Géneros y Sexualidades

OPINIÓN

Las mujeres frente al partido de Bergoglio

Tercer Encuentro Mundial de Movimientos Populares en el Vaticano. Un debate con las organizaciones que participaron.

Virginia Gómez

@mavirginiagomez

Sábado 5 de noviembre de 2016 | Edición del día

Hoy sábado finaliza en el Vaticano el III Encuentro Mundial de Movimientos Populares (EMMP). Como anuncia la página web oficial, los documentos de debate se apoyan “en las propuestas que el Papa Francisco enuncia en la Evangelii Gaudium y la Laudato sì”.

Del Encuentro participa, por la Argentina, la CTEP (Confederación de Trabajadores de la Economía Popular), y principalmente dirigentes del Movimiento Evita, Patria Grande, Barrios de Pie y la CCC, entre otros.

El partido del Papa, el partido de la Iglesia

Bergoglio propone jugar su partido, en la esfera internacional y nacional, como conductor de un proyecto político que está diseñando desde que se esfumó el humo blanco.

Hasta el momento Bergoglio logró un primer rearmado político, con epicentro en la provincia de Buenos Aires, la madre de todas las batallas (electorales). Basado en un acuerdo con intendentes peronistas y con el acompañamiento de gobernadores como Gioja, o el ex candidato a presidente por el FpV Daniel Scioli. Hago referencia a lo que se llamó el Acuerdo de San Antonio de Padua, el ala abiertamente clerical del PJ que aglutina a barones y feudos franciscanos.

Aunque la adhesión de la CTEP a los EMMP no es nueva, Bergoglio avanza a través de ella para conquistar más peso territorial y fagocitar nuevas organizaciones. Empezaron tejiendo alianzas más explícitas con la marcha de San Cayetano, el primer gesto de que querían llegar a Roma sin escalas. Las organizaciones como el Movimiento Evita, Patria Grande y la CCC-PCR quieren jugar, evidentemente, en el equipo del Papa.

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Juegan contra los derechos de las mujeres

Como es sabido, Bergoglio como máximo representante de la Iglesia Católica, encabeza la cruzada contra el derecho al aborto que reclaman las organizaciones de mujeres, y que se expresó con fuerza en el último Encuentro Nacional de Mujeres (ENM) de Rosario, el más multitudinario desde su primera realización.

La Encíclica papal “Laudato si”, que inspira el Encuentro Mundial de Movimientos Populares, reza que no “es compatible la defensa de la naturaleza con la justificación del aborto” y que “no parece factible un camino educativo para acoger a los seres débiles que nos rodean, que a veces son molestos o inoportunos, si no se protege a un embrión humano aunque su llegada sea causa de molestias y dificultades” (sic).

Como la ex presidenta antes, el gobierno nacional ahora y por supuesto el Papa Bergoglio, no están dispuestos a dar el brazo a torcer con respecto a este derecho que pone en el centro de la escena la autonomía de las mujeres en las decisiones que tomamos nada más y nada menos que sobre nuestro cuerpo. Todos ellos niegan que la muerte de mujeres por abortos clandestinos sea en la Argentina un problema de salud pública, que urge resolver para evitar esas muertes o las consecuencias de dicha clandestinidad.

Esta semana el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer (CEDAW) de la Organización de Naciones Unidas (ONU) preguntó a las representantes del Estado argentino “¿Qué medidas están tomando evitar la mortalidad materna por abortos poco seguros?”.

Las representantes hicieron agua (bendita). No respondieron que en la provincia de Buenos Aires, epicentro del armado papal, la gobernadora Vidal retrocedió en la aplicación del Protocolo para abortos no punibles, y que para que Dios (que no existe) se quedase tranquilo, un importante sector del peronismo y del kirchnerismo no solo respeta las imposiciones de la Iglesia, vía sus acuerdos con Bergoglio, sino que también se encontraban en el Vaticano, dispuestos a fortalecer a la principal institución histórica y de dominio cultural que se ha negado a todo tipo de avances de las mujeres en la conquista de derechos.

A la escandalosa editorial del día de ayer en el diario La Nación donde define la decisión de María Eugenia Vidal como una “prudente postergación”, no se le puede responder desde el Vaticano.

