Economía

CRISIS

La semana de la gorra y el déficit que importa

Las protestas policiales inundaron los medios, en paralelo un juez ordenó el desalojo de 2.500 familias que ocupan tierras en Guernica reclamando su derecho a tener una vivienda. El déficit habitacional es un problema de hace décadas en Argentina e ignorada por los distintos gobiernos.

Viernes 11 de septiembre | 20:57

Foto: Sebastián Linero- Enfoque Rojo

Patrulleros, pistolas 9 milímetros y uniformados movilizados fue una de las postales que circuló en los medios esta semana. Los efectivos de la Policía Bonaerense realizaron protestas según sus declaraciones por un incremento salarial, entre otros pedidos.

El gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, cedió a las extorsiones de la Bonaerense anunciando un aumento de los haberes y de adicionales.

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Mientras esto sucedía 2.500 familias ocupan tierras en Guernica y reclaman su derecho a tener una vivienda. Muchas familias ya no pudieron pagar el alquiler porque se quedaron sin ingresos con la crisis, y no les quedó otra opción que tomar el predio.

Jeni, una madre que se encuentra en el lugar explicó “nosotros estábamos alquilando y nos echaron porque no pudimos pagar más. Yo tengo mis cosas en una casa ajena y de noche me vengo acá. Mi marido es albañil y durante la pandemia quedó sin trabajo”.

Los despidos y las suspensiones son un flagelo que padece el pueblo trabajador. Según el Observatorio de Despidos durante la pandemia de La Izquierda Diario, 5,5 millones de trabajadores fueron afectados por despidos, suspensiones y ataques al salario desde el inicio del ASPO hasta el día 06 de septiembre.

La respuesta del Estado ante esta situación es la amenaza represiva. Este martes la Cámara de La Plata ordenó el desalojo de la toma de tierras. Un trato muy diferente al reclamo policial.

Déficit habitacional

La falta de acceso a la vivienda no es nueva. Según el Censo de Población de 2010, el déficit habitacional total alcanzó a 3,5 millones de viviendas.

Un informe del Indec correspondiente al segundo semestre de 2019 mostró que en los 31 aglomerados urbanos del país un 10,3 % de los hogares no tenía acceso a agua corriente, un 29,6 % no accedió a gas de red, y un 29,1 % no tenía acceso a cloacas.

El rostro más cruel del déficit habitacional son los niños y niñas que viven en condiciones muy precarias. Solo en el predio de Guernica viven 3.000 menores.

Casi 4 de cada 10 niños/as viven en viviendas precarias y 2 de cada 10 carecen de acceso al servicio de agua de red, según un informe de la UCA del 2019.

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En el relevamiento se evaluó la infraestructura barrial con la variable servicio público que registra aquellos niños/as y adolescentes que viven en hogares con al menos una de las siguientes carencias: alumbrado público, recolección de basura, pavimento o empedrado, vereda cubierta con materiales resistentes (baldosa, mosaico, cemento, etc.), desagües pluviales (alcantarillas, sumideros) o a más de diez cuadras de la vivienda. El resultado: 1 de cada 2 chicos carecen de al menos un servicio público en su barrio. A nivel nacional, son más afectadas las infancias tucumanas, y bonaerenses, indica el documento.

En las últimas décadas, la prioridad no se centró en solucionar el déficit habitacional, sino que la deuda ocupó un lugar central en los desembolsos del Estado.

El costo de la integración urbana de villas miseria y asentamientos es de U$S 26.000 millones. Como destacó Pablo Anino, con la mitad del préstamo millonario del FMI se podría haber mejorado las condiciones de vivienda de más de 4 millones de personas. Un acuerdo que Fernández ya decidió renegociar, sin investigar nada, aunque gran parte de esos fondos financió la fuga de capitales.

Los salarios de los esenciales

El poder adquisitivo del salario se derrumbó en la era Macri. Mucho se habló de los haberes de la Bonaerense, pero poco se habló de cuánto ganan las enfermeras que son las más expuestas en la pandemia o los docentes que hacen malabares ante la falta de conexión, entro otros problemas para que los niños y niñas puedan continuar sus estudios.

Durante el macrismo el poder adquisitivo de los trabajadores registrados cayó un 23 % y para los trabajadores estatales el derrumbe fue mayor al 25 %. Las paritarias se congelaron este año. De mantenerse así el poder adquisitivo de los trabajadores estatales este año tendrá una baja del 9 %.

La Cicop publicó que el sueldo de inicio de los y las profesionales bonaerenses de la salud es de $ 46.800. La canasta de consumos mínimos estimada por la Junta Interna de Ate Indec es de $ 70.616. Es decir, que los trabajadores de la salud que están en la primera línea con este salario solo pueden vivir hasta el día 20 del mes. ¿Por qué no se abren las paritarias para los trabajadores estatales?

La concesión de Kicillof a los uniformados abrió la puerta para que los trabajadores se movilicen por sus demandas postergadas como la recomposición salarial y en defensa del empleo. ¿Los dirigentes sindicales seguirán de cuarentena?

La crisis profundiza el deterioro de las condiciones de vida del pueblo trabajador. Es necesario que la clase trabajadora se movilice en apoyo a las familias sin techo y por un programa de otra clase.

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