Cultura

¿Negociados de carnaval?

Los amigos empresarios del Frente Amplio

En la inauguración del Carnaval de este año el presidente Vásquez sugirió la privatización del Teatro de Verano a favor de DAECPU. Un negocio para el amigo del presidente, el empresario Enrique “cachete” Espert.

Lunes 29 de enero | 22:40

"Qué bueno sería que el Teatro de Verano esté en manos de Daecpu, señor intendente de Montevideo, querido amigo Daniel Martínez".

Con estas palabras, en la masiva inauguración del desfile de carnaval de este año, el presidente Tabaré Vázquez presionó para que se ceda la administración del Teatro de Verano a Daecpu (Directores Asociados de Espectáculos Carnavalescos Populares del Uruguay), que reúne a los dueños de los conjuntos de carnaval.

Un negocio millonario

Actualmente la Intendencia Municipal de Montevideo (IMM) cede el escenario del teatro de verano a Daecpu gratuitamente, aunque recibe a cambio entradas para los espectáculos.

Este acuerdo tuvo su origen en la dictadura, cuando en 1974 el entonces intendente de facto Oscar Rachetti, dispuso que Daecpu se hiciera cargo del Teatro durante el concurso de carnaval de cada año. Hasta ese momento era la Intendencia la que manejaba los premios y la recaudación del carnaval.

Desde esa época el negocio fue creciendo exponencialmente: hoy en día Daecpu recibe por derechos de televisión más de 500000 dólares y recauda alrededor de 1000000 de dólares con los espectáculos de cada noche. A eso se debe sumar el alquiler, durante febrero y marzo, de los espacios a los puestos de comida, las radios, la publicidad y la plata que pone la Intendencia (alrededor de 3000000 pesos).

El negocio actual no deja de ser extraño; mientras ingresan millones de dólares, la Intendencia solo recibe entradas (según Espert por un monto cercano a los 90000 dólares), de las que hace a su vez un uso discrecional y sin control. Mientras tanto es sabido que Daecpu censura la elecciones del jurado y termina definiendo a sus integrantes (lo que debería ser una potestad de la intendencia que además es la que lo paga); o como lo ha expresado el propio director de eventos de la IMM Gerardo Reyes, no tienen ni potestades para que ingrese un fotógrafo a una actividad que en teoría organiza la propia comuna.

De paso, el negocio televisivo (ingresos que van directamente a DAECPU) ha ayudado a que el número de tablados disminuya drásticamente (de los 20 de hace unos años a los 5 o 6 que funcionan en la actualidad).

Una sugerencia nada inocente

En este contexto las palabras del presidente Vázquez son más bien una presión para favorecer a un empresario amigo y que aumente su ganancia.
Su “sugerencia”, es a la vez muy cuestionable, en tanto como presidente se inmiscuye en asuntos de una Intendencia (supuestamente autónoma) y encima para promover la privatización de un escenario artístico y cultural.

La reputación de Espert tampoco es la mejor. Homofóbico y transfóbico, hace alarde de estar armado y de su amistad con Vázquez y se sabe que está involucrado en el negocio del futbol, el turf, la venta de diarios y revistas entre otras actividades, además de ser dueño de Saltimbanquis (lo que también genera suspicacias para el concurso de este año) . Acusaciones de todo tipo se pueden leer sobre él en internet.

Espert es parte de ese numeroso grupo de empresarios amigos de los presidentes frenteamplistas; Lopez Mena de Buquebus, Alberto Fernández de la ex Fripur, Oscar Magurno de La Española entre otros; un conjunto de empresarios con importantes lazos con el poder, maniobras turbias, prácticas antisindicales y con fama de explotadores de sus trabajadores.

El “gesto” del presidente muestra la profunda integración del Frente Amplio al régimen político. Las imbricaciones entre partidos y empresarios, los intercambios de favores, el tráfico de influencias son parte de una práctica política al mejor estilo de los partidos tradicionales, y en la que el Frente Amplio también se mueve cómodamente.






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