Géneros y Sexualidades

ABORTO LEGAL

Las "feministas" menos pensadas

Quinta audiencia por aborto legal. Siguen los pronunciamientos de distintos colectivos sociales. Los “martes verdes” en el Congreso reúnen dos mil jóvenes cada semana. Y surgen las feministas impensadas.

Andrea D'Atri

@andreadatri

Martes 24 de abril | 18:00

"Tengo una formación católica, soy muy creyente, para mí la vida es desde el primer día de la concepción, más allá de que lata el corazón o no. (…). Es un milagro de Dios y es una bendición", dijo la modelo Carolina "Pampita" Ardohain en el programa que conduce el periodista Andy Kusnetzoff. Pero agregó, sorprendiendo a la audiencia: "Sí creo que la despenalización del aborto no va a promover más abortos, sino que va a hacer que no mueran más mujeres en situaciones precarias".

No fue la única sorpresa de los últimos días. En la mesa de la legendaria Mirtha Legrand, la conductora Mariana Fabbiani, muy allegada a Mauricio Macri y Juliana Awada, dejó estupefacta a la conductora: "Soy católica, siempre estuve en contra del aborto y nunca fue una opción para mí, ni lo es. Pero la verdad es que cuando me empecé a informar un poco y meterme en el tema me di cuenta que las creencias personales hay que dejarlas de lado. Creo que es realmente un tema de salud pública".

La cantante Lucía Galán, de Pimpinela, quien el año pasado había declarado que las mujeres quedan embarazadas "para cobrar la Asignación Universal por Hijo", fue una de las que junto a Valeria Lynch, Sandra Mihanovich, Miss Bolivia y otras doscientas mujeres de la industria musical, firmó la carta por la despenalización del aborto.

Sus apoyos al aborto legal sorprendieron. Ellas hicieron de sus maternidades y su predicación por la familia parte del show que las tiene como protagonistas. Sin embargo, hay quienes ponderan sus declaraciones a favor del aborto legal, pensando que su llegada a un público masivo puede fortalecer esa perspectiva.

Para donde sopla el viento

Pero lo más impactante ha sido la declaración de la ex senadora Hilda "Chiche" Duhalde. "Uno va cambiando sus ideas y comprendiendo el avance de la sociedad sobre ciertos temas", declaró en una entrevista por radio Cultura. "Con el correr de la vida he modificado mi posición sobre el aborto. Tenemos que legalizarlo de una manera integral, con equipos interdisciplinarios. Es muy interesante la Ley de Uruguay al respecto", dijo la esposa del expresidente Eduardo Duhalde.

El diputado Daniel Scioli también revirtió la postura que había sostenido durante su campaña presidencial. En CNN planteó que hay que adecuarse a la realidad "y comprender la necesidad de la Educación Sexual integral, comprender el aborto no punible como una cuestión de salud pública, para facilitar el acceso anticonceptivos y bajar la mortalidad infantil".

En el riñón del gobierno, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich también dio la nota. "Yo estoy a favor, sí, sí", repitió ante un incrédulo Luis Novaresio.

Nuestros derechos no se negocian

Sin embargo, el trasfondo de las conversiones no sería tan auspicioso. En última instancia, las declaraciones de estas figuras sólo sirven para aumentar la presión a favor de una negociación que limite los alcances del proyecto de legalización de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto.

Con la excusa de "contener" todas las posiciones, el diputado macrista Daniel Lipovetzky –quien preside el plenario de Comisiones donde se están desarrollando las audiencias- viene insistiendo en que anhela que esto culmine en un dictamen consensuado. Eso significa resignar algunos de los puntos cruciales del proyecto de ley, para no chocar con los sectores más reaccionarios y terminar legislando algo más o menos atemperado, según quién haga pesar más su fuerza en las negociaciones.

Lo que estaría siendo negociado es lo que respecta a la edad de las adolescentes que pueden solicitar una interrupción voluntaria del embarazo. Además, intentarán incorporar el llamado "derecho a la objeción de conciencia" para que los profesionales de la salud puedan negarse a practicar un aborto aún siendo legal.
También se está discutiendo incorporar la obligatoriedad, para las mujeres que soliciten un aborto, de una consejería que la disuada de su decisión.

Mientras dilatan un debate que ya ha sido saldado socialmente, el oficialismo y los bloques mayoritarios de la oposición proceden a todos los tejes y manejes para evitar que se vote el proyecto de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto. Mientras tanto, intentan presionar con la opinión pública para que bajemos los brazos en aras de una "negociación posible". La fuerza de nuestra lucha sigue en nuestra propia organización y movilización en las calles.








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