Política Chile

DEBATE DE ESTRATEGIAS

La necesidad de la discusión de estrategias en las organizaciones políticas y el caso del Vamos Construyendo

En la presente nota se esboza un método para identificar una estrategia en organizaciones políticas con el objetivo de problematizar el rumbo y orientación que ponemos en práctica y al cual apuntamos para cambiar la sociedad.

Exequiel Trujillo

Estudiante de Bachillerato Uchile, militante de Vencer

Miércoles 28 de marzo | 11:49

El presente texto está destinado al objetivo de elevar el nivel de discusión política en un contexto en el que la presión de la unidad de la izquierda en términos generales cobra presencia. Hasta qué punto esta unidad de la izquierda es efectiva y en qué puntos hay que trazar la diferenciación estratégica son problemas de actualidad. Este texto que apunta a un objetivo más ambicioso que lo que permitirá el esbozo de un método de análisis estratégico va en el sentido de echar abono sobre la discusión política que hoy en día aparece cotidianamente velada y de la cual muchos grupos intentan escapar en un afán de no cuestionarse y de poner por delante el estado moral instantáneo o más coyuntural de una organización antes que el horizonte estratégico.

Entonces, para analizar la estrategia de una organización política en particular hemos de preguntarnos ¿qué elementos son necesarios para la identificación de una estrategia? Y en este mismo sentido ¿Qué entendemos por estrategia?

En palabras de Clausewitz (uno de los más importantes teóricos militares modernos y que trazó la unión entre política y guerra) "La estrategia es el uso del encuentro (combate) para alcanzar el objetivo de la guerra y la táctica es el uso de las fuerzas militares en el combate.” Parafraseando en este sentido a Clausewitz, la estrategia de una organización política la podríamos analizar en dos dimensiones: una ideológica o programática y una del actuar y el qué hacer político. Desearíamos que estas dimensiones, la estrategia en la teoría y la estrategia en la praxis, se correspondiesen, pero nuestra realidad nos ha mostrado múltiples casos de contradicciones entre éstas en las organizaciones políticas a lo largo de la historia, de lo cual debiésemos, de mínima, tomar lecciones, plantear hipótesis y descubrir lo que hay detrás de los errores para, de este modo, avanzar sucesivamente a una estrategia cada vez mejor preparada para conseguir sus objetivos.

En este marco ¿Qué elementos son necesarios para la identificación de una estrategia?

En cuanto a la identificación teórica de la organización política en cuestión, su ideología, ésta se puede leer en su discurso político, en sus reivindicaciones, en lo que quieren hacer y cómo quieren hacerlo.

En cuanto a su despliegue en la acción es necesario revisar lo que dicen y lo que no, lo que expresan y lo que omiten, así como una identificación de los puntos centrales a los que apuntan, además de su actuar físico, sus relaciones sociales, las luchas que dan y las que no y cómo lo hacen, etc.

Ahora tomaremos como ejemplo la organización política de la Universidad de Chile llamada Vamos Construyendo, quienes si bien no poseen tanto desarrollo teórico-político sí hacen propaganda y tienen un peso relativo dentro de la Universidad, ocupando actualmente la posición de vicepresidencia de la FECh. En su parte más teórica o ideológica se aferran a los ejemplos históricos del guerrillerismo del Che Guevara y al actuar del MIR entre otros. Reivindican el concepto de "crear poder popular", las "políticas de territorio", la militancia revolucionaria en contraposición al reformismo y revindican principalmente a dos sujetos sociales: el pueblo por una parte y las y los estudiantes por otro.

Cuando el Vamos construyendo se reivindica como una organización revolucionaria, lo hace desde una ideología, estrategia y subjetividad particulares en una organización colectiva, por tanto no es una concepción homogénea. En términos generales, "lo revolucionario" es aquello que transforma abruptamente. En cuanto a las organizaciones políticas, cuando hablamos de organizaciones revolucionarias nos referirnos a organizaciones que conciben la revolución social, en los marcos del capitalismo, como la forma de transformar la sociedad de conjunto para aquellos objetivos que consideren centrales. Las maneras de concebir la revolución social por estas organizaciones y su manera de como llevar la revolución a cabo constituyen las diferentes estrategias revolucionarias o al menos las que dicen serlo.

Ahora, para analizar su despliegue real, nos tomamos principalmente del análisis de su propaganda y su actuar en la superestructura (particularmente la de la Universidad de Chile), buscando quitar los velos del discurso político para obtener una visión más acertada de lo que buscan. Mientras el discurso político del Vamos Construyendo apunta al menos superficialmente al sujeto de pueblo, así, sin especificidades y sin mayor argumentación de por qué es el sujeto de cambio surge la figura del estudiante en rebeldía. Pasemos a desglosar.

En su Revista Vamos Construyendo n°1 (1), podemos leer:
"Además, debemos tener claro que el estudio, el conocimiento, será nuestra mejor arma contra la injusticia" o "El compañerismo, el estudio y la rebeldía se levantan como tres principios básicos de nuestro trabajo en la Universidad."

En general se habla de dos sujetos en este texto: el pueblo y el estudiante universitario. Apuntan, en esta misma revista, a que "entre más conocimiento tengan las personas y el pueblo, más capacidad tendrán de entender las injusticias del sistema, como operan quienes nos explotan y oprimen, cuáles son las mejores formas para enfrentarlos, prevalecer en el enfrentamiento material y técnico contra ellos y como podemos construir y hacer funcionar una nueva sociedad (...) La Universidad es el lugar central de enseñanza y de producción del conocimiento, pero hoy existe una tendencia a la reducción y el empobrecimiento del conocimiento para el pueblo, lo cual es asignado por la estructura de la educación superior y actual y la sociedad en general".

Estas citas son muy decidoras. Apuntan a que hay que producir una especie de conocimiento emancipador, ya que "el estudio, el conocimiento, será nuestra mejor arma contra la injusticia". Parten de un elemento correcto, a saber, la necesidad del desarrollo del conocimiento en pos de la revolución social. El siguiente paso lógico de desarrollo estratégico es pensar el cómo. La disputa del conocimiento para nuestros/as compañeros y compañeras del Vamos construyendo pasa centralmente por la batalla del conocimiento en el aula, por intervenciones en poblaciones mediante las brigadas territoriales, o por la creación y fortalecimiento de entes autónomos a la universidad como las escuelitas populares.

Por una parte nos dicen que "el estudio y el conocimiento" se presentan como la mejor arma contra la injusticia, pero ¿quienes empuñan el arma? ciertamente no es a quien pretenden emancipar quien lo hace, las universidades están abarrotadas para las y los trabajadores, para el pueblo pobre, para quienes no le sirven al sistema elitizante de la PSU. ¿Dónde está la proclama por derribar las murallas de la segregación social y poner el arma del conocimiento y el estudio en manos del sujeto a emancipar? ¿Quién es el sujeto que empuña tan preciada arma? Más claramente: ¿El método pasa por salir de la universidad como profesionales conscientes a entregar lo que hemos aprendido durante años o pasa por abrir las Universidades, terminar con la elitización, constituir efectivamente la educación como un derecho gratuito y financiado totalmente por el estado y democratizar las universidades? El primer camino se acerca más a la posición general del Vamos Construyendo, el segundo camino es el de la reforma universitaria de los 60’ (2).

El grueso de su propaganda proclama al universitario como sujeto de cambio efectivo y unas pocas menciones o desarrollo estratégico del pueblo como sujeto revolucionario. ¿Será una visión etapista del cambio? ¿Las y los estudiantes generan los cambios necesarios con su producción de conocimiento emancipador para que el pueblo transforme la sociedad de conjunto? En realidad omiten estas interrogantes y se nos dificulta la tarea de pensarlos más en profundidad.

Considerando estos elementos, llegamos a que la estrategia de esta organización reconoce al estudiante de vanguardia, al menos en lo inmediato, como el sujeto revolucionario, aquellos sectores del movimiento estudiantil que continúan buscando impulsar luchas aun en momentos en que los conflictos no son abiertos.

En cuanto al horizonte que tienen de las relaciones sociales declaran en su boletin de elecciones Fech 2018 (3) que: "Debemos ser capaces de revisar de manera constante nuestras propias relaciones, apuntando a encarnar los valores por los que luchamos, rechazando activamente "actitudes contra la dignidad y confianza que necesitamos para desarrollarnos plenamente como sujetos".

No puedo no hacer una comparación con la estrategia del Che Guevara, para quien, en el camino de transformar la sociedad, de hacer la revolución social, realizamos acciones que son propias del Hombre Nuevo, es decir, una concepción de Hombre Nuevo que se desarrolla en el choque con la experiencia. Pareciera que en el caso del Vamos Construyendo esto aparezca como algo más cotidiano y que se da principalmente en la experiencia de las luchas universitarias, omitiendo esta vez esa experiencia de la revolución social y la identificación del sujeto de cambio a nivel macro. Es importante además mencionar que Guevara tenía horizontes internacionalistas y antiimperialistas bien marcados. El vamos construyendo por su parte, tanto en sus panfletos, como en revistas y propaganda electoral, enfoca el centro de su propaganda a luchas por lo local, a las luchas dentro de los marcos de la educación en Chile o de la Universidad de Chile, y las más de las veces en las luchas de tal o cual facultad, en tal o cual movilización local.

La táctica entonces es actuar de manera local, por las demandas más inmediatas o "ganadas concretas", argumentando por lo general con el desgaste del movimiento estudiantil, poniendo por delante los elementos de debilidades antes que las fortalezas de un movimiento estudiantil que se levantó para cuestionar los pilares fundamentales de la dictadura militar en Chile. Ahora ¿cuál es la estrategia detrás de estas tácticas?

La estrategia de esta organización que por sobretodo se basa en crear estudiantes que se conviertan en profesionales para cambiar la sociedad, para producir conocimiento emancipador para llevarlo afuera de la Universidad hace saltar a todas luces su confusión: la política que orientan hacia su supuesto sujeto revolucionario -el pueblo- como un elemento táctico -en el sentido de que terminan siendo las masas que creen que les acompañarán en la revolución popular- para crear un Poder Popular paralelo al poder de la burguesía es una contradicción no aparente. Su confusión se basa en que en el discurso el sujeto revolucionario es el pueblo, mientras que en la práctica el sujeto que hará la revolución, el sujeto estratégico, será la vanguardia estudiantil. El pueblo se vuelve un sujeto táctico que ayudará a hacer la revolución, un camino muy distinto, por ejemplo, al tomado en al Revolución Rusa de Octubre, donde la clase obrera dirigió a la masa de explotados y oprimidos en la revolución.

Aquí se presenta una diferencia de sujetos: por un lado la vanguardia estudiantil asistida por el pueblo y asistiendo al pueblo y por el otro lado la clase obrera dirigiendo al conjunto de explotados y oprimidos a realizar la revolución. Podemos preguntarnos en este punto: en nuestra posición de estudiantes con ansias de transformar la realidad ¿somos realmente quienes haremos dicha transformación o será el conjunto de las masas explotadas por el capital y oprimidas, quienes tienen efectivamente la capacidad material de parar la economía y dirigir a esta masa?

Incluso pensando en lo local: ¿Qué pasa cuando paralizan las y los funcionarios de la Universidad?¿Puede funcionar la Universidad en esas condiciones? Ciertamente si paramos solo los estudiantes o sólo los académicos la universidad puede seguir funcionando.

Por último, en su propaganda de elecciones Fech llaman a Desbordar la Fech, a superar el actuar burocrático dentro de la universidad y construir, en cambio, una nueva democracia dentro de la Federación. Efectivamente la necesidad de acabar con la burocracia estudiantil, como sector del movimiento estudiantil que obstaculiza la autoorganización del mismo en pos de sus intereses propios, está a la orden del día, porque no queremos que sigan decidiendo por nosotros, ni las autoridades ni las burocracias estudiantiles. Entonces ¿cómo se lleva ésto adelante? ¿Cómo la organización que estos últimos años ha integrado la mesa FECh pretende romper con una burocracia frente a la cual se abstenían cuando había que tomar posición contra estas mismas burocracias y por el futuro del movimiento estudiantil? Con la Vicepresidencia y la delegación de bienestar ¿Cómo se expresa la superación de la burocracia en el Vamos Construyendo cuando prefieren discutir las propuestas de las autoridades antes que discutir una política de las bases que sea independiente de rectoría, decanatos, administraciones de campus? ¿Se puede confiar en la viabilidad de esta estrategia cuando ponen por delante las debilidades del movimiento estudiantil y su organización antes que la potencialidad de nuestras fuerzas?

Sinceramente en este punto me han parecido desmoralizadores profesionales en los últimos años. Y así ¿Se puede confiar en las direcciones de ésta organización cuando las más de las veces se abstienen de hacer política abierta y no nos demuestran que se pueden enfrentar así también a las autoridades? ¿Es que acaso tienen algo que esconder? Para las y los revolucionarios en la situación política actual no es una opción ocultar nuestra política, es más, es una necesidad imperante volverla concreta y abierta para situaciones concretas.

De este esbozo superficial surgen y surgen dudas
¿No es acaso burocrático que la experiencia del transformar la sociedad la haga un pequeño grupo de la sociedad que son las y los estudiantes rebeldes y no las y los trabajadores y el conjunto de explotados/as y oprimidos/as?
¿No es acaso burocrático que en lugar de buscar la experiencia de las y los funcionarios de la universidad pongan su fuerza en asistirles y no buscar abierta e insistentemente que tengamos una democracia triestamental efectiva para que quienes componemos la universidad podamos decidir por ésta de conjunto y para derribar las barreras de la segregación socioeconómica?

Si su apuesta estratégica pasa también por una democracia revolucionaria anti burocrática apostarían a responder a ésta pregunta y tantas otras omitidas en su discurso político y propaganda que se contradicen o parecen veladas. Apostarían a generar debate, tal como se está haciendo en esta nota, porque tales omisiones antes mencionadas y consignas abstractas sujetas a interpretación por una parte y las políticas de abstención en momentos decisivos, el localismo predominante en la estrategia y el asistencialismo a la población son un peligro para el desarrollo de una organización compuesta por decenas de estudiantes que tienen como perspectiva una revolución social.

Tras el velo en la superficie
¿No parece más clara la necesidad de la discusión de estrategias?

(1) https://issuu.com/vamosconstruyendo.cl/docs/revista_vamos_construyendovirtual
(2) https://www.laizquierdadiario.cl/Sobre-el-debate-de-la-Reforma-Universitaria
(3) https://issuu.com/siembra.fen/docs/programa_online







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