Economía

ECONOMIA INTERNACIONAL

La industria norteamericana se contrajo por primera vez en tres años

El índice de actividad manufacturera nacional disminuyó a 49.1, su menor nivel desde enero de 2016. Los datos de la economía real alimentan temores de una recesión.

Martes 3 de septiembre | 23:49

El sector manufacturero de Estados Unidos se contrajo en agosto por primera vez en tres años, de acuerdo a un informe sobre la industria manufacturera publicado el martes. Se trata de la quinta caída mensual consecutiva en el índice.

Esta noticia se agrega a las preocupaciones por el debilitamiento de la economía global y las crecientes tensiones comerciales entre Washington y Pekín, lo que aumentó los temores del mercado financiero de una recesión.

El Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM, por su sigla en inglés) dijo que su índice de actividad manufacturera nacional disminuyó a 49.1, su menor nivel desde enero de 2016.

La cifra se compara con el 51.2 de julio. Analistas consultados por Reuters esperaban un índice de 51.1 en agosto.

Un resultado por debajo de 50 indica una contracción en el sector manufacturero. Este sector representa aproximadamente el 12 % de la economía estadounidense. El mes pasado marcó la primera vez desde agosto de 2016 que el índice rompió el umbral de 50.

El dato de agosto también fue el más bajo desde enero de 2016 y fue la quinta caída mensual consecutiva en el índice. Estados Unidos ahora se une a la zona Euro, Japón, el Reino Unido y China, que durante mucho tiempo han experimentado una contracción en la actividad fabril.

Aún así, el índice ISM permanece por encima del nivel 43, que los economistas asocian con una recesión. Las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China también coinciden con la disminución del estímulo del paquete de recortes de impuestos de $ 1,5 billones del año pasado.

El ISM dijo que hubo "una disminución notable en la confianza empresarial", y agregó que "el comercio sigue siendo el problema más importante, indicado por la fuerte contracción en los nuevos pedidos de exportación".

Las preocupaciones sobre la economía también se vieron exacerbadas por otros datos difundidos el martes, como el gasto en construcción que apenas aumentó en julio. Los informes compensaron un poco los datos optimistas de la semana pasada sobre el gasto del consumidor que sugirieron que mientras la economía se desaceleraba, no estaba perdiendo impulso tan rápidamente el consumo.

Muchos analistas atribuyen la disminución económica a las escaladas en la contienda comercial entre EE.UU. y China. El presidente Donald Trump dijo el martes que las conversaciones comerciales con China iban bien, pero advirtió que sería "más duro" en las negociaciones si las discusiones se prolongaban más allá de las elecciones estadounidenses de 2020 y ganase un segundo mandato.

Te puede interesar: ¿Está la guerra comercial entre Estados Unidos y China acelerando la nueva recesión global?

"El canario en la mina puede estar cayendo de su percha", dijo Joel Naroff, economista jefe de Naroff Economic Advisors en Holland, Pennsylvania. "Ahora que la fabricación comienza a contraerse, es aún más crítico que el consumidor siga gastando".

La desaceleración industrial podría complicar la campaña por la reelección de Trump, ya que los datos recientes contrarían sus promesas de una economía fuerte.

El 1 de septiembre entró en vigencia una nueva ronda de aranceles estadounidenses a las importaciones de productos chinos, principalmente productos de consumo como ropa, calzado y televisores. En diciembre se impondrán aranceles estadounidenses adicionales.

Con las tensiones comerciales latentes en el fondo, se espera que la Reserva Federal vuelva a reducir las tasas de interés este mes para mantener el crecimiento económico.

Te puede interesar: ¿Se podrá detener la próxima recesión?







Temas relacionados

Industria   /    Recesión   /    Estados Unidos   /    Economía Internacional   /    Internacional   /    Economía

Comentarios

DEJAR COMENTARIO