Política Chile

VISITA DEL PAPA

El papa y sus objetivos en Chile

Es una venida política, como parte de su agenda después de haber realizado un “Debate Internacional sobre la Corrupción” el reciente 15 de junio. Vienen a rayar la cancha, no a los acusados de pedofilia, sino a quienes nos gobiernan.

Jueves 29 de junio | Edición del día

Mientras el clima electoral acelera debates relacionados con las demandas de las mujeres y la diversidad sexual como el derecho al aborto, el matrimonio igualitario, la adopción homoparental y una ley de identidad de género, el gobierno sigue con los preparativos de la visita del Papa para los días 15, 16, 17 y 18 de enero del 2018.

El Pontífice visita Chile y Perú, pasando por Santiago, Temuco e Iquique. La idea de su venida guarda relación con la crisis interna del Vaticano que surge hace unos años cuando se conoció: su escandalosa participación en grandes redes de mafia, lavado de dinero y prostitución; es parte de su lavado de imagen y alineación con algunos estados como el chileno para no debilitar su peso e influencia política en estos rincones del mundo, sobre todo cuando en Chile la balanza del status quo se equilibra tan precariamente después de los importantes procesos de lucha como la levantada por la juventud exigiendo educación gratuita, las movilizaciones contra las AFP y NiunaMenos, protagonizado por mujeres que hoy también exigen el derecho al aborto.

Es una venida política, como parte de su agenda después de haber realizado un “Debate Internacional sobre la Corrupción” el reciente 15 de junio, en una “batalla” contra el “cáncer” de la corrupción señalan estar evaluando la “posibilidad” de excolmugar a los exponentes del crimen organizado.

Tal como señalan los hechos, el Estado chileno está a disposición de recibir gustoso los lineamientos del Vaticano para la política nacional, ya que no sólo vienen a ponerle rayas a la cancha en temas ideológicos, sociales y valóricos como la sexualidad, la familia y los derechos reproductivos de las mujeres, sino que también vienen a “interceder” en el tema de la Araucanía, una hipocresía enorme, pues quién juega un papel clave en la visita del Papa a estas tierras es un socio de Nexos, una agencia ligada a la elite política de apellidos como los Matte y los Luksic, principales interesados en poner mano dura y aumentar la represión en la Araucanía, lo que ha traído violencia y muertes para el pueblo Mapuche.

¿Estado Laico? Una definición que no calza con la estrecha relación que tienen los partidos del régimen con la casta eclesiástica que en Chile se caracteriza por sus casos de pedofilia y encubrimiento por parte de autoridades reconocidas por el Vaticano como Ezzatti. La separación efectiva entre Iglesia y Estado es imprescindible para quienes han salido a las calles a obtener derechos, como una educación sin la moral de la iglesia, el derecho al aborto o cosas tan mínimas como terminar con la impunidad de los curas pedofilos.








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