Política

EDITORIAL

La resistencia paga

Muchos compañeros dicen erróneamente, no sirve luchar, siempre te acuestan. Sin embargo, la resistencia paga.

Jueves 18 de agosto de 2016 | Edición del día

Muchos compañeros dicen erróneamente, no sirve luchar, siempre te acuestan. Por más de 2 años Belén, la joven de Tucumán acusada falsamente de provocarse un aborto sufrió una injusta detención. El viernes 12 hubo movilizaciones en todo el país en la jornada nacional por Libertad para Belén. La marcha fue importante en Tucumán, en Buenos Aires hubo marcha a Plaza de Mayo, la columna de la Agrupación de Mujeres Pan y Rosas fue de lejos la mayor de todas. Es que las compañeras del PTS y las independientes de dicha agrupación se tomaron en serio esa lucha. Y ha tenido éxito. El martes 16 la Corte Suprema tucumana decidió que la dejaran en libertad. Ahora seguiremos peleando por la absolución definitiva. Otra muestra más de que la lucha, paga (ver página 3).

Los defensores del chacal Etchecolatz pidieron la prisión domiciliaria para este genocida. Hubo distintas expresiones de rechazo a ese reclamo y por eso el segundo de Ramón Camps seguirá en la cárcel. Acá también, la lucha contra la impunidad sirve.

El tarifazo sigue latente. La suspensión momentánea del aumento en el gas, la luz, agua y en CABA del subte la otorgaron los jueces que presionados por la bronca, cacerolazos y movilizaciones varias decidieron suspenderlos. El Congreso Nacional empezó a discutir los tarifazos y la cuestión de la energía en nuestro país. Como dijo Myriam Bregman en la interpelación a Aranguren, el gas, el agua y la luz no pueden seguir la lógica de la ganancia empresaria. Son servicios básicos y esenciales a la que toda persona debe tener acceso a precios acordes a sus ingresos (página 4). Nada justifica el tarifazo. No se puede aplicar ningún aumento a la población. Hay que abrir los libros de las empresas privatizadas y ver dónde fueron los millonarios subsidios que recibieron bajo el kirchnerismo y aún hoy lo siguen recibiendo. Ojo porque la Corte Suprema se dispone a darle una mano al gobierno del ajustazo.

Y mientras el país entero discute el tarifazo, en la calle, en los lugares de trabajo, preparando nuevos cacerolazos, los medios hablan, los diputados discuten, los jueces opinan pero hay un sector que debería estar actuando y hace un silencio atroz. La burocracia sindical está en la tregua más vergonzosa con un gobierno liberal y de derecha como el de Macri. Es un motivo más para repudiar a esos dirigentes vendidos. No mueven un dedo para reabrir las paritarias, no impulsan ni una lucha por despidos, no apoyan a los movimientos sociales y jubilados que claman porque el hambre ya les llegó. Solo les preocupan los cargos que se repartirán el lunes 22 cuando se junten a unificar las tres CGT. Quedaron conformes con los millones que les devolvió el gobierno de la plata de las obras sociales. Las CTA hacen poco y nada. Un paro de ATE que no se enteró nadie.

El ajuste no pasa sin represión

Macri quiere reconciliar las Fuerzas Armadas, las que ejecutaron el genocidio, con el pueblo que fue la víctima de esa dictadura sangrienta. Por eso las invitó a marchar en el bicentenario de la Independencia y ahora dijo que no le interesa si los desaparecidos fueron 9 mil o 30 mil, siguiendo al gorila de Lóperfido que perdió su puesto por decir semejante brutalidad. Los organismos de DD.HH. y la izquierda reclamamos justicia y cárcel común para los genocidas militares y civiles, como plantea nuestra compañera Victoria Moyano, hija de desaparecidos nacida en el Centro de Detención Clandestino Pozo de Banfield (página 6).

¿Qué pretende Macri? Quiere tener fuerzas represivas, incluido el Ejército, para enfrentar la protesta social cuando esta se radicalice, como vimos hace poco con los obreros de Cresta Roja y ahora con la brutalidad policial para desalojar a los jubilados y organizaciones que los acompañaban en Puente Pueyrredón. Estas son una muestra, todavía menor, de adonde apuntan. Hay que pararle la mano represiva al gobierno hambreador.

Pero el gobierno no la tiene fácil pese a la tregua de los dirigentes sindicales. La recesión sigue, la inflación también, y la luz al final del camino no se ve, no solo para los trabajadores: hasta sectores empresarios comienzan a criticar. Como dice Fernando Rosso en La Izquierda Diario digital: “Macri y su “equipo” habitan el peor de los mundos: pagan las consecuencias políticas por el malestar social que genera el ajuste y no “convencen” a los empresarios de la solidez de su pragmático plan”. Claro que la llamada oposición capitalista, sean los K, el Frente Renovador de Massa o las otras variantes peronistas, no son alternativas. Ambos les aprueban todas las leyes antiobreras y la entrega nacional como vimos en el pago a los fondos buitres. Solo posan de opositores para las cámaras.

Las perspectivas de la izquierda

En el semanario anterior publicamos el reportaje a jóvenes compañeras de Francia, que militan en el NPA (Nuevo Partido Anticapitalista) que vinieron a Buenos Aires a la Conferencia Internacional de la FT (la organización internacional de la que es miembro el PTS). En este número Emilio Albamonte, dirigente del PTS y de la FT nos relata las conclusiones de la Conferencia en el análisis de los nuevos fenómenos políticos que surgen en la clase obrera y la izquierda al calor de la crisis mundial y cómo podemos actuar los revolucionarios (páginas 12 y 13).

A 2 años de la ocupación y puesta en marcha por sus trabajadores de la Gráfica Donnelley (hoy Madygraf) ellos luchan por la expropiación y la estatización de la planta de Garín. Es un gran ejemplo frente a la crisis capitalista en curso que amenaza dejar en la calle a miles de familias. El sábado 20 realizan una jornada con recital como parte de dicha campaña. Acercá tu apoyo a esa noble causa (página 15).

Mientras los burócratas sindicales siguen en la tregua, hay buenos ejemplos de agrupaciones que le pelean a los dirigentes vendidos. En el norte, en Jujuy, surgió una lista sindical combativa para disputar las elecciones del sindicato del Ingenio azucarero La Esperanza. Es la lista Marrón encabezada por el delegado Silvio “Choper” Egüez. Y en el Aeroparque metropolitano triunfó en forma categórica la Bordó en la elección de comisión interna de la tercerizada Falcón (página 7). Vamos por más.

Frente al sindicalismo propatronal hay que levantar una alternativa. En las páginas centrales de este periódico usted encontrará algunos ejemplos y propuestas del PTS de qué hacer con los sindicatos. Es que la izquierda debe encabezar la resistencia y apoyar todas las medidas que resuelvan los trabajadores. Hay que seguir exigiendo a los sindicatos que rompan la tregua y convoquen a la huelga general, por la apertura de paritarias, indexación automática de los salarios y contra la precarización laboral. La Ford acaba de suspender hasta fin de año a 300 trabajadores y abre “retiros voluntarios” (despidos encubiertos). Para combatir la creciente desocupación hay que imponer que todo el trabajo disponible se reparta: que trabajemos todos, y trabajemos menos, sin afectar el salario. Para que la crisis la paguen los capitalistas.

Hay que fusionar al sindicalismo combativo con la izquierda. El PTS en el Frente de Izquierda convoca a luchar por un programa acorde al ataque que nos han lanzado.






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