Internacional

Las claves del belicoso discurso de Trump en la ONU

Señaló como los enemigos de Estados Unidos a Corea del Norte, Irán, Venezuela y Cuba. Su defensa del interés nacional, que no es sinónimo de aislacionismo.

Miércoles 20 de septiembre | Edición del día

Con un tono belicoso y amenazante, Donald Trump hizo su debut en la Asamblea General de las Naciones Unidas, un escenario que hace las veces de vitrina para la diplomacia internacional. En 41 minutos, el presidente norteamericano señaló a los enemigos de Estados Unidos, a la manera que lo había hecho George W. Bush con su famoso “eje del mal”. Además, expuso los lineamientos básicos de la política exterior de su administración guiada por el principio de “America First”, con un ojo puesto en su base electoral y el otro en la audiencia de líderes mundiales, con mensajes tanto para los aliados como para los adversarios y los estados “canallas”.

Trump hizo algunas definiciones generales que si bien no alcanzan a la estatura de “gran estrategia”, a la manera de la “contención” y el “equilibrio de potencias” que rigieron durante la Guerra Fría, fueron un intento de superar la aparente contradicción entre el nacionalismo que pregona la Casa Blanca y la necesidad imperial de mantener un cierto orden internacional del que se beneficie en primer lugar Estados Unidos. En síntesis que la defensa del interés nacional (y de los aliados amenazados) no es sinónimo de aislacionismo.

Barack Obama, Hillary Clinton y antes de ellos los neoconservadores y George W. Bush disfrazaron sus guerras bajo el ropaje de “intervenciones humanitarias” con la doctrina de “extender los valores occidentales”, exportar la “democracia” y proponerse “construir naciones”. Eso llevó a los desastres de Irak, Afganistán y también a la intervención catastrófica en Libia.

Trump postuló la “soberanía nacional”, el “estado nación” y el “patriotismo” como los fundamentos de las alianzas y la “cooperación internacional” y de esta manera, intentó demostrar que su eslogan de America First no solo es compatible con el militarismo y la intervención selectiva, sino que significa, después de un inicio errático, el retorno al principio “realista” tradicional de la política exterior norteamericana.

Este principio de “soberanía más intereses nacionales” rige para Estados Unidos (America First) y en abstracto también para el resto, con quienes pretende compartir más equitativamente las cargas de sostener el orden liberal del que se benefician (Alemania y los miembros de la OTAN en primer lugar). Excepto para aquellos señalados como los enemigos de Estados Unidos (y de la humanidad): Corea del Norte, Irán, Venezuela, Cuba (y el “socialismo”) en ese orden.

Trump mostró su prepotencia característica. Amenazó de muerte a Corea del Norte. Y se refirió al líder norcoreano Kim Jong-un con el apodo de “Rocket man” como si fuera un villano de comic. Según algunos analistas, si “el fuego y la furia” podía leerse como una política de cambio de régimen, la “destrucción total” debe interpretarse como la posibilidad de alguna acción militar. Pero a eso se oponen nada menos que el departamento de defensa y de estado. Por ahora, Trump parece seguir dependiendo de un endurecimiento de las sanciones impuestas por la ONU, y de que China encuentre buena voluntad para presionar a Kim, un aliado problemático del gigante asiático, pero aliado al fin.

En cuanto a Irán, Trump, con la ayuda de Netanyahu y el régimen saudí, (a la que se prestó alegremente Mauricio Macri) intentará de mínima reformular y de máxima repudiar el acuerdo nuclear firmado por Obama con auspicio de las Naciones Unidas.

Ya sea con un incremento del militarismo tanto interno como externo, como con la presión de sanciones económicas y la amenaza de guerras comerciales, la política agresiva del imperialismo norteamericano bajo Trump augura tiempos tumultuosos.






Temas relacionados

Corea del Norte   /    Venezuela   /    Estados Unidos   /    Donald Trump   /    Iran   /    ONU   /    Cuba   /    Estados Unidos   /    Internacional

Comentarios

DEJAR COMENTARIO