La “secundaria del futuro” busca el control ideológico de las aulas

El mayor rechazo a la reforma lo provocan las prácticas laborales, pero otro eje importante son las “guías de aprendizaje autónomo” y las plataformas virtuales con las que el gobierno busca dirigir y controlar la ideología de la enseñanza en las escuelas públicas.

Constanza Rossi

Licenciada en Biología

Miércoles 4 de octubre | 10:01

Con las tomas de más de treinta escuelas secundarias y movilizaciones de miles, los estudiantes secundarios de la CABA pusieron en agenda el debate sobre la nueva reforma educativa que el gobierno llamó la “Secundaria del futuro”. Como se analiza en “Los nuevos documentos de la secundaria sin futuro en 6 claves”, la reforma tiene varios ejes con los que el gobierno pretende hacer buenos negocios y avanzar hacia una educación adecuada a las necesidades del mercado. “Negocios”, porque serán empresas amigas las que le venderán al estado los recursos tecnológicos; y “enseñanza para el mercado”, no solo por las prácticas laborales en empresas, sino por el diseño y control de los materiales de trabajo en el aula, que a su vez restringen la tarea de los docentes a la de meros orientadores en el cumplimiento de las guías y el uso de las plataformas virtuales. El exministro de educación y actual candidato de Cambiemos, Esteban Bullrich, expresó sin rodeos que pretenden poner en sintonía la escuela con el proyecto de reforma laboral flexibilizadora]: “debemos educar a los niños y a los jóvenes para que puedan hacer dos cosas: ser los creadores de empleos, los que le aportan al mundo esos empleos y ser capaces de vivir en la incertidumbre y disfrutarla”, dijo. La reforma de la “Secundaria del futuro” que pretenden implementar solamente en las escuelas públicas es para los jóvenes de la segunda categoría: vivir la incertidumbre sin chistar.

Es cierto que necesitamos recursos didácticos

Si entramos a la página web del Ministerio de Educación de la CABA y buscamos las novedades de la Dirección de Currícula para el nivel medio, los últimos materiales que encontramos son del año 2007. En las escuelas secundarias hacen falta materiales con propuestas actualizadas para trabajar en el aula, así como también recursos tecnológicos (proyectores, internet, netbooks, impresoras) que articulen los contenidos de las diferentes disciplinas con los nuevos modos de apropiación y usos. Pero las propuestas didácticas que necesitamos los docentes no pueden dejar de ser “propuestas” ricas y diversas que escojamos para planificar las clases combinando temas de actualidad, notas periodísticas, voces de diferentes actores y demás recursos en función de los intereses y necesidades de nuestros estudiantes.

Los recursos didácticos que propone la reforma

En el primer documento que circuló en el mes de julio, del cual la ministra Acuña se desentendió diciendo que era un borrador, dice en la página 11 que las clases estarán divididas de la siguiente manera: “30% de clase donde el docente introduce los contenidos y 70% de trabajo autónomo y colaborativo donde el alumno aprende investigando, explorando y descubriendo sólo o en grupo, con los docentes como facilitadores y orientadores, mediados por la tecnología”; y en la página 18 dividen la evaluación para acreditar cada asignatura en: “40% evaluación docente, 40% guías de aprendizaje autónoma realizado, 20% etapas alcanzadas en actividades involucrando el uso de la tecnología”.

Se ve claramente que el objetivo final del ministerio es controlar qué se dice en las aulas, como se vio con los ataques hacia los docentes que incorporaron a sus clases la exigencia de aparición con vida de Santiago Maldonado. Además, muchos docentes alertaron que el cambio de función que pueden traer escondidas contrataciones por fuera del estatuto, como ocurre con los docentes del Plan FinEs, a los cuales desde el año 2010 los diferentes gobiernos asignaron el rol de “tutores” para reducirles salarios y aplicar contratos cuatrimestrales. Algo similar a lo que intentó hacer el macrismo en la CABA con el proyecto ReMA.

El control ideológico a través de los recursos didácticos, el caso de las ciencias naturales