Cúal es nuestro partido

La política de Bergoglio, y el triste papel que juegan las organizaciones que son parte de su armado político, mientras dicen defender derechos de las mujeres, reabre el debate sobre el sistema de alianzas y estrategia para avanzar en la conquista de nuestros derechos.

No casualmente Patria Grande y la CCC-PCR, que están en este momento en el Vaticano, fueron las principales responsables de querer imponer en el Encuentro Nacional de Mujeres de Rosario, contra la gran mayoría de las mujeres que participaron, que la próxima sede no sea Buenos Aires.

Quedan más claras a la luz de este Encuentro papal, las intenciones que perseguían para que no se exprese con toda su fuerza un movimiento de mujeres potente en el centro político del país.

No casualmente tampoco, el Movimiento Evita, frente a la preparación del paro y la movilización del 19 de Octubre, quería impedir que la movilización pasase por la Catedral.

No casualmente, por otro lado, dirigentes de estas organizaciones, utilizan las prensas de sus partidos y portales digitales, para dedicarle unas cuantas líneas al debate acerca de la participación de los varones en las acciones de lucha por derechos de las mujeres, haciendo gruesas omisiones. Como por ejemplo reivindicar a los varones de Patria Grande que colaboraron con un “instructivo” que explica cómo tienen que “secundarnos” en las movilizaciones, olvidando hacer mención a que su principal dirigente, Itai Hagman, estaba llegando al Vaticano. ¿Se puede querer enfrentar al patriarcado fortaleciendo a la Iglesia Católica? Una pregunta que se responde sola, ¿no?.

El partido se juega en Atlanta

Sabemos que muchas mujeres que militan o simpatizan con el Movimiento Evita, Patria Grande o La Cámpora, están atravesadas por estos debates. Porque genuinamente defienden el derecho al aborto legal, seguro y gratuito, la implementación efectiva con el presupuesto y recursos necesarios de la Ley de Educación Sexual Integral, la posibilidad de que toda mujer en cualquier rincón del país pueda acceder a anticonceptivos gratuitos, entre otras demandas.

Pero saben que yendo detrás del Vaticano, se fortalece la Iglesia, y nuestra lucha se hace más dura, justo ahora que estamos las mujeres tomando tanto impulso y juntando fuerzas.

Aún queda un largo camino por recorrer, empezando por construir un potente movimiento de mujeres que luche por arrancarle el derecho al aborto al Estado, y consiga la real separación de la Iglesia, empezando por no subsidiar ni los sueldos de los Obispos ni su educación confesional.

El sábado 19 de noviembre, en la cancha de Atlanta, estamos preparando un acto histórico del Frente de Izquierda, porque estamos construyendo una alternativa real que queremos fortalecer y poner en el centro de la escena nacional. Como hicimos humildemente esta semana, enfrentando el dietazo a los diputados y senadores “decretado” por Cambiemos, que gracias a la denuncia de los diputados del FIT y el proyecto presentado por nuestra compañera Myriam Bregman, para que se derogue, logramos el repudio popular y que el gobierno tenga que retroceder, aunque seguimos planteando que todo funcionario gane como una maestra.

Esa alternativa, de quienes no hacemos política para enriquecernos, y no tenemos ataduras ni compromisos ni con el Estado ni con la jerarquía de la Iglesia, es la que queremos fortalecer. Si somos miles, como vamos a ser, más claro y más fuerte será nuestro mensaje. Fortalecer al FIT y sus diputados, a quienes enfrentamos al gobierno en serio desde los lugares de trabajo y estudio con métodos democráticos y desde abajo; a quienes no nos “casamos” con Bergoglio; a quienes exigimos la inmediata libertad de Milagro Sala; a quienes en serio queremos romper la normalidad de la vida cotidiana en nuestro trabajo, en la calle y en nuestras casas, y dar vueltas el mundo para hacer realidad el #NiUnaMenos; a esa izquierda por la cual vale la pena militar, a esa es la que queremos que conozcas este 19 de noviembre, desde las 15.30 horas, tomando (este) partido, saliendo juntas a la cancha.







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