Géneros y Sexualidades

ENTRE LA DÉCADA GANADA Y EL RECLAMO DE #NIUNAMENOS

Los contrastes de un encuentro junto al mar

Andrea D'Atri

@andreadatri

Jueves 15 de octubre de 2015 | Edición del día

A pesar de que la Comisión Organizadora se subordinó a las restricciones impuestas por el intendente de Mar del Plata, Gustavo Pulti –aliado del kirchnerismo-, miles de mujeres consiguieron participar de este trigésimo Encuentro Nacional de Mujeres. Los problemas para el alojamiento, las inadecuadas locaciones para los actos de apertura y de cierre, la distancia entre los talleres no impidieron que miles manifestaran su bronca contra la violencia machista, que reclamaran el derecho al aborto largamente postergado y denunciaran la precarización laboral, entre otros temas. Las experiencias personales de las mujeres de todo el país pintaron una realidad que no se condice con el relato kirchnerista.

A orillas del Atlántico, las mujeres no fuimos felices. Dos femicidios, ocurridos en la misma ciudad y en el mismo momento en que transcurría nuestro Encuentro, nos llenaron de bronca e indignación. Apenas pocas horas después de finalizado, nos fuimos enterando de que la violencia machista se había cobrado diez vidas en apenas una semana.

No por casualidad, los talleres más concurridos de este Encuentro fueron los que trataban todos los temas relacionados con la violencia contra las mujeres. Centenares de dolorosas experiencias se entremezclaron con la solidaridad y, sobre todo, con la clara percepción y la denuncia de que ni el gobierno nacional, ni la oposición de Macri o Massa, ni la justicia están dispuestos a implementar la más mínima medida paliativa para semejante flagelo que se cobra la vida de una mujer cada 30 horas. Por el contrario, con ellos se profundizará la violencia machista.

Las compañeras de Pan y Rosas y el PTS en el Frente de Izquierda difundimos ampliamente el proyecto de ley del diputado Nicolás del Caño –quien hoy encabeza la fórmula presidencial del FIT- que fue muy bien recibido por miles de mujeres, muchas de las cuales habían participado de la movilización del 3 de junio, al grito de “NiUnaMenos” y para quienes éste era su primer Encuentro Nacional.

Señalamos que los femicidios son el último eslabón letal de una larga cadena de violencias que incluye el maltrato físico y psicológico, la humillación, pero también la superexplotación laboral, la inestabilidad económica, el sometimiento al aborto inseguro y clandestino, la impunidad con la que operan las redes de trata con la complicidad de funcionarios políticos, judiciales y fuerzas represivas del Estado.

Denunciamos que la violencia contra las mujeres es estructural en todas las sociedades de clase, patriarcales, y que el Estado de las clases dominantes, con sus instituciones, no hace más que legitimarla, reproducirla y justificarla. Que necesitamos ser miles y miles las que nos organicemos, cada vez que tocan a una, y poner en pie un movimiento de lucha de las mujeres para arrancar hasta el más mínimo de los derechos a este régimen social y político putrefacto.

El relato kirchnerista se estrellaba contra las paredes de los talleres, donde mujeres de todas las edades y de todas las regiones del país mostraban en carne propia, que verdaderamente no fue magia. Que las consecuencias del aborto clandestino, perfectamente evitables, siguen cobrándose la vida de casi 300 mujeres jóvenes y pobres, porque la presidenta lo hizo. Lo hizo con su pacto con la derecha del PRO macrista y también con el Vaticano.

Que la policía que Scioli despliega en los afiches de campaña con los que empapeló Mar del Plata y a la que Cristina ordenó darles “cursos de derechos humanos”, estuvo allí presente para reprimir con gases y balas de goma a un grupo de mujeres que sólo estaba manifestando su repudio a la misógina y reaccionaria institución de la Iglesia, custodiada por fundamentalistas y neonazis. Que diez años de enormes ganancias para los capitalistas, fueron diez años de precarización laboral para las mujeres, con salarios que no alcanzan a cubrir la canasta familiar, con ritmos extenuantes y sin derechos ni siquiera para organizarse.

La centroizquierda autodenominada “progresista” –decidió dedicar su tiempo a profundizar sus acuerdos con el PRO para las próximas elecciones en varias provincias- y brilló por su ausencia en Mar del Plata. A pesar de sus spots que hablan de la fuerza de las mujeres, y después de hacer silencio sobre el derecho al aborto en el debate presidencial, Margarita Stolbizer prefirió no asistir al Encuentro Nacional de Mujeres.

Contra todas las trabas burocráticas que la Comisión Organizadora intenta imponernos en los Encuentros, miles de mujeres logramos ponernos de acuerdo en que es imperioso que el próximo 25 de noviembre –Día de Lucha contra todas las formas de Violencia hacia las Mujeres- repitamos y superemos la convocatoria del pasado 3 de junio, para volver a gritar con todas nuestras fuerzas que no queremos NiUnaMenos.

