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NUEVA JUNTA DIRECTIVA EN LA ASAMBLEA NACIONAL

La oposición cumple un año en el Parlamento al compás de los ajustes del gobierno

Primer año del control opositor sobre el Parlamento, su "nueva" Junta directiva, la liberación de los presos de la oposición, la suerte de los diálogos, un 2016 de más padecimientos para el pueblo trabajador... y lo que se viene en el 2017.

Viernes 6 de enero

Se cumple el primer año de la instalación del Parlamento con mayoría opositora, electo el pasado 6D de 2015. Los ánimos y expectativas de hace un año no son los mismos entrados al 2017, tampoco los niveles de "consenso" dentro de los partidos que conforman la MUD. Todo fluye, dice el refrán.

Pasado y presente

El primer conflicto entre la mayoría opositora y el TSJ, se da el mismo día de su asunción, con motivo de las credenciales no concedidas a cuatro de los 167 diputados electos, pertenecientes a la oposición, quienes bajo la sospecha de fraude electoral, ven reducidas sus potestades legislativas al pasar de 2/3 a 3/5 partes del hemiciclo.

Aquel acto de asunción estuvo a su vez definido por las amenazas destituyentes de los parlamentarios opositores. De los dos objetivos que se trazaron como "no transables", a saber, la amnistía para los presos de la oposición, y el referéndum revocatorio, ninguno tuvo éxito.

Un fracaso rotundo fue el saldo de una extendida tensión con el TSJ, que para el último trimestre se combinó con negociaciones con el gobierno, llevándoles a la profundización de sus disputas internas, pérdida de credibilidad en considerables sectores que les votaron, y claro está, una sobrevida del gobierno de Maduro.

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Un fracaso que de ninguna manera puede ser un "logro" para Maduro, como aseguró recientemente Ignacio Ramonet honrando su papel de plumífero del chavismo, puesto que es la propia crisis que golpea al pueblo y la decadencia del gobierno, los únicos factores existentes que podrían influir en una nada descartable acumulación de fuerzas por parte de la oposición.

En todo caso, el "logro" (contra la derecha) que Ramonet atribuye al "excepcional hombre de Estado" (¡más bien el hombre del estado de excepción!) se da con un alto costo que terminó pagando, como de costumbre, el pueblo trabajador.

La liberación de siete presos de la oposición y la suerte de los "diálogos"

La última quincena del 2016 estuvo marcada por el "impasse" de las mesas de negociación entre gobierno y oposición, que para el 13 de enero tendría que reanudarse. Más el año 2016 cierra con la repentina liberación de siete presos que la oposición reconoce como "suyos".

Entre ellos: Nixon Leal, Ángel Contreras, Yeimi Varela y Gerardo Carrero (desde el 8/05/2014), Scarli Duarte (desde agosto de 2014), Leocenis García (2013, por "legitimación de capitales") y el ex candidato a presidente, Manuel Rosales.

¿En qué cambia este hecho? La secretaría de organización de la MUD moderó el tono del discurso en un comunicado de fin de año titulado "Desmantelar la venganza y reconstruir la convivencia", cuyo primer punto, saturado de elucubraciones cínicas sobre la "democracia", habla de "un primer paso en la dirección correcta... que debe ser alentada y fortalecida".

Del inusual moderantismo discursivo y las demandas "mínimas" que establece el comunicado, podría casi extraerse una invitación tácita al gobierno a que sigan los esfuerzos por la negociación, sobre la base de lo que la oposición pone por delante, claro está.

Grietas en la "Unidad" opositora

Lo anterior va acompañado de declaraciones a la prensa del secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, donde apunta: "Debe haber redefinición de la dirección colectiva de la Mesa de la Unidad... ¿Por qué en 2016 no se pudo avanzar más, como sí se hizo en 2015...? Hubo fuertes expectativas, muchas de ellas alimentadas por la oposición, que no fueron satisfechas... No pueden seguir ocurriendo cosas como formulaciones políticas de la MUD por un lado, y por el otro factores de la oposición hablando como si estuvieran en la acera de al lado o en la acera de enfrente".

El "mea culpa" parece ir en sentido de "indirectas" lanzadas a los sectores más "secesionistas" de la MUD, a quienes responsabilizaría por el "año dilapidado".

Por su parte, el diputado Henry Ramos Allup, quien a lo largo de este año ocupó funciones como presidente de la Asamblea Nacional, ha salido al traste con declaraciones donde asegura: "la liberación de gente inocente no es ningún premio, no se puede tratar de un trueque: te libero rehenes para que te sientes a conversar conmigo... Acción Democrática no se sienta allí" enfatizó.

Para entender esto es preciso recordar que quien pidió en noviembre diferir el punto de "responsabilidad política" (de Maduro) e introdujo el "factor Vaticano" en los diálogos, fue nadie menos que Julio Borges, líder de la fracción parlamentaria opositora, quien sucederá a Ramos Allup, en la presidencia del Parlamento.

Todo esto parece indicar que las fisuras al interior de la MUD no han dejado de crecer. A lo que habría que añadir otras divisiones que en torno al partido Un Nuevo Tiempo se vislumbraron en el acto de instalación de la nueva junta directiva de la Asamblea Nacional.

¿Qué expresa la "nueva" Junta Directiva de la Asamblea Nacional que presidirá Julio Borges?

El reparto de las sillas ya está hecho. El tradicional diario de la burguesía venezolana, El Nacional aseveraba a inicios de esta semana: "fuentes de la alianza indicaron que la bancada de la oposición se reunió en la Asamblea Nacional para definir las nuevas estrategias para la instalación del nuevo período de sesiones ordinarias el 5 de enero". Pasadas las 11 de la mañana se instala la nueva Junta Directiva presidida por Julio Borges (de Primero Justicia), Freddy Guevara (Voluntad Popular) como primer vicepresidente, y como segundo vicepresidente Dennis Fernández (AD).

Sin embargo, la Jefatura de Fracción (opositora) dispuesta según el acuerdo de la MUD para un representante de Un Nuevo Tiempo, quedó pendiente puesto que este partido no logró un consenso sobre qué diputado ocuparía ese lugar, se debaten entre Delsa Solórzano, Enrique Márquez y Stalin González. Por tanto no parecería un hecho tan aislado, que el diputado por el estado Falcón Luis Stefanelli, del partido Un Nuevo Tiempo, saliera del mismo iniciando este año abrazando el "proyecto" de Voluntad Popular.

Un reparto que expresa claramente, en primer lugar, una nueva correlación de fuerzas al interior de un bloque opositor muy fragmentado tras un año donde las derrotas políticas superaron sus victorias parciales sobre el oficialismo.

Julio Borges, un político que se entiende bien con los capitalistas y el Vaticano.

El nuevo presidente de la AN, Julio Borges, es un político derechista y conservador que se entiende bien con los capitalistas y el Vaticano. Diputado en tres ocasiones 2000-2005, 2005-2010 y ahora en 2016-2021, que cursó estudios de Derecho en la UCAB, con formación posterior en el Boston College y Oxford, más recientemente culminó el Programa de Altos Estudios de Teología en la UCAB.

Fundador del partido "aurinegro" Primero Justicia, que a su vez ha sido protagonista de varios escándalos de corrupción, desde su fraudulenta fundación con recursos por el orden de 70 millones setenta mil bolívares provenientes de PDVSA, hasta posteriores financiamientos ilícitos y evasión de impuestos. De ideología pro empresarial e imperialista, ab initio y por principio, del que han surgido dirigentes como Henrique Capriles y Leopoldo López. Adquiere legalidad en el 2000, luego de que el propio Julio Borges participara un año antes en la creación de la CRBV, pero cuya escuela de guerra fue nada menos que el Golpe de Estado de 2002, donde el propio Julio Borges tuvo una participación central.

Es significativo el hecho de que un día antes de su instalación, el presidente de Fedecámaras Francisco Martínez, saliera a la prensa a proponer "mayor seguridad jurídica para elevar la producción", los propósitos del empresariado más concentrado, coincidentes con el programa económico de la MUD, prometen presionar más decididamente sobre la política en este nuevo año de la Asamblea Nacional, que como ya han revelado dirigentes de Primero Justicia y Voluntad Popular "primarán los temas económicos".

2016: un año más para los padecimientos del pueblo trabajador

El año transcurrido confirma plenamente que a la oposición no le interesan ni los padecimientos del pueblo trabajador, ni mucho menos sus aspiraciones democráticas.

Siempre moviéndose entre el silencio avalador a los ajustes del gobierno contra el pueblo, o la crítica quejándose de "retraso" o "insuficiencia" de las mismas. Con un programa económico que promete una descarga aún más brutal y hambreadora, en beneficio de las instituciones financieras del gran capital trasnacional y las élites económicas nacionales más concentradas. También Mantuvieron intactas y sin discutir ni una de las comas de todas las leyes que criminalizan la protesta obrera y popular, que recibieron de la mano del oficialismo.

El discurso de Borges como nuevo presidente del Parlamento adelanta que se plantean "en un futuro gobierno revisar caso por caso" del estamento militar, es decir "refundarlo" a su manera. Inclusive, su comunicado de fin de año se lamenta de que sigan en prisión dos de los policías metropolitanos que reprimieron durante el golpe de 2002, con un desenlace sangriento. La demagogia pseudo democrática de la MUD es, por decir lo menos, una farsa de magnitudes incalculables.

Pero la oposición derechista no habría podido ella sola levantar su gran farsa, para ello cuenta con dirigentes estudiantiles y sindicales, incluso algunos otrora chavistas y/o semi-independientes, que no resistieron la marcha fuera de algunos de los partidos burgueses saltando de un lado a otro, como lo hemos visto en el caso de Marcela Máspero de la UNETE (hoy en Voluntad Popular) entre otros dirigentes sindicales.

Si ya la postración de las direcciones sindicales y estudiantiles alineadas con el gobierno, aun cayendo en desprestigio, siguen condenando al movimiento obrero y juvenil al inmovilismo y la desmoralización, no menos dañino ha sido el seguidismo de los planes destituyentes de aquellas direcciones sindicales y estudiantiles identificadas con la derecha opositora.

Durante el 2016 vimos importantes brotes de luchas obreras, fundamentalmente en los estados Aragua y Bolívar. El gran logro de las direcciones sindicales políticas identificadas con el gobierno y la derecha fue el desviar la atención de las masas de toda perspectiva verdaderamente democrática y de una toma de conciencia de las causas de la crisis y medidas para remediarla.

La consecuencia es, en cambio, bien conocida... un año más a los padecimientos del pueblo trabajador. La pregunta clave es, ¿soportará el pueblo trabajador un año más sin dar una lucha tenaz contra los ajustes?




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