Economía

RECORTE DE IMPUESTOS

La reforma fiscal de Trump en aprietos

“La mayor reforma impositiva de la historia” anunciada meses atrás por Donald Trump, transita un camino lleno de obstáculos que pone en aprietos su aprobación para este año.

Guadalupe Bravo

@GuadaaBravo

Miércoles 2 de agosto | Edición del día

Fotografía:Reuter

Esta semana la administración Trump decidió dejar a un lado la pelea por el fin del plan de salud conocido como Obamacare- que ya acumula varias derrotas en el Congreso- para direccionar sus esfuerzos legislativos en la reforma fiscal. Sumado a esto, el lunes estreno nuevo Jefe de Gabinete, buscando poner orden dentro de las internas del Partido Republicano.

Te puede interesar: ¿Podrá un militar poner orden en la Casa Blanca?

Desde el equipo de Trump han dado cuenta que “la mayor reforma impositiva de historia”, anunciada meses atrás cuenta con pocas, poquísimas, chances de llegar a concretarse este año. Se trata de un super recorte de impuestos que alcanzará principalmente a las grandes corporaciones pasando de pagar una tasa de 35 al 15%, y la derogación del impuesto a la herencia, a las propiedades entre otros.

Te puede interesar: Trump anunció fuerte recorte de impuestos a favor del gran capital

En una nota del Financial Times (FT), dan relevancia al “optimismo” de los republicanos para armar un paquete fiscal “aprobable” que ingrese al debate por medio de comisiones. Los analistas opinan que la pelea en el Senado y la Cámara por la reforma impositiva cobra impulso debido a la necesidad por parte de la administración Trump, por obtener algún triunfo legislativo antes de las elecciones en 2018.

Sin embargo, la agenda legislativa prevé una serie de obstáculos (presupuesto, techo de la deuda, entre otros), previo a que el tema impositivo pueda entrar en debate.
El pasado viernes el Secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, y el director del Consejo Económico Nacional, Gary Cohn, junto a los principales legisladores republicanos emitieron un comunicado donde sostuvieron que esperan que la legislación fiscal pasara por los comités del Congreso en otoño (Octubre en nuestro país).

En campaña por la reforma fiscal

De acuerdo con este giro hacia la reforma fiscal, está previsto que el presidente de los Estados Unidos viaje próximamente a estados como Michigan y Wisconsin, que cuentan con una representación demócrata en el Congreso, para buscar el apoyo popular a su rebaja de impuestos.

En el mismo sentido, las próximas semanas cobrará peso la campaña por la reforma tributaria, impulsada en común por el gobierno, los legisladores republicanos y los grupos de presión, quienes se verán muy beneficiados. Un fuerte poder de lobby parlamentario y mediático para intentar meter la discusión antes de fin de año.

En declaraciones al mencionado artículo de FT, el director de asuntos legislativos de la Casa Blanca, Marc Short sostuvo que los republicanos están planeando un cronograma "agresivo" sobre la reforma tributaria, ya que exigen que se complete para fines de año. El objetivo es que la legislación se considere en la Cámara de Representantes en octubre y en el Senado en noviembre.

Y dijo: "Tomó mucho tiempo en 1986 (año de la última reforma tributaria) y no subestimamos lo difícil que será esta batalla, pero escuchamos a los estadounidenses clamando todo el tiempo para decir que necesitamos alivio tributario. Esto es algo que los miembros del Congreso deben asegurarse de estar escuchando ".

Si embargo, en una postura contraria, la consejera de política fiscal de la Cámara de Comercio de los Estados Unidos, Caroline Harris, dijo: "No estaremos satisfechos hasta que veamos la implementación de una reforma fiscal integral para el crecimiento".

¿A quiénes beneficia la reforma fiscal de Trump?

Tal como hemos analizado en otras ocasiones en este medio, el recorte impositivo de Trump está hecho para beneficiar a las grandes corporaciones y a los más ricos.

Te puede interesar: Los más ricos y el gran capital, los ganadores de la reforma impositiva de Trump

El impacto fiscal, es decir, baja en la recaudación generada por la aplicación de estas medidas impositivas fue estimado en más de 2 billones de dólares en 10 años por el Centro de Política Tributaria no partidista.

Los republicanos esperan que a través de esta reforma se logre disminuir los más de 1 billón de dólares en ganancias que las empresas estadounidenses mantienen fuera del país.

En relación con los ciudadanos, la reforma incluye un intento de simplificación de escalas del Impuesto a la Renta de Personas Físicas (IRPF) de siete a tres (10%, 25% y 35%), que no necesariamente beneficia a las clases medias, sino su contrario. Así, las familias con ingresos netos de impuestos entre aproximadamente $ 19.000 y $ 76.000 dólares, que ahora están en el margen de impuestos del 15 %, tramo que será eliminado, podrían pasar a pagar el 10 % o ser empujados hacia el tramo del 25 %.

La posición de los demócratas

En una declaración firmada por 45 de los 48 senadores demócratas, señalaban: "La reforma fiscal no puede ser una tapadera para ofrecer una rebaja de impuestos a los más ricos". Y continuaba: "No apoyaremos ningún esfuerzo para aprobar recortes de impuestos financiados por el déficit, ya que esto pondría en peligro programas críticos como el Medicare, el Medicaid, la Seguridad Social e inversiones públicas".

Pero es preciso señalar que los demócratas son representantes de poderosos grupos empresarios que ven con buenos ojos el recorte impositivo, por eso no se puede descartar futuros acuerdos para aprobar con enmiendas el plan de Trump.

Por su parte, Steve Rosenthal, del Centro de Política Tributaria, sostuvo que "La reforma fiscal es más difícil que la asistencia sanitaria, pero los recortes de impuestos son más fáciles. Ahora creo que estamos viendo una campaña publicitaria que etiquetará los recortes de impuestos como reforma tributaria. No hemos visto ninguna medida de reforma con viabilidad alguna."

El plan de reforma tributaria ha vuelto a escena por necesidad de un triunfo legislativo de la actual administración. A pesar de la campaña en curso que pretende avanzar en algo antes de fin de año, los obstáculos para la definitiva aprobación del recorte fiscal siguen pesando y guardan relación con el agujero fiscal que generaría. Resta ver de si hasta octubre el peso del lobby empresarial y mediático logran avanzar en sus objetivos.

Quienes claramente no saldrán beneficiados son los millones de trabajadores estadounidenses que continuando viendo caer sus condiciones de vida, y ya han sido amenazados con la quita de los seguros de salud.

Te puede interesar: Los republicanos reabren el debate en el Senado para dar fin al Obamacare








Temas relacionados

Obamacare   /    Donald Trump   /    Republicanos   /    Demócratas   /    Impuestos   /    Economía Internacional   /    Internacional   /    Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO