Economía

CRECIMIENTO MUNDIAL

¿Los BRICS en su peor momento?

Los países que conforman el conglomerado de “economías emergentes” atraviesan un momento difícil, golpeados por el débil crecimiento mundial. Brasil y Rusia están en recesión, China continúa desacelerándose, India es el único que resalta y cerrará el año con un crecimiento de 7,3%, y Sudáfrica alcanzará un magro 1,4%.

Guadalupe Bravo

Economista | @GuadaaBravo

Jueves 19 de noviembre de 2015 | Edición del día

Hace poco más de un año atrás, luego del VI Congreso de los BRICS en la cuidad de Fortaleza (Brasil), debatíamos las posibilidades de nuevas alianzas estratégicas como alternativa a los EE. UU, que se les presentaban a los países latinoamericanos. A partir de la nota BRICS: ¿Una alternativa al orden imperialista?, publicada en la Revista Ideas de Izquierda, Pablo Anino planteaba los límites de esa apuesta.

En la misma nota al referirse a los orígenes del acrónimo BRIC, ideado por del economista de Jim O’Neill de Goldman Sachs en 2001, se menciona que para el banco de inversión, estos países alcanzarían una gran importancia hacia 2050. El fundamento de ese pronóstico era la gran extensión territorial, las enormes masas de población, los recursos naturales disponibles y la dinámica económica (con un crecimiento por encima del promedio mundial) que tienen esos países.

Estas condiciones, representaban un paraíso de oportunidades para los inversionistas. Pero señalaban un límite a los BRICS: estos alcanzarían a estar entre las economías más importantes en 2050, pero no entre las más ricas, siendo aún en 2050 el PBI per cápita de China o Brasil la mitad que el de EE.UU. En el año 2011 se unió oficialmente Sudáfrica al conglomerado, que pasó a ser conocido como BRICS.

El Nuevo Banco de Desarrollo de los BRCIS

A pesar de que este año se logró poner en pie el Nuevo Banco de Desarrollo (NBD) y el Fondo de Reserva, cada uno con un capital de 100.000 millones de dólares, una arquitectura financiera con la que pretenden ser una alternativa frente a otros organismos de multilaterales de crédito como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Muchos analistas señalan que los BRICS comienzan a transitar un camino de debilidad económica y recesiones, empujado por la copiada de los precios de las materias primas y el crudo mundial, que no dista de ser algo pasajero.

Otros como Cantelmi, decretan directamente “el fin del bloque de los emergentes”, y en relación al NBD y las previsiones de Goldman Sachs sobre el conglomerado decía: “Pero como las cosas no son para siempre, hoy el balance del grupo muestra una caída de 88% del valor accionario desde 2010. En los últimos cinco años las pérdidas totalizaron 21% y los inversionistas comenzaron a desprenderse rápidamente de los papeles. Es por eso que Goldman Sachs decidió decir adiós a su célebre fondo de inversión BRICS, redistribuyendo y fusionando los fondos que reunía el esquema. Lo que la agencia Bloomberg definió tajantemente como el dato palpable del final de una era”.

Un camino estancado para los BRICS

El bloque de los cinco emergentes, que aglutina al 42% de la población mundial, el 26% del territorio y el 27% del PIB del planeta, ya no está en la misma situación que cuando celebro su primera cumbre, en 2009, en plena crisis financiera internacional y con viento de cola a favor.

Innegablemente el rápido crecimiento de los BRICS se ha frenado. Rusia vive una recesión a causa de la caída de los precios del petróleo y en parte por las sanciones internacionales a causa del conflicto ucraniano. Las previsiones del FMI son de retroceso del PBI en 3,8%.

Brasil atraviesa una recesión de gran magnitud, el desempleo urbano creció 7,6% en septiembre, y se espera que finalice el año con una baja en su PBI de 3,1%. El plan de ajustes aplicado por Dilma, como la reducción de los subsidios han elevado la tarifa mensual de electricidad a casi 280 reales (72 dólares), aproximadamente cinco veces el monto de hace un año. A este panorama se suma una inflación del 10% que erosiona el poder de compra, y una suba de impuestos aplicada como medida para tratar de disminuir el déficit fiscal.

La India debe llevar a cabo, según los expertos, profundas reformas económicas para estimular el crecimiento, pero se prevé que crezca 7,3% de su PBI en 2015, y 7,5% en 2016.

En cuanto a Sudáfrica, que se sumó al grupo por razones geopolíticas al bloque, cerrará el año con una suba de un magro 1,4%, y se prevé un 1,3% para 2016 (FMI).

China y el crecimiento mundial

La enlentecida performance de China, que finalizará el año con un crecimiento de 6,8% de su PBI; merece mención aparte ya que no sólo afecta a los BRICS, sino que juega un papel destacado como “motor” de la economía mundial.
Mientras el FMI rebajó por enésima vez el pronóstico de crecimiento mundial para el año en curso al 3,1%, predijo que las economías centrales crecerían un 2% en promedio (incluyendo un 1,5% para la Eurozona) y las denominadas economías “en desarrollo”, un 4% de conjunto.

Es necesario dar cuenta que los efectos del comportamiento de China, que se pronostica seguirá creciendo entre un 7% y un 5% de su PBI, un ritmo por detrás al de la última década, que limita el crecimiento mundial. Paula Bach señala en la nota Qué hay detrás de los “fin de ciclo” latinoamericanos: “Los dos factores cuya interacción explica el límite al crecimiento global de los últimos años, resultan ser nuevamente China y Estados Unidos, aunque esta vez provocando un efecto inverso. Se trata de la conjunción del menor crecimiento chino –que intenta transitar hacia un nuevo “modelo de acumulación”- y las contradicciones de Estados Unidos para sostener en el tiempo las tasas de interés cero”.

Y continúa: “Como dice Summers, por primera vez en siglos China está afectando a la economía mundial tanto como se ve afectada por ella. Lo que está agotado verdaderamente en China es el “modelo exportador” de crecimiento industrial que actuó por un lado como imán internacional de atracción de capitales de los países centrales y dio impulso por el otro a los países exportadores de materias primas”.

Si bien es innegable que el conglomerado BRICS ha dejado de ser considerado por los analistas como el “factor más dinámico del crecimiento mundial”, China se diferencia por lejos. Aun contradictoriamente, se mantiene inmersa en una transición que incluye transformaciones estructurales en su economía.







Temas relacionados

Brics   /    China   /    PBI   /    Economía Internacional   /    Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO