Cultura

DOCUMENTAL

La mirada oblicua de Grete

Se estrenó el pasado jueves la película Grete, la mirada oblicua, de Matilde Michanie y Pablo Zubizarreta, sobre la vida y obra de la fotógrafa Grete Stern.

Fer Ninel

Enfoque Rojo | PTS

Domingo 1ro de mayo de 2016 | Edición del día

“Discutir si la fotografía es un arte o no me parece malgastar el tiempo, porque el terreno de las definiciones es infinito, trillado y controvertido y ninguna definición podrá negar la importancia que tiene la fotografía en la vida social, política y expresiva del hombre de hoy”. Con esta cita de Grete de sus Apuntes sobre fotomontaje (1967) comienza este documental de Matilde Michanie y Pablo Zubizarreta.

El film cuenta con la participación de importantes personalidades del mundo artístico e intelectual, como Sara Facio y Alicia Segal, dos grandes fotógrafas contemporáneas a Grete Stern y el fotógrafo Marcos Zimmermann. Roxana Marcoci, curadora del Museo de Arte de Nueva York (MOMA), Valeria González, historiadora del arte, Luís Priamo, investigador fotográfico, Paula Bertúa, magíster en arte argentino y latinoamericano y Marcelo Gustin de la Fundación Fogón de los Arrieros.

“Grete, la mirada oblicua” recorre la extensa obra y vida de la fotógrafa alemana Grete Stern, nacida en 1904 en Wuppertal-Elberfeld, una zona industrial al noroeste de Alemania. Fue alumna de Walter Peterhans, quien le enseñó a mirar fotográficamente, “la toma debe componerse mentalmente antes de apretar el disparador” fue la premisa que la guió toda su vida. Peterhans fue nombrado como profesor en la Bauhaus de Dessau, la escuela alemana de artes y oficios, y Grete aprovechó que el profesor debía dejar la ciudad y le compra su primer equipo fotográfico.

En 1932, siguiendo a su antiguo maestro, toma un curso de fotografía en la Bauhaus para perfeccionarse en la fusión de la fotografía y el diseño. Es allí donde conoce al fotógrafo argentino Horacio Coppola, su futuro esposo.

Con el nazismo en el poder, ambos emigran a Inglaterra y ya embarazada de su hija Silvia, deciden viajar a la Argentina donde al poco tiempo realizan la que será considerada por el crítico de arte Jorge Romero Brest, como “la primera manifestación de arte fotográfico de la Argentina”. Esta exhibición de sus trabajos se llevo a cabo en los salones de la Editorial Sur, invitados por Victoria Ocampo, directora y dueña de la revista.

La mirada de Grete, es una mirada que cuestiona lo que ve, es la que hace pensar en otras respuestas posibles, es la que hace que descubramos que no existen las verdades definitivas. Así era su mirada, develadora de realidades.

Su trabajo más representativo es el que realizó para la revista Idilio, dirigida a mujeres de capas medias y populares. Grete se dedicó a ilustrar la sección “El psicoanálisis le ayudará” creada por el sociólogo Gino Germani y el psicólogo Eduardo Butelman. Allí se analizaban los sueños de las lectoras y Grete los ilustraba con unos fotomontajes surrealistas delicadamente crudos. La Argentina estaba viviendo el período del primer gobierno de Perón y estas imágenes rompen el ideario con que se mostraba el papel de la mujer en esa época. En su trabajo, Grete pone el rol de la mujer en primer plano, transgrede las narrativas tradicionales sobre la relación que tienen con los hombres o con la maternidad.

Su temprana formación en la Alemania de los años 20, cuando las mujeres comienzan a profesionalizarse, influyó en que Grete pueda desarrollar un lenguaje propio que la ubica en las antípodas de aquellas mujeres a las que les habla.

También realizó trabajos que registraron la arquitectura de la ciudad de Buenos Aires, paisajes del sur de Argentina, la vida de los aborígenes del Gran Chaco, y retrató a los más diversos artistas e intelectuales argentinos de su época.

En 1956, Jorge Romero Brest la convoca para organizar y dirigir el taller de fotografía del Museo Nacional de Bellas Artes, cargo que desempeña hasta 1970.
Trabajó como docente en la Universidad Nacional del Nordeste entre 1958 y 1959, donde registra la vida y costumbres de las tribus tobas, ubicadas a los alrededores de Resistencia, Chaco. Estas imágenes serían parte de su fotoreportaje sobre los pueblos originarios del Gran Chaco, y además esta obra será fundamental para la identidad de los pueblos originarios argentinos. En la actualidad este reportaje es utilizado como prueba en un litigio por tierras en la entonces Colonia del 20, actualmente Pampa del 20, entre criollos y la comunidad wichi que la reclaman como propia. Grete tomó nota de todos los nombres de las personas que retrató y de las comunidades a las que pertenecían, esas fotos y esos datos sirven como prueba de su presencia ancestral en esas tierras que reclaman.

Grete Stern apaga su cámara en 1999 a los 95 años. Nos deja su infinita obra, pilar fundacional de la fotografía argentina moderna, pero sobre todo, su mirada oblicua.




Temas relacionados

Cine   /    Cultura

Comentarios

DEJAR COMENTARIO