Política Chile

Los tiempos que cruzamos en el gobierno de Piñera

El gobierno de Piñera comenzó su año con iniciativa política y con los vientos de la economía soplando a su favor. Su audacia no reside únicamente en el programa de su conglomerado, se afirma también en los vacíos y contradicciones legales que dejó el gobierno de Michelle Bachelet, siempre tibio en la tarea de acabar con la herencia de la dictadura de Pinochet. Es que fueron cómplices en el mantenimiento de sus principales pilares.

Bárbara Brito

Dirigenta nacional de Pan y Rosas, y ex vicepresidenta FECH (2017)

Miércoles 28 de marzo

Desde el primer día el gobierno de Piñera busca asestar ataques a los movimientos sociales retrocediendo en las pequeñas conquistas obtenidas con movilización en la calle. Busca acallar al movimiento social y, a la vez, posicionar una agenda propia, que hasta el día de hoy no ha logrado imponer.

El movimiento de mujeres alzó la voz contra el reglamento de la Ley de Aborto en tres causales que convierte un derecho que tiene que ser asegurado por el Estado, en una prestación de servicios dependiente de la voluntad de instituciones y del personal médico. Luego, el movimiento estudiantil se manifiesta contra el fallo al tribunal constitucional que facilita aún más el lucro educativo.

Lejos de poder implementar una agenda propia, pareciera que la derecha busca revivir los fantasmas del pasado que tanto lo atormentaron el primer gobierno.

A su vez, sus aliados se sienten en un terreno más fértil para reprimir y coartar derechos de los trabajadores, mujeres y estudiantes.

Mientras en el ministerio del desarrollo social Alfredo Moreno anuncia la rebaja de impuestos a empresas, los empresarios se organizan para debilitar la organización sindical.

El gobierno fortaleció su política de militarización de la Araucanía y anunció un proyecto de reforma a Ley Antiterrorista, más flexible para la policía y sus montajes, pero más dura contra el pueblo mapuche.

Aún envalentonados, los límites los impone la crisis estructural del régimen político: Carabineros con la crisis de legitimidad más grande en el último tiempo tras los casos de corrupción y los estragos provocados por la operación huracán; un movimiento estudiantil cuya demanda está asentada en la crisis del modelo educativo de mercado que al día de hoy mantiene importantes universidades en crisis, como la universidad Andrés Bello, de Las Américas y de Viña del Mar denunciadas por lucro, o como el pedagógico, donde estudiantes y funcionarios han denunciado malversación de fondos por parte de las máximas autoridades que abrirían la posibilidad de quiebra de la histórica universidad pedagógica en Chile.

¿Revivirá el movimiento estudiantil en las calles?

El Fallo del Tribunal constitucional, que viene a facilitar el lucro para las instituciones privadas tras rechazar el artículo nº63, ha conmocionado a los estudiantes tocando la fibra delgada, el motor de las históricas movilizaciones por la gratuidad de la educación.

La Nueva Mayoría plantea que el fallo del TC viene a reponer el lucro, sin embargo, nosotros sabemos que el lucro nunca ha estado prohibido, tampoco con la última ley propuesta por Bachellet.

Lo que viene a hacer el TC es reafirmar el modelo de educación de mercado permitiendo que sostenedores que tengan fines de lucro puedan ser controladores de una universidad. Valentina Quiroga, ex sub secretaria del Ministerio de Educación, responde que, si bien la ley contempla otros artículos para regular el lucro, el artículo anulado por el TC abre la posibilidad a que haya conflictos de interés en instituciones que reciban plata del Estado.

Pero el tema es mucho más complejo, la existencia del lucro puede realizarse a través de operaciones que contemplen retiros indirectos de plata, como lo vimos con el negocio inmobiliario ligado a universidades privadas.

La única salida a la crisis del mercado educativo es el fortalecimiento de la educación pública a través de la lucha por la gratuidad total de sus instituciones, sin subsidio a los privados.

La Nueva Mayoría se conformó con un marco regulatorio que mantuviera la competencia público-privada vía focalización del gasto social y, el Frente Amplio, con indicaciones a un proyecto de ley estructuralmente neoliberal, reviviendo la vieja política de los consensos que ya vemos en qué culmina: cambiar algunos puntos para que nada cambie.

La contracara es que el movimiento estudiantil ya dio luces de un nuevo despertar, esta vez, con generaciones más politizadas que si bien no tienen la experiencia de lucha del 2011, si crecieron con ella.

Aborto en tres causales y el verdadero legado de Bachelet

Con el reglamento impulsado por el MINSAL Piñera transforma un derecho conquistado en las calles por el movimiento de mujeres en papel mojado.

Lo hace permitiendo que tanto instituciones públicas como privadas puedan eximirse de la realización de aborto en las tres causales legisladas, cuestión que anteriormente se encontraba restringido para aquellas instituciones que tuvieran contrato con el MINSAL por concepto de prestaciones obstétricas y ginecológicas.

Buscan hacer pasar un debate de salud pública por un debate moral y, con ello, abogar por el derecho a la objeción de conciencia en un asunto que nada tiene que ver con creencias religiosas.

La responsabilidad también es de la Nueva Mayoría, que permitió que la objeción de conciencia de asentara por ley como principio que tiene que ser defendido. Además, dejaron en manos de un reglamento la implementación de la ley.

El Frente Amplio hasta ahora se ha conformado con debatir en los términos de la ley votada sin proponer un proyecto alternativo que abogue por el derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito.

Sólo la organización de las mujeres en las calles, independiente de la Nueva Mayoría y junto a los trabajadores, podrá asegurar el total derecho de las mujeres a decidir.

Los trabajadores de Antofagasta, un ejemplo de lucha y organización

Para enfrentar a la derecha necesitamos una salida independiente de la Nueva Mayoría, sostenida en la movilización desde la base de las y los trabajadores, en unidad con las mujeres y la juventud.

Este martes 27 de marzo, los profesores de la región de Antofagasta encabezados por Patricia Romo, protagonizaron una importante jornada de lucha donde paralizaron más de 24 liceos y salieron más de 400 profesores a la calle. Lo hicieron en conjunto con los trabajadores de Orica, en paro indefinido. Ambos sectores se unieron para pelear por mejores condiciones laborales y contra los despidos con los que vienen atacando la organización sindical, buscando debilitar la fuerza de los trabajadores.

Son un ejemplo de lucha para enfrentar al gobierno de Piñera.

Para que nuestras demandas no mueran en el Parlamento, tenemos que arrancárselas e imponérselas en nuestros propios términos, con la mayor unidad de las y los trabajadores, como lo vimos en Antofagasta, en unidad con el movimiento estudiantil y el movimiento de mujeres.

Para esta lucha, hay que poner en pie un partido revolucionario de la clase trabajadora que se prepare para nuevos procesos de la lucha de clases, esta es la lucha del Partido de Trabajadores Revolucionarios (PTR).







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