Política

CRISIS NACIONAL

Los ángeles de Mauri

El ajuste trae despidos y miseria para el pueblo trabajador. Por eso, Macri fortalece a sus espadas femeninas, encargadas de atajar las consecuencias con planes sociales, control policial y garrote.

Andrea D'Atri

@andreadatri

Miércoles 12 de septiembre | 00:00

Una es rubia, otra usa el cabello largo y oscuro y la tercera tiene melena corta. Allí se acaban los parecidos con el famoso trío de mujeres detectives comandadas por el enigmático Charlie, de la serie televisiva de los años ‘70. En la Argentina actual, se trata de las tres mujeres del oficialismo que, después de la tormenta que sacudió al gobierno en las últimas semanas, recibieron respaldo político y fortalecimiento económico para sus gestiones.

Se trata de Carolina Stanley, que acaba de acaparar dos ministerios sensibles como Desarrollo Social y Salud, bajo su mando; la ministra Patricia Bullrich, a quien le reasignaron fondos recortados a Educación para que los destine a la Policía Federal y, por último, la gobernadora María Eugenia Vidal, cuya gestión intentan blindar, entre las dos ministras, con más planes sociales y más control policial frente a la crisis en ciernes.

Las chicas del Papa

Carolina Stanley conoce muy bien la gestión de Vidal: su marido, Federico Salvai, es el jefe de ministros del gabinete de la Provincia de Buenos Aires; los tres viajaron juntos al Vaticano unos días antes del debate de la legalización del aborto en Diputados, donde hablaron con el Papa sobre el crecimiento de la pobreza en Argentina. Incluso hay quienes dicen que Bergoglio aprovechó la ocasión para aconsejarles tomar “prudente distancia” de Mauricio Macri.

Así es el Papa: utiliza su investidura celestial para mediar en el diálogo entre los movimientos sociales como la CTEP y el gobierno, con el propósito de que la “caridad estatal” permita contener la bronca que se está gestando en los sectores más excluidos por las políticas de ajuste. Como favor con favor se paga, pocos días más tarde, la ministra y la gobernadora inauguraron la Semana Social 2018, organizada por la Pastoral Social de la Iglesia Católica. Y recientemente, se sentaron todos nuevamente con los obispos y organizaciones sociales, a analizar esta situación crítica en la Casa de la Provincia de Buenos Aires, cita en la capital.

El propósito de tener un equipo “más compacto” para afrontar una “situación de emergencia”, como dijo Mauricio Macri, está claro. En estos días, mientras Elisa Carrió auguraba frente a los empresarios de la CAME, saqueos y conflicto social para diciembre, Carolina Stanley declaraba: “Estamos trabajando con mucha responsabilidad para que eso no ocurra, para que justamente todo aquello que cada argentino necesite lo podamos proveer desde el Gobierno.”

Lo mismo que le exigen los intendentes a la gobernadora bonaerense: que se autoricen fondos extraordinarios para alimentos y servicios sociales. Los intendentes peronistasse encuentran en el aprieto de, por un lado, querer que se siga erosionando la imagen de María Eugenia Vidal y, por el otro, esperar salir indemnes de la crisis social de la que son corresponsables en sus distritos.

Paliar el hambre para que no haya desbordes, estallidos sociales ni situaciones de bronca incontenibles es el objetivo de la ministra egresada del St. Catherine’s Moorlands School y la gobernadora que se recibió en la Universidad Católica Argentina. Si lo logran, sus nombres se barajan para encabezar fórmulas de Cambiemos en las elecciones 2019. Y si no, para eso está Patricia.

La piba de la yuta

Para el gobierno, las consecuencias más preocupantes del ajuste son otras. Por eso, recientemente, Marcos Peña se reunió con el titular de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), el ministro de Defensa y la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, atentos también a “monitorear” la situación social, pero desde el ángulo de las balas.

La ministra de Seguridad ya había hablado en los medios de un delirante “modus operandi” de grupos que organizan saqueos mediante Whatsapp. Si no hay más asaltos a supermercados es porque, según la funcionaria, están deteniendo a los organizadores por las muy precisas informaciones que suministra el departamento de ciberdelitos que rastrea las redes sociales. Si no fuera real, podríamos reírnos como lo hacíamos en la infancia con los capítulos de El superagente 86, ante la noticia de que la Brigada de Delitos Complejos de la Policía identificó a tres personas que organizaban un saqueo en Ushuaia, a través de un grupo de whatsapp al que habían denominado “SaqueoANÓNIMA (inflación)”. Sin embargo, no hay lugar para risas cuando la policía sigue asesinando impunemente, como lo volvió a hacer la semana pasada, con un chico de 13 años en Chaco sólo por presumir que saquearía un comercio.

Por si las moscas, el ministerio a cargo de “la piba”, ya dispuso un refuerzo de patrullaje policial en todas las zonas donde hay grandes supermercados o “chinos”. Y armó su propio grupo de whatsapp con todos los supermercados del país, para estar a un click de disparar contra pobres hambrientos donde haga falta.

***

Mientras la oposición peronista nos propone esperar a 2019, el macrismo se prepara para regalarnos un 2001 en las próximas navidades. Sólo que en vez de Papa Noel, serán tres mujeres las que pondrán su cara a las políticas de contención y represión con las que el gobierno afrontará las consecuencias de su propio ajuste. No nos pidan "sororidad" con semejantes enemigas del pueblo trabajador.







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