Internacional

RESISTENCIA KURDOS

La resistencia Kurda contra la ocupación

La situación en Kurdistán del Norte escala más y más: las ciudades kurdas están bajo asedio militar. El Estado turco mata para ganar control. Sin embargo, la juventud kurda resiste heroicamente. ¿Cuáles son las perspectivas de la actual resistencia en Kurdistán del Norte?

Suphi Toprak

Munich

Baran Serhad

Munich | @El_Comandante

Martes 29 de diciembre de 2015 | 21:11

“Vecindario por vecindario, casa por casa, calle por calle, el PKK será combatido y eliminado”, dijo el Primer Ministro turco Ahmet Davutoglu: una abierta declaración de guerra.

En Farqin, Girge Amo, Nisebin, Cizire, Sur, Kerboran, la juventud kurda ha venido combatiendo en forma militante contra la ofensiva militar por meses. Con tanques, helicópteros de combate y diez mil miembros de fuerzas especiales de la policía y el ejército, el Estado turco ataca brutalmente al pueblo kurdo. Desde el 7 de julio de 2015 -día de elecciones donde el AKP de Erdogan no pudo formar gobierno- el estado de emergencia fue proclamado 54 veces, en 18 ciudades y distritos, por 175 días. En aquellas áreas mayormente afectadas por la guerra, no solo la energía eléctrica y el suministro de agua, sino también las líneas telefónicas y las conexiones de Internet fueron interrumpidas. El Estado turco eligió especialmente a los civiles kurdos como objetivos para debilitar el apoyo al movimiento de resistencia kurdo. Muchas casas fueron requisadas por la fuerza. Las instituciones públicas fueron destruidas. Alrededor de tres mil maestros fueron despedidos y sus escuelas fueron cerradas. Las fuerzas especiales turcas usaron las escuelas como bases militares. Los techos fueron ocupados por francotiradores. Se le ordenó a la gente dejar la región lo más pronto posible, lo que llevó a que decenas de miles huyeran. Cientos de personas, la mayoría de ellos civiles, fueron asesinados durante los últimos meses y el número se incrementa.

El líder máximo del Partido de Trabajadores del Kurdistán (PKK), Murat Karayilan describió la actual situación como de guerra civil.

La cuestión Kurda en una nueva etapa

La reacción de Erdogan al surgimiento del movimiento kurdo -especialmente en el parlamento turco y en Kobane- fue una militarización nacionalista y agresiva. Los bombardeos en Suruc marcaron un punto de inflexión en este aspecto. En muchas ciudades kurdas se formó la resistencia.

La organización juvenil del PKK, Komalen Ciwan, llamó a una insurrección (Serhildan) el 27 de junio de este año. La organización que nuclea al movimiento kurdo, el Grupo de Comunidades en Kurdistán (KCK), declaró el 12 de agosto que el pueblo kurdo no tenía otra opción que su propio gobierno, independiente de las instituciones del Estado turco. El Partido de las Regiones Democráticas (DBP), el más grande dentro del Partido Democrático del Pueblo (HDP), proclamó su propio gobierno en varios estados kurdos, desplazando a los funcionarios estatales.

“Desde ahora nos guiaremos por el principio del autogobierno y construiremos nuestras vidas sobre bases democráticas. Cuando seamos atacados, haremos uso de nuestro derecho democrático a la autodefensa.”

Los “Parlamentos del pueblo” en la región kurda son los actuales organismos administrativos. La respuesta del gobierno turco a esta proclamación fue el arresto de decenas de políticos kurdos locales.

La agresiva política militar del Estado turco contra el movimiento kurdo durante los años 90´ se basó en el desplazamiento de la población mediante el incendio de las aldeas. El objetivo era privar al PKK de su apoyo político y material. Ahora esta táctica fue transferida a las ciudades kurdas. Es gracias a la heroica resistencia de la juventud kurda que hasta el día de hoy el Estado turco no ha sido capaz de establecer un control total sobre varias ciudades. El Movimiento Juvenil Patriótico Revolucionario (YDG-H) que combate en el frente de resistencia, se hizo del control de múltiples áreas urbanas en este proceso. Construyeron trincheras y barricadas para ganar zonas liberadas en sus comunidades, autónomas de la policía turca y de las fuerzas especiales. Las trincheras sirven como táctica de autodefensa para fortalecer el proclamado autogobierno.

