaz Vélez 3900.

La lucha de ayer es la lucha de hoy

El golpe militar del 24 de marzo de 1976 no fue esencialmente la respuesta al accionar de la guerrilla, que había sido diezmada luego del pase a la clandestinidad de Montoneros, y el ERP derrotado con el Operativo Independencia y el asalto a Monte Chingolo. La finalidad de la Junta Militar fue poner fin a un ascenso obrero y popular que amenazaba con llevarse puesta a la burguesía argentina en medio de una catástrofe económica. Para lograrlo debía aniquilar a toda una generación de obreros, estudiantes, intelectuales, militantes políticos del peronismo combativo y la izquierda que se plantearon la lucha política abierta contra el imperialismo y el capitalismo. Esta generación no surgió de la nada, sino que fue la expresión más radicalizada del estallido de la insurgencia obrera y popular el 29 de mayo de 1969, conocida como el Cordobazo, que hirió de muerte al Gobierno de facto de Juan Carlos Onganía y al régimen de dominio que había surgido luego de la revolución fusiladora de obreros de 1955. Esta generación cuya fuerza motora era la clase obrera protagonizó una verdadera lucha de clases en el sentido estricto del término, con insurrecciones locales, huelgas salvajes, ocupaciones de fábricas y establecimientos, manifestaciones violentas y hasta una huelga general política entre junio y julio de 1975 que desbandó a los líderes de los grupos fascistas que actuaban bajo el amparo del Gobierno peronista. Los obreros pusieron en pie sindicatos clasistas, comisiones internas combativas, grupos de autodefensa y coordinadoras interfabriles. El movimiento estudiantil se lanzó a la unidad activa con la clase obrera y la izquierda comenzó a crecer exponencialmente. Fue el momento de mayor cuestionamiento al capitalismo argentino de la segunda mitad del siglo XX. Por eso la burguesía y su Estado le declararon la guerra.

Es esta perspectiva de lucha por cambiar a la sociedad de raíz por la cual luchaban mis papás y que hoy es más vigente que nunca. Para enfrentar realmente a este gobierno de empresarios que nada tienen para ofrecerle al pueblo trabajador, la única salida posible es la de organizarnos en los lugares de trabajo y de estudio, pero de forma independiente de los partidos patronales que siguen manteniendo la impunidad de ayer y hoy.

Por eso los convocamos a acompañarnos en la sentencia de este juicio el 29 de Noviembre y llamamos a organizarnos para seguir peleando contra la impunidad, por la apertura de los archivos de la dictadura que nos permitiría avanzar en conocer el destino de nuestros desaparecidos y de nuestros hermanos apropiados, por justicia para Santiago Maldonado y contra el ajuste y la represión de este gobierno, junto a los trabajadores, las mujeres y la juventud.








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