XXXI ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES

Las trabajadoras de Rasti se preparan para viajar al Encuentro Nacional de Mujeres

La agrupación de mujeres Pan y Rosas entrevistó a las trabajadoras de la fábrica de juguetes Rasti que están luchando por su reincorporación.

Jueves 15 de septiembre de 2016 | 16:03

Este año se encuentra atravesado por el ajuste del gobierno que se hace sentir en todos los ámbitos de la vida, con tarifazos, despidos, suspensiones y aumentos de precios. Las mujeres trabajadoras son las primeras y más afectadas.

Valeria y Romina fueron despedidas de la fábrica de juguetes Rasti, ubicada en Lomas del Mirador, por haber denunciado las condiciones de trabajo que ellas y sus compañeras, sufren cotidianamente. Hace cinco meses están peleando por su reinstalación.

Estas valientes trabajadoras llaman a todas las mujeres de las fábricas de la zona Oeste del Gran Buenos Aires a participar del XXXI Encuentro Nacional de Mujeres que tomará lugar en Rosario el 8,9 y 10 de octubre. Allí, llevarán su lucha contra los despidos discriminatorios, y serán parte de la pelea por los derechos de las mujeres y contra el ajuste.

Decenas de organismos de Derechos Humanos, organizaciones políticas y diputadas como Myriam Bregman (Frente de Izquierda) se solidarizaron con su causa y su incansable batalla por la reincorpoación.

Pan y Rosas las entrevistó para que se escuche su voz

Con respecto a su despido Valeria cuenta: “Las mujeres debemos cargar con los ritmos de producción que enriquecen a otros y lastiman nuestros cuerpos. Naturalizamos el cansancio, el no poder jugar con nuestros hijos ni estudiar, salir con nuestros amigos, el dolor en la cintura, en las piernas, en nuestros brazos, las enfermedades crónicas, todo es ’natural?, es parte del trabajo, es parte ser ’una buena empleada’. A mí me despidieron por denunciar esto en las asambleas llamadas por los delegados del sindicato después de 12 años de trabajo”.

Romina, por su parte, dijo: “El patrón siempre te exige un esfuerzo, y dice que es por el bien de todos. Pero cuando nuestro cuerpo no da más y nos lastimamos seriamente, ahí nos damos cuenta lo poco que valemos para estos empresarios, que nos despiden y nos descartan cuando ya estamos rotas. A mí me despiden después de 5 años de trabajo cuando me reintegro luego de ser intervenida quirúrgicamente por una tendinitis de Quervain. El médico kinesiólogo me dijo que no puedo levantar más de 4 kilos y que de tener otro hijo no iba a poder alzarlo para darle el pecho. Esto también lo denuncié en asambleas de mi sector. A las dos nos ofrecieron la indemnización, recurrimos al sindicato, unos nos dijeron que arreglemos a cambio de una mejor indemnización, y otros que esto ’siempre le pasa a las mujeres en las fábricas’, pero nosotras no estamos dispuestas a soportar esta injusticia como algo normal, por eso estamos peleando para volver a nuestro puesto de trabajo.”

Valeria se refiere a la situación general que viven las mujeres trabajadoras: “Sabemos que esta situación es moneda corriente en otras fábricas. Con el afán de ganar más no les importa nuestra salud. Ahora hablan de crisis y ya sabemos que eso significa que cualquiera puede ser despedida, cuando todos estos años se enriquecieron a costa nuestra. En La Matanza nos enteramos que en fábricas de la alimentación, como Cari y Suschen, están despidiendo trabajadoras. No lo podemos permitir tenemos que decir ni una menos en nuestro puesto de trabajo, ni un despido de compañeras efectivas ni contratadas o tercerizadas”.

Romina también habló sobre cómo enfrentar los despidos y opinó: “Esta situación debe y puede cambiar si las trabajadoras levantamos la voz y nos organizamos. Decenas de personalidades de Derechos Humanos, diputados, trabajadores, estudiantes firmaron nuestro petitorio por la reincorporación, se hicieron eco de nuestra denuncia y colaboraron con nuestro fondo de lucha. La diputada nacional Myriam Bregman y la senadora de Mendoza Noelia Barbeito del Frente de Izquierda, hicieron un aporte desde sus bancas de $20 mil a nuestro fondo de lucha para poder sostenernos. Eso nos demuestra que no tenemos que aceptar que nos usen como instrumentos dóciles, o resignarnos”.

Por último, Valeria señaló: “Como mujeres trabajadoras llamamos a las trabajadoras de la zona a que participen del próximo Encuentro Nacional de Mujeres, para reunirnos con otras miles de mujeres y organizarnos por nuestros derechos. Porque no podemos esperar, tenemos que ser nosotras las protagonistas. Ni el gobierno actual que hoy ajusta y deteriora nuestras vidas y las de nuestras familias, ni el gobierno anterior que hablaba de la ’década ganada’ y el ’siglo de las mujeres’ nos tuvo en cuenta. Por eso llamamos a las trabajadoras a participar del encuentro y volver fortalecidas para poner en pié una gran campaña por la salud de las mujeres trabajadoras y #NiUnaMenos en nuestros puestos de trabajo”.







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