El HDP en un callejón sin salida

Los éxitos en Rojava alentaron al movimiento kurdo para establecer el mismo modelo en Kurdistán del Norte. En el curso de la guerra civil en Siria, los kurdos establecieron estructuras de autogobierno y autodefensa sin intentar separarse del estado sirio. ¿Qué rol, sin embargo, juega el autogobierno en Kurdistán del Norte?

La noción de autogobierno está contenida en los diez puntos que fueron las bases de negociación con el Estado turco. Este “plan de diez puntos” esencialmente otorga el reconocimiento, por parte del gobierno, a la nación kurda y su idioma, una amnistía general para permitir la participación política de los combatientes kurdos, la transformación legal de la nación centralizada estatal hacia autonomías, derechos democráticos para las minorías y las mujeres y el derecho a la educación en la propia lengua nativa.

El “autogobierno” en Kurdistán se plantea en concordancia con la “Carta Europea de autogobiernos locales”, el cual es una parte inherente de la democracia imperialista. El movimiento kurdo fomenta así la ilusión de que la Unión Europea (UE) lleva adelante una misión democrática en Turquía. La ironía de esto se revela fácilmente con un par de ejemplos: la UE considera actualmente al PKK como una organización terrorista. El Estado turco, que asesina brutalmente a los kurdos, recientemente acordó con la UE impedir a la gente emigrar hacia los Estados Europeos. Turquía, a cambio de esto, es recompensada financiera y militarmente a través de el envío de armamento. ¡De aquí surgen los fondos para la guerra en el Kurdistán del Norte!

Los organismos de autogobierno que no cuestionan el estado capitalista, no ofrecen solución a la ocupación. En contraste, el autogobierno bajo el estado de emergencia, tiene que ser establecido con un programa social y extendido a otras partes de Kurdistán y Turquía. La resistencia sólo puede sostenerse si las cuestiones sociales son planteadas para ganar el apoyo de los trabajadores en Turquía. Demandas como la gratuidad del agua y del transporte, el reparto de las tierras bajo control de sus campesinos, planes de vivienda bajo control de los trabajadores, freno a las privatizaciones, renacionalización bajo control obrero de las empresas privatizadas, y el fin a la impunidad para militares y policías, el retiro del ejercito turco y de la policía del Kurdistán: todas estas demandas pueden darle a los organismos de autogobierno un gran poder. A través de esta política, la resistencia en Kurdistán puede convencer a millones de trabajadores y sectores pauperizados de Turquía y ganar.

Establecer un movimiento antiguerra en Turquía

Hoy, en las ciudades turcas, la creación de movimientos antiguerra es una tarea urgente para poner fin a la masacre de la guerra. Los sindicatos DISK, KESK, TMMOB, y TTB están planeando una huelga nacional para el 29 de Diciembre de 2015. Su consigna es: “defenderemos la paz contra la guerra”. La huelga esporádica de un día que tendrá lugar es cualquier cosa menos efectiva para poner a Erdogan bajo presión. En medio de una atmósfera racista fomentada por la burguesía turca, las súplicas por paz se estrellarán con los escudos de la policía y serán ahogadas en gas lacrimógeno y bombas. Contra esto, los sindicatos deben organizar una huelga general indefinida con demandas sociales que paralicen la rutina diaria del país capitalista. Aquellos que quieren prevenir a Turquía de ir a la guerra, deben tomar un camino anticapitalista e inmediatamente comenzar a dar pasos hacia medidas anticapitalistas en los bastiones kurdos.

Hay millones de personas en Turquía que deben preocuparse cada día por alimentarse o porque no pueden afrontar los alquileres cada mes. Estas personas sólo pueden ser convencidas cuando organismos de autogobierno tomen sus demandas. La defensa militar contra el estado turco es necesaria pero no suficiente al respecto. El eslogan hacia las masas solo puede ser:

“donde existe autogobierno, hay pan, trabajo y vivienda para todos. Para lograr esto en Turquía también, luchemos juntos. Esta es la única base para la paz.”

Nuestra mayor solidaridad con la resistencia kurda contra la opresión del Estado turco.

Traducción: Sebastian Pérez.







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