Géneros y Sexualidades

XXXI ENCUENTRO NACIONAL DE MUJERES

Las mujeres quieren decidir

En los talleres comienza a discutirse y votarse la metodología del Encuentro, así como la sede del próximo.

Domingo 9 de octubre | 12:52

Desde hace 30 años, los Encuentros de Mujeres se manejan por la metodología del consenso, es decir, todos los debates y posturas que se expresan en los talleres no llegan a convertirse en resoluciones, votadas por mayoría y minoría. Adicionalmente, en el acto de cierre se elige la sede del próximo encuentro con el polémico método del “aplausómetro”, que, imposible de ser medido de forma objetiva, termina priorizando la sede que acuerdan previamente las organizaciones con presencia mayoritaria en la Comisión Organizadora. Este método es presentado como la “tradición” y el “espíritu del Encuentro” por agrupaciones que en las últimas décadas venían ocupando la dirección de la Comisión Organizadora, como el PCR. En palabras de una de las coordinadoras de este partido “lo más democrático que tiene el Encuentro es no votar”.

Aunque suene contradictorio, esta visión primó durante los últimos 30 años. Sin embargo, el aluvión de mujeres que coparon los talleres este año, así como el crecimiento de agrupaciones de izquierda como Pan y Rosas que históricamente cuestionan el método del consenso, magnificó las posturas para poder convertir a los talleres en comisiones resolutivas y para votar la sede del próximo Encuentro a mano alzada.

Por ejemplo, en el taller 1 de Mujer y Derechos Humanos, se votó modificar la metodología del Encuentro para que sea resolutivo y se votó que la próxima sede sea en Buenos Aires. De 70 mujeres, solo hubo 3 votos negativos y 5 abstenciones. Parte de las organizaciones que promovieron el debate fueron, además de Pan y Rosas, la Correpi y otros organismos de DDHH, además de familiares de víctimas del gatillo fácil. Similares discusiones y votaciones se dieron en el taller de Fábricas Recuperadas, en dos talleres de Estrategias para la legalización del aborto y en el taller 3 de Femicidio, donde 37 votaron sede del encuentro y solo una mujer propuso no votar. Algo similar sucedió en el taller de Aborto y Anticonceptivos, donde las participantes votaron que la próxima sede del Encuentro sea Buenos Aires y también votaron por unanimidad apoyar la campaña por la absolución definitiva de Belén. En el taller 3 de Trata y Explotación también se votó Buenos Aires como próxima sede. En todos los casos, se votó mayoritariamente la sede en Buenos Aires, expresando no solo un reclamo democrático para poder resolver y decidir, sino también la necesidad de manifestarse en el centro del poder político, de donde emanan las políticas de ajuste y represión de la mano del gobierno de Macri y la oposición del PJ.

Uno de los argumentos más escuchados, lo resumió una mujer en uno de los talleres donde se votó: “si no se puede cambiar el método del Encuentro tampoco podríamos cambiar las leyes que nos oprimen”

Desde la agrupación Pan y Rosas, una de las coordinadoras explicó “no queremos imponer nada a nadie, sino saber qué opinamos las mujeres, por mayorías y minoría, y que no nos impongan el aplausómetro para decidir la sede. Nosotras proponemos que sea en Buenos Aires pero lo más importante es que se democratice el Encuentro, que las mujeres podamos decidir”.

La discusión promete continuar en la mayoría de los talleres y ponerle una impronta renovadora al acto de cierre del lunes por la mañana.




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