Sociedad

Violencia policial

La policía de Diego Valenzuela amenazó a mujeres precarizadas en Tres de febrero

Con la cuarentena se hace visible el trabajo precarizado, con el que no terminó ningún gobierno. En la tarde del lunes 1 de junio la policía de Valenzuela amenazó a mujeres que viven de la venta feriante en la Rotonda de Márquez. Una de ellas nos cuenta todo lo que pasó.

Martes 2 de junio | 17:09

Nahir joven, madre y trabajadora nos brindó su testimonio sobre cómo ocurrió este atropello policial: “Somos un grupo de mujeres que, llamadas La braida trueque nos dedicamos a vender y cambiar cosas por mercadería para llevar a nuestros hogares. Hacemos los encuentros una vez a la semana en algún lugar abierto. Cada una de nosotras lo hacemos con precaución, con barbijos, alcohol en gel y manteniendo la distancia, porque estamos en cuarentena y cuidamos nuestra salud también.”

Sobre el hecho nos contó que “ fuimos a la rotonda de Márquez y Ruta 8 y mientras intentábamos vender en el lugar, 4 patrulleros llegaron a sirenazos infringiendo temor en cada una de nosotras, desde la patrulla nos decían que nos vayamos a nuestras casas, sin saber qué estábamos haciendo y es eso lo repudiable, queremos trabajar y llevar comida a nuestras casas! y lo hacemos cuidándonos.”

Nos relata cómo prosiguió el accionar policial “Cuando pasó la policía muchas mujeres salieron corriendo con la incertidumbre de qué iba a pasar, otras nos quedamos en el lugar porque solamente estábamos trabajando. Uno de los policías se dirigía a una señora de manera prepotente según él por "haberle hablado mal" diciéndole que no podía decir nada porque seguramente no tenía ni siquiera permiso para circular" textuales palabras, todo lo supuso porque en ningún momento lo pidió.”

Agregó a modo de reflexión “Pero, ¿qué hacemos? ¿Cómo llevamos el alimento a nuestros hogares?. Del estado no hay respuestas ni soluciones, nosotros también queremos quedarnos en casa sin exponernos, para no contagiar a nuestras familias. Pero no podemos y lo único que hacen es decirnos: y bueno, está mal lo que haces, no tenés que salir. Nos hacen volver a nuestras casas, cuando nosotras buscamos cómo resolver no llegar a fin de mes. Plata hay, como la que le dan a los empresarios, y ¿si se impusiera un impuesto a los ricos, empresarios y bancos? podríamos sostener a nuestras familias por más de 15 días, porque con la miseria de $10.000 por mes, aguantamos, sólo eso aguantamos el hambre un poco más. Y ya van 70 días de cuarentena.”

Concluyó expresando que “Quienes trabajamos informalmente estamos a la deriva, necesitamos respuestas y soluciones.Hay familias que no podemos quedarnos en casa, porque si no nos mata el covid 19, nos mata el hambre. Si la urgencia es que no nos contagiemos, que haya test masivos en todas las localidades, en todos los barrios populares, basta de hacernos a un lado.” y por eso “estas condiciones de laburo no van a cambiar a menos que nos organicemos, ya varios trabajadores denuncian como trabajan y cómo no hay que bancarlo más, hay movilizaciones ya en distintos lugares, como en la red de trabajadores precarizados y las mujeres somos las que más sufrimos estas condiciones.”

El accionar de la policía es moneda corriente en los barrios donde no llegan los testeos y las familias tienen que aguantar una cuarentena desigual. Pero el trasfondo no es el COVID-19, es el capitalismo que tiene como resultado la precarización de la vida y para sostenerla necesita de la brutalidad policial.

Te puede interesar:Policía de la Federal fusiló a un joven de 18 balazos







Temas relacionados

Tres de Febrero   /    Brutalidad policial   /    Libertades Democraticas   /    Opinión   /    Zona Norte del Gran Buenos Aires   /    Sociedad

Comentarios

DEJAR COMENTARIO