Sociedad

RED DE TRABAJADORES PRECARIZADXS

"Los jóvenes docentes tenemos que pegar con un solo puño"

La inestabilidad laboral en primera persona: trabajo por “decreto”, solo por 3 o 4 días cuando me llaman, cobro una miseria y casi no tengo derechos. Junto a otros jóvenes precarizados, como los profesores de Fines y otros programas, impulsamos esta red para que la crisis no caiga sobre nuestras espaldas.

Yanis Bazán

Docente precarizada - Piedas - La Matanza

Martes 12 de mayo | 18:45

Soy Yanina Bazán, trabajadora docente de La Matanza, madre de una niña de 9 años de edad. Vivo en González Catán y tengo 27 años. Comencé a trabajar a los 17 de moza, y las propinas eran muy importantes. El profesorado de educación primaria en el I.S.F.D N°56 lo arranqué en el año 2015. Para poder sostener la carrera limpiaba casas. Varios compañeros míos también se encontraban realizando trabajos en su mayoría en negro o precarizados. Recuerdo que algunos salían de trabajar y se dirigían directamente al profesorado para cursar. Trabajar y estudiar no fue nada fácil.

Terminé mi carrera el año pasado. Para poder hacerlo, realizaba suplencias por la mañana, luego cursaba las prácticas y durante el turno noche cursaba. Cotidianamente podía estar solo una hora con mi hija, ni siquiera podía ayudarla con su tarea. En el 2017, en Morón, se abrió un listado de emergencia y pude empezar con las suplencias. Tomaba cargos en donde fuera, teniendo que llegar a viajar hasta casi tres horas.

Muchos estudiantes se encuentran en estas condiciones. También comienzan con la ilusión de que tener un título les va a garantizar un trabajo estable. Pero la realidad es muy diferente, no sólo el sueldo es una miseria sino que tampoco se puede contar con un ingreso fijo, ya que muchas veces no cobramos durante meses.

Actualmente, la situación se profundiza. Debido a la cuarentena y a la suspensión de actos públicos, mi realidad es la de muchos otros docentes, sin ingresos o pocas horas. Estamos lejos de cubrir la canasta básica.

El "rappi" de la docencia. El Estado precariza.

Pero los docentes precarizados no nos quedamos callados. Porque año tras año, gobierno tras gobierno, avanza ésta situación.Los trabajadores de FinEs, por ejemplo, vienen haciendo reclamos hace tiempo: piden dejar de dar clases en lugares inhóspitos, tener estabilidad económica, que sus años de antigüedad sean reconocidos en sus salarios, etc. Pero no son los únicos. También están los docentes de otros programas o de las escuelas privadas. Otra modalidad de trabajo es la que se conoce como “decreto”: te llaman desde las escuelas, sin pasar por acto público, para cubrir por 3 o 4 días un cargo. Así trabajo yo.

Somos “rappi” en la docencia.Todo este tipo de programas muestran la división que el Estado quiere instalar entre los docentes, lo hacen con ayuda de los dirigentes sindicales, imponiendo una reforma laboral en los hechos. Esta precarización es garantizada por los sindicatos y el Estado. Los pibes y las pibas de Rappi, de McDonalds, de los call-center nos vienen demostrando que la clave es organizarse para que no pisoteen nuestros derechos. Por esto me organizo y te quiero invitar a que vos también lo hagas.

¿Qué propone Kicillof a los docentes precarios?

La cuarentena profundizó la precariedad docente: mientras algunas docentes se encuentran desbordadas, hay decenas de miles de docentes y auxiliares que están sin trabajo porque no llegaron a tomar horas. Pero Fernández y Trotta, el ministro de Educación, siguen sin dar respuestas. Y en la provincia de Buenos Aires, Kicillof, que reconoció que somos más de 25 mil los que estamos en estas condiciones, “ofrece” como solución el programa PIEDAS. Un solo pago de $10.250, y que deja afuera a miles de trabajadores de la educación. Pero ni siquiera todavía lo pago. ¿Esperará que pase la cuarentena para abonarlo? Por otro lado ¿Quién vive con 10 mil pesos?
Seguro que Kicillof no aceptaría vivir con un salario así. Deberían habilitarse los actos públicos vía virtual.

Mientras las familias viven en barrios hacinadas, y necesitan las bolsas de alimentos en las escuelas, el SUTEBA Provincial se alinea con la política del gobierno sin cuestionar. Ellos son los que deberían ponerse a la cabeza de las demandas de la comunidad educativa: se necesita internet libre para todos, computadoras y un salario mínimo de cuarentena de $30.000, para docentes y familias sin ingresos.
Es evidente que las prioridades de Fernández y Kicillof son otras. Podría aplicarse un impuesto a las grandes fortunas, bancos y terratenientes para atender éstas demandas, y no pagar la deuda ilegal y fraudulenta al FMI y especuladores. Basta de que la crisis la paguemos los trabajadores y el pueblo pobre.

¡Si nos tocan a uno nos tocan a todos! Sumate a La Red de trabajadores precarizados

Como mi historia de trabajadora precarizada, existen millones de jóvenes asqueados de tanta explotación y de ser traicionados por los sindicatos. Por eso me sumo a la Red, para pegar con un solo puño. Esta Red se empieza a construir debatiendo, expresando todo lo que opinamos y votando en asamblea. Lo hacemos para poner por delante nuestras demandas y la de todos los sectores que están sufriendo despidos o suspensiones mientras las empresas se la llevan en pala, pero el gobierno no les toca un peso. Esto da bronca y es lo que nos une a todos los/as trabajadores/as precarizados e informales. Tenemos que organizarnos para que no caiga en nuestras espaldas esta crisis.

Si te sentís identificado con mi relato y sos un joven docente precarizado te invito a que te sumes a la Red de Trabajadores Precarizados.
¡Si nos tocan a uno nos tocan a todos!







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