Sociedad

CIENCIA

Lavoisier y sus aportes a la ciencia

Lavoisier hizo importantes aportes a la ciencia, sin embargo su vida tuvo un trágico final en tiempos de la Revolución Francesa.

Domingo 15 de octubre de 2017 | 00:00

A mediados del siglo XVIII el estado de la química era caótico, pues se basaba en muchos aspectos en ciertas prácticas esotéricas de la alquimia y en la peregrina teoría del flogisto. Esta teoría sostenía que había una sustancia, el flogisto, que hacía inflamable a la materia.

Antoine Lavoisier, con la ayuda de su esposa Marie-Anne Paulze, quien fue su estrecha colaboradora, tuvo el mérito de contribuir a una reformulación conceptual de la misma. De formación newtoniana, mantenía el precepto de Newton que exigía explicar todos los fenómenos naturales a partir de principios mecánicos.

Según Guillermo Boido (1), Lavoisier partió de dos supuestos centrales: el de la conservación de la masa a través de las transformaciones de la materia, y el de una jerarquía de sustancias de complejidad creciente a partir de elementos simples.

Cuando se producen fenómenos tales como la combustión y la calcinación, el oxígeno del aire se combina con el carbono y produce el dióxido de carbono y para Lavoisier el oxígeno se va a convertir en una entidad teórica fundamental.
Descubrió que la respiración de los animales podía ser entendida como una combustión lenta, durante la cual parte del oxígeno es absorbido por el organismo mientras se produce dióxido de carbono. Advirtió que la combustión de compuestos de carbono con oxígeno es la fuente real del calor animal y que el consumo de oxígeno se incrementa durante el trabajo físico. Cuando Henry Cavendish observó que al quemar gases en un frasco cerrado, se formaban gotas de agua en las paredes, Lavoisier dio la explicación acertada: el gas de Cavendish, al que llamó hidrógeno, se combina con el oxígeno del aire y ambos originan agua. Tuvo éxito en aislar y descubrir gases. Consiguió aislar el amoníaco, el óxido nitroso y el ácido clorhídrico. Realizando experiencias de descomposición y síntesis, demostró la composición química del agua (que hasta ese momento era considerada como un elemento simple), a la vez que estaba creando una nueva química, despojada de las influencias de la alquimia y del aristotelismo.

A partir de sus hallazgos, se considerará como elemento a sustancias que no han podido ser descompuestas por ningún método de análisis químico. Con Lavoisier quedó claramente establecida la distinción entre elemento y compuesto. En su Tratado Elemental de Química mencionará 23 elementos que siguen siéndolo hoy. Llamará óxidos a la combinación de metales con el oxígeno y les dará la nomenclatura de acuerdo al nombre del metal al que pertenecen; también clasificará los ácidos y los sulfuros. En adelante se iban a poder investigar las leyes cuantitativas que rigen las combinaciones.

Calcinando sales de mercurio y recogiendo los gases desprendidos en una campana, la balanza mostró que la masa de gas obtenida era igual a la masa perdida por las sales. Su preocupación por un pesado cuidadoso de los elementos de una reacción y de sus resultantes, lo convirtieron en un precursor de la estequiometría. Significó un nuevo comienzo para la química esta aplicación rigurosa de mediciones tanto de pesos como de volúmenes, de presiones y de temperaturas. Otros de sus aportes fueron la confección de un atlas mineralógico de Francia y la redacción de un ensayo sobre alumbrado público que le valió la medalla de oro de la Academia de Ciencias donde fue admitido en 1768. Aquí desempeño un cargo en la comisión para establecer un sistema uniforme de pesas y medidas. En un campo distinto de la ciencia, propuso reformas que se adelantaron a su época como talleres públicos para los desocupados, seguros de vejez, bancos de crédito, educación obligatoria y gratuita, etc.

Sin embargo, en la etapa del Terror en la revolución francesa, fue arrestado por haber trabajado en el cobro de impuestos para la Corona y ser parte de una compañía que se ensañaba con los pobres, mediante la cual costeaba sus estudios científicos, motivo por el cual fue guillotinado en 1794, a pesar de que en su defensa salieron personalidades importantes de la época. Se cree que fue acusado de traición por Marat, uno de los caudillos de la Revolución, quien jamás le perdonó haberse opuesto, doce años antes, a su postulación a la Academia de Ciencias. Un año más tarde el nuevo gobierno se disculpó ante la viuda porque había sido falsamente condenado. Lagrange exclamó: "Ha bastado un instante para cortarle la cabeza, pero Francia necesitará un siglo para que aparezca otra que se le pueda comparar".

(1) G. Boido: “Lavoisier: la madurez de la química”, en Ciencia hoy nº 3. Sobre los datos biográficos, Desiderio Papp, Historia de las Ciencias.








Temas relacionados

Química    /    Método científico   /    Ciencia y Tecnología   /    Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO