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DESIDIA PATRONAL

La precariedad laboral se cobra otra vida obrera en Edenor

En 10 meses tres trabajadores de tercerizados de Edenor, dos de ellos de Rowing, perdieron la vida. Cansados, se manifestaron en la sede central exigiendo condiciones de trabajo bajo convenio de Luz y Fuerza y que se acaben las muertes obreras.

Viernes 26 de enero | Edición del día

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Durante la jornada del jueves 25 los trabajadores de Rowing se manifestaron en la sede central de Edenor en el barrio de Nuñez de la ciudad de Buenos Aires. Edenor terceriza el servicio con empresas contratistas que tienen trabajadores en condiciones de total precariedad. En tan solo 10 meses perdieron la vida tres trabajadores y la última, la de José Maidana de 28 años, desató la bronca y la movilización de todos los trabajadores de Rowing. Recibieron la solidaridad de trabajadores de otras contratistas que trabajan para Edenor, como Luminotec, y de otras eléctricas como Secco.

Entre cánticos, bombos, bocinas de los conductores que los apoyaban mientras cortaban la Avenida Libertador, difundieron su reclamo y se hicieron escuchar repudiando las muertes sucedidas, contra la empresa Edenor que no los reconoce como trabajadores, contra el sindicato Uocra que los enrola bajo su convenio sosteniendo la precariedad total. Exigieron que se acaben las muertas obreras, que se les brinde condiciones de trabajo y salario acorde a las tareas que realizan e iguales a los trabajadores de Edenor, que se encuentran bajo convenio de Luz y Fuerza.

Durante todo el día tuvieron que enfrentar las maniobras de los gerentes de Edenor y de la contratista Rowing. Desde primera hora, les avisaron que ya no tenían más trabajo. Más tarde, quisieron que el reclamo de convenio y seguridad laboral quede postergado, como condición para que no pierdan sus puestos de trabajo. "Vuelvan a trabajar y después charlamos". Los trabajadores se mantuvieron firmes en mantener su reclamo. "No queremos trabajar más así, ya nos dijeron lo mismo cuando murió el compañero anterior". Así, al cierre de esta edición, los trabajadores decidieron realizar asambleas el viernes por la mañana en uno de los obradores, para aprobar el pliego de reclamos y ver cómo continúa la pelea por el pase a convenio lucifuercista y condiciones de trabajo.

La Izquierda Diario, presente en la jornada de lucha que realizaron los trabajadores y que trasmitían mucho dolor, bronca e impotencia ante la muerte del joven José y las sucedidas en estos diez meses, recogió testimonios diversos testimonios.

Estela Maris, que se hizo presente en la jornada de lucha y esposa de Jorge Sánchez, “El Cordobés” como lo llamaban sus compañeros y que murió por la desidia de la empresa hace 9 meses. “Chacho” Horacio Saavedra, trabajador de Rowing y compañero de Jorge Sánchez en la cuadrilla de trabajo y el testimonio de los trabajadores de Luminotec, otra de las tercerizadas que contrata Edenor y que participaron de la jornada de lucha.

Estela Maris cuenta: "soy la esposa de Jorge, “El Cordobés”, como lo llamaban sus compañeros de trabajo. Jorge trabajaba sin parar hasta 60 horas semanales y le pagaban 30 horas, todo lo demás nunca se lo pagaron. Todo el trabajo lo realizaba en las peores condiciones. Se preparaba sus herramientas, todo el material de trabajo porque Rowing no los garantiza, no les da nada. Ni cascos, ni guantes, ni ropa de trabajo, pero lo más grave es en las condiciones en las que tienen que salir a trabajar. Con lluvia, sin preparación ni capacitación de los trabajos que les mandan hacer. En cualquier condición colgados de los postes y con terribles riesgos de electrocutarse.

Eso le pasó a mi marido y a los otros pibes. No pueden morirse en 10 meses tres trabajadores, eso no puede pasar, es terrible. Tanto para Edenor, como para las tercerizadas que contratan a los muchachos, no les importa la vida de sus trabajadores, que queden familias sin sustento, hijos sin sus padres. Estas empresas le sacan todo el provecho a los operarios pagándoles 4500, 5000 pesos la quincena, sin poder faltar porque cobran menos y pierden el presentismo. Bajo la lluvia, sábado, domingo y feriados. La empresa se lleva toda la plata, millonadas. Arreglan con Edenor para que no se haga cargo de la gente y te despiden cuando quieren y hasta pierden la vida. Así lo sentimos los que estamos acá. Por eso ahora yo soy “Él Cordobés”, estoy en su lugar y voy a luchar hasta las últimas consecuencias, junto a sus compañeros, porque es urgente que les respeten sus derechos, se los reconozca como trabajadores con los mismos derechos y condiciones que los de Edenor.

Ahora yo soy Él Cordobés, estoy en su lugar y voy a luchar hasta las últimas consecuencias.

Horacio “Chacho” Saavedra dice "estamos cansados, tres compañeros muertos en 10 meses, nos duele a todos muchísimo y podemos ser cualquiera de nosotros, por eso somos tantos acá reclamando por lo nuestro. Otra vida más perdida por la negligencia y decidía de esta empresa que lo único que le interesa es forrarse en guita, nuestra vida no vale nada. Estamos cansados porque nos pisotean todo el tiempo, por eso no vamos a permitir más este maltrato.

En mi caso soy un trabajador que me tocó vivir la muerte del “Cordobés” hace 9 meses y no puedo recuperarme. Estábamos juntos trabajando cuando quedó atrapado en el poste, con la corriente y fue terrible, la desesperación de no poder hacer nada, lleno de impotencia quedé. Se murió en mis brazos y no tener nada para asistirlo, tratar de hacerle primeros auxilios, intentar ayudarlo fue imposible. Pero no sabemos cómo hacerlo, no nos preparan para manejar alguna situación de riesgo que las tenemos todo el tiempo. Nos largan a laburar sin preparación, “nos mandan a la guerra con un destornillador”, como decimos entre nosotros, los compañeros.

Esto no puede ocurrir más. Yo tengo 6 hijos, una casa a medio hacer y la verdad que no puedo perder el trabajo. Desde que viví la muerte del “Cordobés” quedé traumado, tengo pesadillas, estrés agudo y tuve que ir al psicólogo porque no daba más, no trabaje por dos semanas por esta razón y me descontaron la plata. Cobre 3500 pesos, me moría de hambre. ¿Como le doy de comer a 6 hijos como esa plata? Entonces volví a trabajar y acá estoy, luchando junto a mis compañeros en las puertas de Edenor, porque otra muerte de un compañero nos pega de lleno, nos sacude, “nos sentimos un número más”. Salís a trabajar y podes volver en una bolsa. ¿Quién se va hacer cargo de esto? ¿Quien le devuelve la vida a nuestros compañeros? José tenía 28 años, una hija recién nacida. ¿Vos pensás que le importa algo de esto a la empresa, a Edenor? Es indignante, estamos llenos de bronca. Además venimos a protestar por nuestras condiciones, por que se acaben las muertes, porque nos reconozcan con igualdad de condiciones y nos amenazan, nos avisan de la empresa Rowing que por reclamar lo que nos corresponde Edenor nos desafecta de toda tarea y quedamos despedidos. “Ese es el valor que le da a nuestra vida esta empresa, así le interesamos”.

Estamos totalmente desamparados por la empresa, por el sindicato UOCRA que no se hace cargo de nosotros porque somos trabajadores tercerizados de una contratista. Está lleno de empresas como Rowing y todas tienen este trato con los trabajadores. Le costamos 2mangos y encima nos morimos trabajando. Esto no va más, nos vamos a quedar en Edenor hasta que nos den respuestas. Queremos un convenio de trabajo acorde a nuestra tarea, en condiciones de trabajo y de salario dignas, bajo convenio de Luz Y fuerza. Basta de muertes, basta de familias desesperadas".

Nos mandan a la guerra con un destornillador, como decimos entre nosotros, los compañeros

"Soy Mariano Lucero - cuenta otro de los trabajadores - trabajamos en Luminotec, otra de las tercerizadas que trabaja para Edenor. Vinimos un grupo de compañeros a solidarizarnos con la situación de los compañeros de Rowing porque además de las muertes, que las padecemos todos, también tenemos las peores condiciones de trabajo, de precariedad total, igual que ellos.

Nos niegan el derecho a reclamar por nuestros derechos. Nos amenazaron diciendo que sí adheríamos a la medida de los trabajadores de Rowing y su reclamo, “que nos consideremos todos despedidos”.

Nos deben tres meses de salario, nos mandan sin herramientas, sin materiales de seguridad y las tenemos que comprar nosotros. Tenemos que estar de guardia permanente y ante cualquier servicio que pide Edenor salimos a garantizar la resolución del problema. Generalmente son 15 servicios diarios, si nos negamos por los riesgos de la lluvia, nos descuentan el día o te suspenden.

El horario siempre se extiende y terminás a las 10 u 11 de la noche, habiendo trabajado quizás 16, 17 horas en un día. Sábados, domingos, feriados, sin descanso. Si nos retiramos antes te dicen que estas despedido. Siempre usan el argumento de que tenemos que garantizar un servicio y que así son los horarios.

No tenemos obra social ni seguro de vida. No hay vehículos para salir a trabajar, tenemos que salir en cuadrillas en algunos de los autos que tiene algún compañero, sino salimos, obviamente no cobramos. Es completamente un abuso permanente sobre nuestros derechos y cuando reclamamos te echan. Si somos muchos los que nos plantamos por nuestras condiciones han llegado a cerrar la empresa y la abren con otro nombre y gente nueva, también tercerizada.

Por esto es que vinimos a pelearla junto a los trabajadores de Rowing, tanto Luminotec como otras contratistas tienen trabajadores en igual condiciones que nosotros. Tampoco nos preparan y nos capacitan para asumir los riesgos del trabajo que hacemos. Te largan a laburar como puedas y somos nosotros los que nos ayudamos entre compañeros, nos cuidamos y nos enseñamos las tareas que tenemos con el compañero que más experiencia y conocimiento tiene.

A pesar de las amenazas de despido que nos hacen, vinimos a pelearla junto a los compañeros

A pesar de las amenazas de despido que nos hacen, vinimos a pelearla junto a los compañeros y no vamos a bajar los brazos. Hay muchos compañeros que tienen miedo. El tema de bancar la familia, los hijos, pero ya llegamos a una instancia donde no queda otra que salir a luchar. Salir todos los compañeros de las contratas y pelearla juntos, tener las condiciones y los derechos que nos corresponden.

***

Los testimonios reflejan las brutales condiciones en que trabajan quienes hacen funcionar el servicio eléctrico, donde a pesar de los tarifazos y subsidios las empresas siguen brindando un pésimo servicio a los usuarios. Los tercerizados de Rowing son hoy la voz de miles de trabajadores, de este y otros servicios, que sufren la precarización, la falta de derechos y la complicidad de los sindicatos con las patronales.

Su lucha tiene que triunfar.








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