En el 2016, nos espera Rosario. Y la obligación de que renovemos nuestros Encuentros Nacionales de Mujeres para que no sean decenas de miles, sino centenares de miles de mujeres de todo el país las que puedan expresar sus reclamos, juntarse, intercambiar experiencias para organizarse en la lucha por todos nuestros derechos.

Como lo planteamos en todos los talleres en los que participamos las más de 2 mil compañeras de Pan y Rosas y el PTS en el Frente de Izquierda, para doblegar la alianza reaccionaria contra nuestras vidas y nuestros derechos entre el kirchnerismo, la oposición de derecha y Bergoglio; para enfrentar al futuro gobierno de Scioli, Macri o Massa que intentarán descargar la devaluación, la inflación, los tarifazos y los despidos sobre nuestras espaldas, es necesario más que nunca, construir un poderoso movimiento de lucha de las mujeres, en las calles. Te invitamos a hacerlo con Pan y Rosas.


El Frente de Izquierda en el Encuentro Nacional de Mujeres

Fue muy destacada la participación del Frente de Izquierda en el Encuentro que, con una gran delegación de más de 2 mil compañeras de Pan y Rosas y el PTS, junto a las compañeras del PO e Izquierda Socialista, marchamos juntas el domingo por la tarde, después de haber realizado previamente un acto con nuestra compañera Myriam Bregman, diputada nacional que acompaña a Nicolás del Caño en la fórmula presidencial y otras legisladoras provinciales y candidatas de las distintas fuerzas que integran el FIT.

Los días anteriores al Encuentro, Myriam Bregman y Andrea D’Atri, que encabeza la lista del FIT al Parlasur, tuvieron una gran repercusión en los medios marplatenses. En la peatonal como junto al mar, las candidatas del Frente de Izquierda charlaron con las vecinas y vecinos de Mar del Plata que se acercaban al reconocer la figura de Nicolás del Caño en volantes y afiches. Felicitaciones por su papel en el debate presidencial, fotos con Myriam, saludos y comentarios de que nos habían votado y volverían a hacerlo el próximo 25 de octubre era lo que se recibía cálidamente por parte de marplatenses y turistas de otras provincias que pasaban su fin de semana junto al mar.

Además, acompañaron a la delegación las legisladoras Laura Vilches, de Córdoba y Cecilia Soria, de Mendoza.

La enorme delegación de Pan y Rosas y el PTS en el Frente de Izquierda estuvo conformada por compañeras trabajadoras y estudiantes de Jujuy, Salta, Tucumán, Córdoba, Rosario, Paraná, Corrientes, Neuquén, Mendoza, San Luis, La Pampa, Santa Cruz, Bahía Blanca, La Plata y todas las localidades del Gran Buenos Aires (norte, sur, oeste), como también de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Así como en otros Encuentros Nacionales de Mujeres nos visitaron nuestras compañeras de Pan y Rosas Chile, Pan y Rosas Bolivia y Pan y Rosas Brasil, esta vez, contamos con la presencia de nuestras nuevas compañeras de Pan y Rosas Uruguay, a quienes les dimos una cálida bienvenida a nuestro movimiento de mujeres socialistas que se sigue extendiendo en América Latina.

Entre las compañeras que participaron de este Encuentro se destacaban las trabajadoras de la Comisión de Mujeres de MadyGraf (ex Donnelley) y de la imprenta WorldColor, ambas bajo gestión obrera, que están exigiendo la expropiación. Junto con ellas, compañeras de Cerámicas Zanon.

También hubo trabajadoras de la industria alimenticia (Kraft, Pepsico, Stani, Felfort y otras empresas), trabajadoras textiles, del gremio de SMATA, estatales, docentes de varias seccionales de Suteba, de Ademys, ATEN y otros sindicatos provinciales; enfermeras y trabajadoras tercerizadas de limpieza del hospital Garrahan, del hospital Alende y otros sanatorios privados; trabajadoras de la fruta, jóvenes precarizadas.

Participaron jóvenes de la Universidad Nacional de Buenos Aires, como también de las universidades de Lanús, Quilmes, Lomas de Zamora, La Plata, Luján, General Sarmiento, La Matanza, Mar del Plata, del Sur, Comahue, Cuyo, Córdoba, Rosario, Entre Ríos, Jujuy, Tucumán, Salta. También estudiantes secundarias y de diversos institutos terciarios.

Y nos acompañaron las madres, hermanas y amigas de Franco Casco, Jonatan Herrara y Gerardo "Pichón" Escobar, jóvenes asesinados por la policía del gatillo fácil de Rosario, como también quienes luchan por justicia por Tomás Pérez, de Mar del Plata y Sebastián "Nino" Largueri, de Corrientes.

Cerramos este Encuentro con un plenario inabarcable, en el que las palabras de Myriam Bregman y Andrea D’Atri coronaron una intensa pero entusiasta jornada militante de tres días junto al mar.







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