En el caso de las ciencias naturales, los recursos de enseñanza que se han desarrollado en los últimos doce años transmiten de forma hegemónica dos miradas de la ciencia: la “ciencia divertida” y la “ciencia para el mercado”. De la “ciencia divertida” sobran los ejemplos en Paka-Paka, Tecnópolis y los libros Diego Golombek; de la “ciencia para el mercado” veremos en esta nota algunos ejemplos de Canal Encuentro y del programa de Paenza “científicos industria argentina” emitido por la TV Pública. En estos materiales educativos está ausente una mirada realista de la ciencia, en la que convergen y se ponen en conflicto diferentes intereses; por ejemplo, la producción agropecuaria a gran escala aumenta las ganancias de los grandes terratenientes y empresarios del sector (semilleras, agroquímicas y de producción de maquinarias), mientras provoca el deterioro de la tierra, la pérdida de ambientes naturales, las inundaciones, la contaminación y problemas de salud en los trabajadores del campo. A su vez, no hay lugar para imaginar y buscar ejemplos en los que la ciencia sea un producto y un bien social para el beneficio de las mayorías, y no una mercancía.
Alguien se estará preguntando: “pero, entonces ¿la ideología de ciencia para el mercado tiene impulso durante el kirchnerismo?” En “Biologicismo a ambos lados de la grieta” analizamos los orígenes y continuidades de la ideología de la divulgación científica de los últimos 12 años.

Veamos tres ejemplos de materiales educativos para ciencias naturales de Canal Encuentro:

1) Biocombustibles de la empresa Ledesma de Jujuy (2013)

Imaginemos que este material fuera obligatorio para trabajar en las aulas de la “Secundaria del futuro” en la materia de química. El vídeo cuenta cómo se produce biocombustible a partir de la fermentación de azúcar y cómo la empresa Ledesma contribuye en el desarrollo de combustibles alternativos. Intentan “lavarle la cara” a una empresa con mucha sangre en su historia: durante el “apagón de Ledesma”, en 1976, con un acuerdo entre la empresa, el ejército y la policía provincial secuestraron a decenas de trabajadores, de los cuales 30 siguen aún desaparecidos. En el vídeo educativo tampoco se ponen en cuestión los intereses económicos que hay detrás del petróleo, que a pesar de los grandes daños ambientales obstaculizan el desarrollo de energías alternativas. O qué pasó en Argentina con las líneas de trenes, que a pesar de ser un transporte barato y poco contaminante fueron reemplazadas por rutas repletas de camiones.

Programa de Canal Encuentro sobre biocombustibles.

2) Ley de semillas y Monsanto (2015)

En la entrevista realizada por Paenza a Pablo Pellegrini para el programa “Científicos industria argentina” se plantea en diferentes momentos que el desarrollo biotecnológico sólo puede ser privado y quien quiera usarlo debe pagarlo. Solamente al final Pellegrini menciona desarrollos en institutos públicos y dice que falta avanzar en su comercialización. Si este material fuera un vídeo obligatorio de la “Secundaria del futuro” los estudiantes no conocerían el mejoramiento de cultivos de maíz y papa que desarrollaron los incas para uso comunitario, las actuales prácticas de cultivo comunitario y familiar que se desarrollan en varias provincias o el suministro gratuito de semillas por parte del Estado. Es decir, estaría ausente la posibilidad de pensar el conocimiento y desarrollo científico como un bien social para el beneficio de las mayorías y no como mercancía en función de las ganancias de unos pocos. Así como el poner en debate qué sectores se benefician y quiénes son los damnificados con la producción agraria a gran escala.

En determinado momento de la entrevita Pelligrini dice: “si un agricultor comprara semilla una vez y después sigue usando las propias semillas que dio lugar, la industria semillera no se hubiera desarrollado porque no tendría sentido.”
Luego Paenza señala: “yo Tampoco quiero poner de diablo a Monsanto, yo lo que quiero es preguntar.”; y un poco más adelante: “sin Monsanto hay un montón de avances que no se hubieran producido.”

Lino Barañao y Adrián Paenza.

3) “Científicos industria argentina” y el "emprendedurismo" biotecnológico (2015)

Desde el 2012 el Ministerio de Ciencia y Tecnología financia a pymes a través del programa FONTAR. En lugar de distribuir los recursos en líneas de investigación públicas y planificadas por la comunidad científica, el MinCyT promociona el emprendedurismo biotecnológico. El diario Clarín celebra que en cinco años se crearon 85 pymes de científicos
Paenza en su programa “Científicos industria argentina” también promociona el emprendedurismo biotecnológico: Mamagrande (producción de plásticos biodegradables a partir de desechos cloacales), Biomanay (desarrollo de proteínas recombinantes) y Biomater (desarrollo de biomateriales de interés biomédico).

Como se puede apreciar desde estos ejemplos, es necesario que seamos los docentes que trabajamos todos los días en las escuelas quienes en debate con el conjunto de la comunidad educativa, diseñemos, evaluemos y ajustemos los contenidos de enseñanza y el modo de trabajarlos. No queremos formar jóvenes que se adapten a un sistema que consume las vidas de las mayorías para el enriquecimiento de unos pocos. Queremos que en las escuelas públicas se desarrollen los jóvenes solidarios, críticos y sensibles que den vuelta este sistema.






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